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PROLOGO El
libro ANCASH CAMPESINO, PROCESO Y REVOLUCIÓN, escrito por Así como el Cuzco tiene la gran
tradición de rebeldía, asentada sobre todo en el formidable movimiento
de Túpac Amaru (1781), Ancash tiene el
famoso recuerdo del levantamiento de Atusparia (1885), personaje casi legendaria, que generó futuras reformas particularmente
durante el gobierno de Leguía. Cada una de las provincias ha sido
motivo de un enfoque breve pero esencial del autor, hito para una posterior
labor de análisis local. Entonces principiaremos a conocer la participación
del pueblo en la formación del Perú
Contemporáneo, su deseo progresista de romper el paternalismo esclavizante. El país vivía aún dentro de un
planteamiento de vida social diríamos clásico porque los CIUDADANOS
auténticos constituían una minoría comparable a la de los PATRICIOS. A su alrededor
vivían gentes dependientes, parecidas a los Clientes, que les servían de
instrumentos para sus fines de lucro y dominio. Por debajo estaba ka Plebe
(Indios, negros, mestizos) sometidos a las caprichosas fluctuaciones de una
minoría oligárquica. Pero desde el fondo de su desventura,
al parecer “eternas”, comienza la lucha de liberación. El pueblo
auténtico entra a la competencia, se enriquece con el trabajo organizado y
aparece una nueva fase de Ancash
– aplicable a todo el Perú – que vive hoy un proceso histórico
irreversible por estar apoyado, precisamente, en una auténtica tradición
generadora de un cambio revolucionario. Con paciente erudición y dominio de
las Fuentes, Olivera Oré nos acerca a este libro al conocimiento de
cuestiones predominantemente inéditas en Ancash, de sus viejos problemas, de
sus posibles soluciones, constituyendo un semillero de sugerencias
constructivas orientadas hacia un futuro que avisoramos. Boston,
abril del 2003 CARLOS DANIEL VALCARCEL PREFACIO La
consideración de que en Ancash se diera el contraste de existir núcleos
campesinos atrasadísimos y que evolucionaran en diez años hasta formar una
comunidad cooperativa modelo, de un lado, y de otro, de que comunidades
campesinas prósperas hubieran evolucionado hasta el extremo de desaparecer
como núcleos agrarios para alistarse en las fábricas en algunos casos y en
otros sencillamente se hubieran extinguido por la expansión de las haciendas,
del urbanismo, ausentismo o éxodo, nos ha determinado hace la investigación
histórica de aquellos cambios. Lo
importante es encontrar los elementos que cambian. Sabemos que los cambios
culturales son consecuencia de los desplazamientos de población, más bien que
de los desarrollos evolucionarios, que es “la simple conducta del movimiento
de la sociedad generada por la integración cotidiana de los hombres, la
revolución es el resultado de maduración de las condiciones de desarrollo de
cada formación social”. En 1885 la sublevación de Atusparia
consiguió la supresión de La inafectabilidad del patrimonio
constituyó un excelente baluarte de lucha. Desde ahí empezó la invasión sin
tregua a las haciendas y infundios. Los sindicatos mineros que apoyaban a
la comunidad por fraternidad y por principio doctrinario, es un factor más en
la independencia del indio. Las escuelas, las asociaciones, la vialidad y la
radio completan y contribuyen a los cambios de nivel y no faltan líderes
calificados. Adivinen las nuevas industrias, los
campesinos ingresan a las minas, a los
hornos de fundición, se hacen pescadores y empresarios. Desde allí
alternan en la cotización del mercado de valores. Los partidos políticos
dialogan con los sindicatos, demandan su apoyo en el juego transnacional
consiguen algunos escaños en el Parlamento Nacional. Tomaron así la intención de hacer la historia de la
evolución de las comunidades campesinas y sus movimientos a través de los
