CUANDO EL HAMBRE DA CALOR

LA BATATA ES UN REFRESCO

 

Hoy la he hallado contenta,

receptiva hasta el hecho de dejarme que la dé

un beso de suavidad mordiente,

primero en la boca entera

seguido del labio superior,

para comerme luego el de abajo.

Al acabar he percibido que ella

tenía los ojos muy cerrados, profundizados.

que los seres humanos en verdad somos metafísica.