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CANIBALISMO DE UNA NOCHE SOBRE OTRA
Me acurruco en mis ojos y fondeo el alrededor con penas harenes.
Podría haber arremetido como un superhéroe violado en su infancia, y descampar de concentración las presencias. Sólo me restan las palabras de arena movediza y todo, caníbales de caníbales, comprobar que hasta morir es un placebo y suicidarme de insomnio buscando el deja-vù vacío. |