factores que lo han conformado como la naturaleza, el ayllu y la hacienda, la
minería, la agresión de la oligarquía, la exacción y la violencia del
latifundio, la industria, la vialidad,
las escuelas y ellos sindicatos, en fin, todo lo que ha sido decisivo
en los cambios del nivel, incluso su ignorancia y rebajamiento, que cuando colmó el abuso y
la agresión hizo estallar la rebelión y la violencia campesina. Con el estudio y revisión de estos factores podremos
comprender mejor al campesino y explicar los fenómenos del
cambios de nivel que han alcanzado. En
el departamento de Ancash no se ha emprendido aún una investigación sobre los
movimientos campesinos, de aquí que este trabajo abra una etapa al
conocimiento de la realidad social de aquella región .Es indudable que debido a que a sido marginada la clase campesina y su condición humana depauperada y
proletarizada haya sido un factor para que no se advirtiera su presencia en la transformación social de su país. Ancash
campesino posiblemente no sea más que un
“ayllu” en la gran familia peruana que se está movilizando
y transformando. Pero en esta movilización y transformación existen
peculiaridades que han sido el motor de cambio donde por primera vez en el
país el campesino logró lotizar
haciendas como las de Vilcabamba y Huayo puquio, en 1924 y 1928 en elevar una
Cooperativa Modelo como en el caso de Vicos de 1950 a1960. Y
con el nuevo derecho agrario el campesinado de Ancash ha encontrado el instrumento de sus más
antiguas luchas de cambio en el régimen de la propiedad y tenencia de la
tierra, instrumentos con el cual las grandes mayorías campesinas se están
incorporando al organismo de la nueva sociedad nacional. En
el curso de nuestra exposición se verá si la vida rural o campesina se
desenvuelve a través de sus patrones tradicionales o esos patrones tradicionales
van cediendo a otros factores o sencillamente que los cambios de nivel son la consiguiente reacción de las masas subyugadas o que eso, incluso, es
el resultado de la evolución de sus
matrices institucionales colectivas y de su cosmovisión mágica- religiosa del
mundo. PODER POLITICO,
ORGANIZACIÓN Y REGIMEN DE PROPIEDAD DE Si un concepto sobre la organización de familia, no se
puede concebir el régimen de la tierra en el departamento, ni menos el
sistema de su régimen político. Las
hordas de cazadores o de recolectores para poder defenderse y ayudarse en los
peligros y fatigas estrechan su unión. Esta unión va haciéndose cada vez más
afín por, la intimidad y necesidad colectiva, que eran lazos de simpatía y
afecto que están en la sangre y en el alma. Las nuevas generaciones serán
así, sangre de su cuerpo y alma de su alma. Cuando se asientan y sé
sedentarizan esos grupos constituyen células familiares. Los une el recuerdo
de sus correrías de cazadores y recolectores. Afincados están al pie de sus
“ircas” y con un “huían” que los cobija de Cuando
alguien no puede devolver la “minca2, en aquellos lugares se hace uso
del “rantin”, es decir del reemplazante. El
padre, es la autoridad de la familia; más la autoridad de todas las familias
del ayllu, es el “auquillo2, El
hijo, no solo dice padre a su progenitor, lo dice también a los hermanos de
su padre. Entonces los lazos familiares se hacen más estrechos e íntimos. igual ocurre con la hija respecto de la hermana de su
madre. Crece la familia y con lazos de sangre
se establecen en un paraje. Es el “marka”, la aldea, la
futura población. “marka” El
ayllu primitivo sustentado en el escenario de la “marka”, es
decir connaturalizado con el lugar, con las costumbres y los anhelos del
grupo; aquel ayllu con sentido místico y legendario, apegado a sus apachetas
y connotas, sin dejar sus bases metafísicas, va extendiéndose o
ensanchándose. La “marka” vecino tiene iguales ancestros e iguales
