CANIBALISMO DE UNA NOCHE SOBRE OTRA

 

Me acurruco en mis ojos

y fondeo el alrededor

con penas harenes.

 

Podría haber arremetido

como un superhéroe violado en su infancia,

y descampar de concentración las presencias.

Sólo me restan

las palabras de arena movediza

y todo, caníbales de caníbales,

comprobar que hasta morir es un placebo

y suicidarme de insomnio

buscando el deja-vù vacío.