LAS LÁPIDAS
 
 
En la forma y en el contexto
 
todos nosotros somos pobres
 
pero nunca en nuestros sueños
 
ni en los latidos en la noche
 
 
 Las lapidas de los ricos
 
de todos los cementerios
 
de todos los pueblos del mundo
 
brillan por el oro y plata en el mármol
 
 
 Las nuestras son muy modestas
 
pero siempre están llenas de flores
 
de mil colores pero siempre frescas
 
y de latidos en la noche en papelitos
 
 
 No dejare una lapida
 
en ningún cementerio
 
no dejare mis huesos
 
desnudos para los golpes
 
 
 No profanaran mañana mi tumba
 
los dueños de esta tierra y la tuya
 
de las mentiras y de la muerte por encargo
 
como profanaron la de Vicente Huidobro  
 
 
 Cuando me muera seré viento
 
sí, mis cenizas al viento
 
al viento y al Mediterráneo
 
para navegar con el pueblo
 
 
 Las flores para mi tumba
 
no las lleves al cementerio
 
llévalas al puerto de Vilanova
 
a su lonja el día de mi muerte
 
 
 Y tiraras al Mediterráneo
 
con el último beso de tus labios
 
y el primer poema recitado
 
solo con las olas del Mediterráneo
 
 
 Pues en Catalunya no hay poetas
 
hijos del pueblo, de las lágrimas
 
del sudor y también del hambre
 
que tengan los ojos tan llenos
 
de poemas como el Mediterráneo.