aspiraciones. Bulle en este sentimiento
comunitario que da al concepto de propiedad de la tierra y de los
demás recursos naturales, de los vínculos de sangre y de la familiaridad y de
los institutos del “aine” y la minca. Este
concepto de ayllu y esta evolución es común a todas las parcialidades de
Ancash. El sentido actual en poco ha variado. Los
ciclos agrarios y constelares imprimieron sus ritmos en la naturaleza del
ayllu. Aquella fuerza telúrica que a diario se renueva y que se manifiesta
como acción, fue el fiel ordenador de la comunidad y el eje de su
organización y función. Aquel sentimiento cósmico y aquella concepción de la
familia, estructuraron el ayllu clásico, en el que el hombre siente a la
comunidad como alma y ve al mundo a través de una conciencia de fraternidad y
solidaridad. Se diría la metafísica del más decantado socialismo. En
la Gramatica y Vocabulario Quechua, editado en Sevilla en 1603, y en el arte
y vocabulario de la lengua general del Perú, de francisco del canto (1614) la
palabra ayllu es parcialidad o bando .polo le da igual significación. Mas Cieza, lo estima como tribu. Santillan como barrio .en
cambio E. Lanchan entiende por ayllu a un grupo de parientes consanguíneos. El
Dr. Julio C. Tello en su discurso de 1935, decía que el ayllu era no sólo una
célula social, si no un sentimiento íntimo por el lugar donde se ha nacido,
como el amor del hijo por su madre, como el vínculo de gratitud por la tierra
que vivifica. Sociológicamente
el ayllu designa una agrupación social unida por una misma
institución; constituyendo una unidad consanguínea y territorial,
jurídicamente es una comunidad y sujeto de derecho. Muchas veces, en una
comunidad, o mejor en una parcialidad; o para ser más exactos, en una
“marka”, o bien en una ciudad, se instalaban dos ayllus, uno en
la parte alta y otra en la parte baja, para el mejor gobierno o
administración. En Corongo, los barrios de “Tapca” o alto, y
“Uran parte” o baj, tienen dos jueves de aguas con sus
respectivos “campos” y alguaciles, que reparten el agua para el
regadío y vigilan las sementeras. Ambos bandos rivalizan en la mejor
administración y en la celebración de la festividad religiosa. Rivalidad,
emulación y planificación en el trabajo que muchas veces estalla en
verdaderas luchas campales. Dentro
de su evolución el ayllu y su significación meramente generalógica va
asentándose y habrá de ser la raíz de la unidad o de la
gran poblado comunal: “Llacta”, derivado de la partícula
“Lla” que adverbialmente significa extensión, es el poblado
originario. La desinencia “ta” la limita y la hace suya:
“Llactaruna”, es el hombre del poblado o del pueblo”
“Llactamasi” es el compoblano “Marka” y
“Llacta”, marcan el paso de la evolución de los
“clanes” y grupos “hórdicos” primitivos. En el orden
económico. La evolución trasciende a que el esfuerzo común se canaliza a
fines sociales. Es
indudable, antes que la “marka” en su origen fue la
“pachaca” el centro de la actividad social de Políticamente
aparece el “sinchi”, La “pachaca” en el ayllu
hubo de tener mayor significación que la sencilla roturación de la tierra,
siendo la base de la propiedad
familiar tenía que estar regimentada. De aquí que aquel labrador no podía ni debía
libremente abandonar su “pachaca” porque ello habría afectado a Si el hombre
es eminentemente agrícola y pecuario, que estima a la tierra como a una
providencia, que la venera y la adora
y cuando cría casi convive con sus animales, la mujer comparte ese
sentimiento. También ama y venera a la tierra, hombro a hombro trabaja con el
marido y cuando soltera coopera en los trabajos de familia. Es posible que en las épocas de las
hordas hubiera la mujer estado sujeta a un hetarismo o a una promiscuidad. En
la legislación del incanato se encuentra prohibiciones y penas contra el incesto.
