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EL SUEÑO DE MIL NOCHES
Barcos grises atracados en el muelle del puerto no son barcos de gente buena vienen enseñando sus uniformes
Trabajan para el Dios Marte su oficio hacer la guerra el nuestro construir el futuro pensar en todos los pueblos
Nuestra mejor arma nuestra cabeza sus armas son muchas y muy variadas obediencia ciega a los superiores pero sobre todo no discutir las ordenes
Barcos grises recuerdo de Chile atracados en el puerto de Valparaíso pareja de ladrones de sueños y de esperanzas pero también culpables de las lágrimas de los niños
Desde lo alto de aquellos cerros a través de las ventanas de una casa que pequeños parecen los molinos y que grande son los tus poemas
A los hombres no hay que tenerles miedo mirarlos siempre de frente como a hermanos dejando la poesía a un lado si no sirve al pueblo para levantar la mirada y devolver los golpes |