LA RUMANESA

 

Gracias a mis padres

que me trajeron al mundo

en un pueblito pequeño

de la lejana Rumania

 

Gracias a mis ojos

también a mis pies

que me a dado Dios

para caminar por el mundo

 

Con ellos he visto

el azul del Mediterráneo

mis lágrimas en la noche

cuando estoy lejos de mis padres

y de mi querida Rumania