Por razones políticas el Inka Túpac Yupanqui expidió una resolución
autorizando a los Inkas el matrimonio entre hermanos. Pero el ayllu clan se
afinca en la tierra y aparece el abolengo familiar y sus relaciones con otro
grupo. Comienzan
las anexiones tribales, se establece algo así como una confederación y llega
a la monarquía, dando paso a la familia imperial o al ayllu imperial, en el
que la mujer tiene un papel preponderante. La endogamia no importa hetarismo,
porque tal endogamia no importa hetarismo, porque tal endogamia se refiere a
que las parejas son miembros de un grupo y no entre miembros de Por razones de crianza, la mujer en
el período de las hordas tiene a su cuidado a sus hijos. El padre, cazador o
recolector, pudo no volver adquiere así una autoridad en su familia. Pero en
su evolución el ayllu horda establece normas y presta a la mujer una
consideración que su reaparecer y los hijos crecen bajo el amparo de El respeto a la mujer, por ser el ser
que no sólo comparte con las fatigas de varón sino porque es el objeto de su
veneración, fue en el indio un fuerte sentimiento de cohesión y fuerza que la
impulso a las más pesadas fatigas. Markhan ha recopilado una canción india
que traduce el respeto y el hondo sentimiento por la mujer. Este sentimiento por la mujer india
está perfectamente expresado por Alberto Ballón Landa. Una de las características que más
define la cultura de un pueblo; es el trato y la distinción que se merece la
mujer en la sociedad y en el progreso. El culto al amor le venía al aborigen
desde el mito hasta el idilio cortesano. Las parejas de amantes saliendo de
los lagos y la pasión encendida desde el humilde runa hasta la nobleza principescas. El amor lleva consigo las artes. En
Ollanta, la pasión amorosa tiene la sublimación, que tanto la trama como el
estilo tienen una elevación artística tales que rivalizan con las mejores
producciones de Occidente. Y como
Ollanta nos hubiera llegado en la forma dramática, generó el más decantado de
todas las formas literarias, dice mucho de su valor artístico y de la
elevación de los sentimientos de aquellos tiempos. Todos los cronistas e historiadores
están de acuerdo en señalar que el gobierno incaico estuvo organizado a base
del ayllu, el que entrar a los consorcios territoriales llegó a unificar un
gobierno sólido. El paso del ayllu horda al ayllu clan
se organizan con el nombre de los lugares donde se instalan o con el de sus
huacas o pacarinas o con el hombre de algún antepasado epónimo con el de
alguna divinidad legendaria. Estas relaciones y esta articulación histórico
– social se hacen más notables con las anexiones y, con las
transformaciones del gobierno y el régimen de la propiedad. En este período el ayllu está bajo el
gobierno inmediato de los curacas o apus, que a su vez reciben su autoridad al Jefe
Supremo. Es indudable que aquellos jefes inmediatos en un comienzo salieron
por elección. Tales agrupaciones llegaron a ser en
los albores de los estados Regionales: Huaylas, Conchucos, Huaraz y Huaris. El Dr. Román Alzamora dice que la
carencia de la propiedad privada como regla o como principio hizo innecesaria
una legislación sobre el particular. Existió más bien una profusa legislación
municipal que se ocupaba a la posesión y delimitación de los pueblos; una ley
agraria que se ocupaba de la división de la tierra, una ley del servicio
público, una ley de la hermandad que legislaba sobre la ayuda mutua, una ley
de mitas que reglamentaba la rotación en el trabajo y una ley del trabajo que
proscribía el ocio y que hasta lo condenaba con la pena de muerte. Dentro de su mentalidad el aborigen
estimó que la tierra era una divinidad no susceptible de apropiación
individual, por lo que hubo de ser colectiva. A base de este concepto se
desenvolvió toda la relación de hombre – tierra y todo convergía en ese
sentido. En las estaciones climatéricas del año y en esa rotación constante y
uniforme encontró su ritmo la religión y el cultivo de la tierra, ritmo que
pasó a las actividades de la vida administrativa y política del imperio, que
a la postre culminara con una modalidad especial. Una de las primeras
actividades como el “chaco” (cacería) tenía que hacerse en los
meses que el reglamento señalaba, la segunda de las actividades era el
reparto de las tierras o sea el “chacracona-cuy”, luego el mes de
las siembras y desyerbos, las cosechas, el reparto de las cosechas. Y cada
una de estas actividades era presidida por una festividad, como aquella
celebre de Inti – Raymi, que se celebraba en el Cuzco. San Martín creó el departamento de
Huaylas. Salaverry, el 12 de junio de 1835, agregó a Huaylas de Huanuco; y el
28 de febrero de 1838, el Mariscal Don Agustín Gamarra le cambió el nombre poniéndole Ancash. Los campesinos reunidos en las
REDUCCIONES o en las COMPOSICIONES estrechan sus vínculos ancestrales y
renuevan su régimen ayllal. La
tierra y los pastos les son comunes y vuelve el reparto a implantarse como
regla, aunque aquel reparto les confirme en la posesión de la tierra. Sólo
cuando vaca por muerte se le da a otro comunero que no tiene. Es de
estas instituciones que nació a)
Del reparto hecho a los españoles en la
Conquista. b)
De las encomiendas vacantes,
posteriormente adquiridas por la Corona. c)
De las tierras de los Curacas y Caciques
(2). Ambos
sistemas coexisten simultáneamente, desde la Colonia hasta la fecha declarada
o sórdica los ha mantenido en rivalidad. La
Comunidad defiéndese de la ambición expansionista del latifundio o el
latifundio resistiendo a la acometida cada vez más aguerrida de la Comunidad.
