LAS PALMAS SON MÁS ALTAS

Y LOS PUERCOS COMEN DE ELLAS

 

Sepan todas:

fanáticas saloneras,

preciosas, comparonas, níveas

y demás envanecidas

de cuerpo o de belleza clara,

que mi sabiduría, ni negra,

es setenta y siete veces al menos

más fresca y amante,

bienhechora del hombre expatriado,

que todas ustedes

juntas, de revistas, de piernas abiertas.