Vivir, por vivir

...............los iguales a mí, los diferentes.
                                                         J. Sabina.

Y que solo vivir, por vivir como todos viven no nos engañe por el temor de ser diferentes. Siempre habrá rato que nos lleve a la meditación. Es necesario saber que vivir es una palabra de pocas letras y con muchas cosas ocultas que esperan porque las hagas, aunque puede que ese rato sea demasiado tarde si te sientas a esperarlo. Es necesario que hagas todo lo que sea necesario para que el polvo de los huesos no se reprima al fundirse con la tierra por no haber hecho lo que nos hace un poco absurdos, pero diferentes y locos.

 

Y aquí abandonando la rutina de los que son muy ordinarios y nos acercamos a la monotonía de los días diseñados por los que siempre hacen lo mismo. La ilusión se mantiene en el futuro de los que aún persisten en el abandono de lo que no se quiere, estamos en el derecho de realizar lo que se crea y fuera de lo que es una obligación para el futuro. Opinamos que quede fuera la hipocresía de los que se dicen que no son hipócritas, la frivolidad de la luna que observa paciente a alguien que se reprime por sus pecados, y por la alegría de quien observa pacientemente la noche.

 

Y los que de seguro callan, quedarán callados para siempre, y nadie será capaz de olvidar la noche en que cada uno hacía algo importante, porque mientras alguien lloraba de tristeza, alguien reía de alegría, y el tiempo se burlaba de los que quieren cambiar el mundo a pesar de que muchos no entiendan ni por qué lo quieren, y yo lo creo aunque aún no sepa ni por qué lo crea, porque mientras inhalo el humo y la nicotina, persisto conmigo mismo a jugar a quien gana, a pesar de que piensen que estoy loco y que pueda parecer un poco absurdo.

 

Ocultarse en el silencio de los que creemos pero callamos, silenciar la vida de los que son ordinarios para que ordinariamente se destruyan y evitar que la ilusión nos destruya a nosotros mismos, porque la ilusión engaña a los que siempre la siguen, pero no a los que persisten y la toman de la mano y se la echan a cuesta y anden con ella. Y que los demás se burlen por lo que se hace, que la burla sea el premio de los que aún soñamos, de los que queremos y no nos hacemos los locos aunque lo estemos, porque para vivir y llevar a la esperanza junto a la vida se hace necesario ser bastante diferentes para poder enfrentar el deseo de vivir. Dejar de ser introvertido es traicionar lo que el mundo nos regala para vivir, y esa traición no debemos perdonarla nunca, porque sólo así es que entenderemos por qué vivimos; y se ha de hacer lo que se quiere y escupir al que no cree aunque no sea la saliva lo que les llegue. El que no esté dispuesto a hacer lo que nadie quiere es porque aún no ha entendido lo que es vivir, porque si hacemos lo que todos hacen mientras el tiempo pasa, no habremos significado nada ni para nosotros mismos, porque se hace necesario que la vida llegue a sorprendernos a nosotros mismos aunque sea alguna vez en la vida, y tener secretos que nadie pueda saber, y sentir la diferencia de los que no entienden la soledad de estar solo, y aún así entenderse.
Y no sé tú, pero yo sí que quiero VIVIR.