La República pretendió abolir a las
Comunidades de Indígenas, bien sea por estimar que era un reducto retrogrado
o por estimularlos con el incentivo del sentimiento de la propiedad
individual. Pero las comunidades resistieron a la ley y a la ambición de los
depredadores. En la República se abolieron por
Decreto de 27 de Agosto de 1821, de San Martín, el “Tributo” y el
“Servicio personal” Por Decreto Supremo del siguiente día. En
cambio se creó Si el
Virrey no respetó en cierta manera el régimen de propiedad en las Comunidades
(“reducciones”) en la República exabruptamente por Decreto de
Bolívar de 8 de abril de 1824, introdujo la propiedad individual en las
Comunidades Campesinas, autorizando el reparto de las tierras comunales. Esta
autorización dio lugar a que los latifundistas se ensañaran y a que se
cometieran abusos con los bienes de las Comunidades, por lo que el congreso
constituyente el 3 de Agosto de 1827 ordenó la suspensión de las ventas de
las tierras de En Ancash, en torno de los Curacazgos
se establecen las Comunidades Campesinas. Así el Curaca Pumapacha, tenía
jurisdicción en Macatey en Tarica; Pumapa-paquillay en Huaraz; Marcona y
Collas en Recuay; Aija y Pampas; Coracora; Susuy en Huambacho, etc. En este estado surge en todo el país
un afán por acaparar la propiedad de las comunidades, porque el latifundio
ofrecía al dueño, las ventajas de la explotación del indio, como yanacón,
aparcero o pongo, que permitía mayor producción y mayores ganancias. Hasta
que No obstante las leyes de protección,
la comunidad siempre ha sido víctima de la oligarquía latifundista. Pero no
sólo que ha resistido, sino que ha sobrepasado a todas las previsiones del
colonialismo, porque la base de su fortaleza es el colectivismo, principio
rector que considera la producción como un fenómeno colectivo y cuyo
aprovechamiento debe alcanzar a la comunidad. Sabemos que los diversos sistemas de
explotación de la tierra, a través de un proceso histórico, crearon dos
institución es; la Hacienda y la Comunidad, como dos instituciones agrícolas
independientes, no obstante esta independencia fue aparente, pues si queremos
descubrir un modo de producción agrícola, entre hacienda y comunidad existen intimas
relaciones: Consideramos a la hacienda n sólo
como una gran propiedad, sino fundamentalmente, como un conjunto de
relaciones económicas y sociales de explotación precapitalista. Este conjunto
de relaciones, las hemos encontrado en todas las propiedades cuyas
extensiones superficiales varían en las 14 y El hacendado fue dueño y propietario
de la tierra y el campesino de un modo u otro vinculado a ella, luego la
tierra es la principal condición de producción. En base de monopolio de
propiedad que ejercía el hacendado sobre la tierra, funcionando todo un
sistema de explotación que se basaba en la renta de la tierra, que es el pago
que hubo de dar el campesino no propietario al hacendado, por las tierras de
cultivo y de pastos que usufructuaban. Renta en trabajo o prestación personal
que don personal que predominó entre las primeras fases del feudalismo. Renta
de la tierra en especies; y renta de la tierra en dinero, son los campesinos
denominados arrendatarios, y a los que pagaban en trabajo y en especies se
les llamaba hacienda – runas, gentes de las haciendas. En la totalidad de los fundos y
haciendas de la zona, la servidumbre se institucionalizó, la forma más
general era el semanero, servidumbre prestada en la casa o en la residencia
urbana del patrón, realizando trabajos domésticos, etc. La no propiedad sobre la tierra, de
los campesinos de hacienda, determina que estos estén sujetos a servidumbre.
