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EL NEGRO LLORA DE NOCHE ¿Y qué fue? El sostén de unas tetas a veces presiona en exceso el esternón, ya de la propietaria ya del subordinado; hala con tanto instalacionismo que relega para desdenes la miga filosófica del nómada, el amor cuan esquivador del tiempo, la forja de poemas y apotegmas, el nervio contra matriz. No es suficiente tener amores, apr la casa, un sueldo, seguridad, televisión por cable, gasolina, el hermanamiento con la bulla del graderío. Se acaba sin la jaula, sin conejo y sin la grama: Bajoviviendo la negra vida negra. |