NO ES LO MISMO LLAMAR AL DIABLO

QUE VERLO LLEGAR

 

Desde hace mucho,

mucho cristianismo,

los misioneros no cesan de venir

a clericalizarnos.

Como vivimos de tener amores

yo llamo a mi negra mami,

ella a mí me dice papi.

No nos gusta que los inventores

de sacramentos artificiales,

vengan sobre los sacros cuerpos del pueblo

y se instalen como padres nuestros.