Todas estas relaciones tuvieron que concluir necesariamente en clases sociales. Por otra parte la comunidad no es
consecuentemente un determinado sistema de tenencias de la tierra, sino un
todo orgánico que todavía conserva, vínculos ancestrales y prácticas
colectivistas del trabajo de responsabilidad social; no obstante que a través
del tiempo se ha producido un proceso de individualización. Especialmente en
cuanto a la posesión de tierras de cultivo se refiera. Esto ha dado por
resultado que el comunero se comporte en muchos casos de manera similar a un
propietario privado, pese a que la posesión de su parcela no está amparada en
un título legal. En aspectos de tenencia de la tierra, las comunidades
campesinas, se comportan pues, con cierta frecuencia más como una asociación
de minifundistas que como un ente comunal. En términos generales se ha podido
hablar del complejo comunidad – minifundio. Los grados de integración comunal
entre los grupos asentados en el área costeña tanto como Aquellas
tierras de cultivo estaban en manos de 30 familias. El resto del territorio,
es decir aquel sector estéril que no tenía incentivos para la hacienda,
estaba bajo el poder de los indígenas. Las Comunidades tenían sus dominios en
tierra sin agua y en pastos raquíticos. Ahí vivian su ensueño, estimulados
por los patrones para hacerlos vivir una utopía que le apartaba de las luchas
de reivindicación. En la Costa, en Huarmey, Chimbote y
Santa, las Haciendas de Culebras, San Jacinto, Tambo Real, Vinzos, San
Bartolo y Tanguchi, monopolizaban las tierras de ciltivo y tenían bajo su
control a los latifundios pequeños. Los indígenas no tenían acceso alguno,
con excepción del Monte de Chimbote y
Koishco. En Pallasca las haciendas de Mayas, Chalán, Llamara, Mongón, San
José y Quirumbara pertenecía a la familia de los Gonzáles así como las
haciendas de Huataullo, Chichopata, San Pablo y Chindol eran de En
Piscobamba En la misma provincia de Pomabamba,
don Jerónimo Cisneros era dueño de las
haciendas de Andaymayo, Mitobamba y Pasacancha, Vilcabamba, Huayopuquio,
Collota, Quiruvilca y Siempreviva, todos enclavados en los distritos de
Sihuas, Mariscal Luzuriaga y Pomabamba. Además tenía tomado en arriendo las
haciendas de Chimbobamba y Viñauya. Todo lo cual hacia una población de 8,000
habitantes. En Huaylash las haciendas de Santa
Rosa y Cajabamba que pertenecieran a los señores Flores y Villón. En Yungay
las haciendas de Punpa y Huacuy, de las handabaka y de Estas
haciendas eran más importantes por el número de peones que por la extensión o
productividad. Pues, los peones, no sólo eran utilizados en la agricultura,
sino también en las minas. La hacienda era buena fuente para la mano barata
del peón minero. Cuando no se utilizaba
al peón en la hacienda, sus obligaciones de siervo las cumplía en las
minas o en las haciendas de la costa adonde iban “enganchados”.
