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CUANDO EL HAMBRE DA CALOR Hoy la he hallado contenta, receptiva hasta el hecho de dejarme que la dé un beso de suavidad mordiente, primero en la boca entera seguido del labio superior, para comerme luego el de abajo. Al acabar he percibido que ella tenía los ojos muy cerrados, profundizados. que los seres humanos en verdad somos metafísica. |