Tanto en las minas como en la agricultura, el siervo era también una
“Bestia de carga”. Los hacendados que siempre vivían en las
ciudades, eran mantenidos desde Este sistema hubo de provocar El nativo es una simiente de fecundas
luchas de liberación. No bien la conquista lo expolió, surgieron para
oponerse al abuso Titu Yupanqui, Apo Maita, Manco Inca y Cahuide. Poco
después, en 1537, el soldado Sebastián Torres, que hubiera obtenido la
encomienda de Conchucos, cuando pretendió recargar el TRIBUTO, provocó una
sublevación en contra suya, que lo condujo a la pena de muerte (3). Aparte de otras sublevaciones que
surgieron en Ancash, tanto en la Colonia como en la República, y que haremos
referencia en este trabajo, es oportuno hacer el examen del levantamiento de
los campesinos de la hacienda “Huapra”, que usufructaba en
Carhuaz, En
1958 reducrecía el litigio entre los señores López Mejía y el Párroco de La
Soledad, del Cercado de Huaraz. “Huapra” era una enfiteusis que,
y al estar el Párroco de la Soledad, había caducado. De suerte que los
campesinos se encontraban ante dos amos, cada uno de los cuales se ingeniaba
para sacar mejor provecho de la hacienda, y cada uno de los cuales
exaccionaba cada vez más a los colonos. Pero “Huapra”, que es
vecina a Vicos, tenía en la Escuela de aquella comunidad alumnos que al
correr del tiempo no se valieron de los métodos Vicos, sino que aprovechando
la ocasión de un abuso de sus amos en 1959, se alzaron contra los patrones y
rechazaron a la fuerza pública que fue a prestar garantías a En las HACIENDAS DE LA COSTA la mano
de obra escaseaba. Tanto aquellos latifundios como las Empresas Mineras de la
Sierra se disputaban la mano de obra. El sistema de
los “ENGANCHADORES” y “SOCORREDORES” iba
desprestigiándose. Cundía la propaganda socialista y fresco aún o resonado el
éxito de la revolución rusa, la peonada se agrupaba y acudía directamente a
los centros de trabajo. Hacía su anuncio el sindicalismo. Las haciendas de “Huamba”,
“Congón” y “Mandinga” del valle de Huarmey, hacían
propagagandas de los beneficios que habría de gozar la “peonada”,
tales como salarios elevados, de buena alimentación, confortable habitación,
atención médica y medicinas gratuitas. En Huaraz, Carhuaz, Chacas, Coris,
Aija, Sucsha, Huayán, Malvas, Tapacocha, Cochapetí y Cotaparaco, tenían
agentes calificados, es decir los más
conspicuos del lugar (4). El Prefecto del Departamento,
entonces don Hombre
integró, dio a las masas campesinas confianza y a los patrones la voz de
alerta de que sabría exigir en su caso todos los derechos que los
trabajadores merecían. Don Arnaldo fortaleció en las masas trabajadoras un
sentimiento de solidaridad y fraternidad, de unión y de fuerza. Y la
peonaba iba dándose cuenta de que mientras más se unían, menos se abusaba con
ellos y mayores conquistas adquirían. Era, como un paso más al nivel superior
de la vida de los obreros. En Ancash, todo hacendado era un
candidato a Diputado o Senador. En
todo caso, de no lograrlo cuando menos debería ser miembro de Había
que temerle de algún modo. Si no era en una elección, habría de ser en De otro lado, la mano de obra no
debería emigrar y había que estandarizar el salario. Para ello había que
tener las riendas del gobierno por medio de una representación
parlamentaria. Así, la hacienda de
“Santa Clara”, en Pomabamba, hubo de tener a don Félix Porturas como
Senador y más tarde como Diputado a su hijo Luis. En la misma provincia de
Pomabamba, el turno debería llegarle a Don Ruperto Hernández, hacendado de
Viñauya y después por la misma hacienda a don Eleazar Hernández. Los
hacendados de Cajas, Llama y Sinaí, de Las haciendas de la costa no hubieron de monopolizar la actividad
parlamentaria. No lo necesitaban, porque siendo sus dueños personajes que
vivían en la Capital de la República y hasta cerca del poder presidencial,
como en el caso de los señores Romero y Romaña, de De esta suerte la hacienda era un poder.
El indio debería serle sumiso, es decir, servil. José Sabogal, artista
nacional de reconocido prestigio, hubo de perennizar esa servilidad del indio
en su monumental óleo “El Gamonal”. Hombres y mujeres indígenas
como bestias salvajes tienen en sus espaldas los cargamentos del amo. Entre que el hacendado tenía la
ambición de retener al indio para valerse de la mano de obra gratuita y las
minas que necesitaban de esa mano de obra gratuita y barata, hubo de librarse
contiendas. Las mismas contiendas tuvieron que librarse con los
“enganchadores” que llevaban los peones a las haciendas de la
costa. Para conciliar los intereses en la
mano de obra, los minero se hacian hacendados. Es el caso de las haciendas de
Tambo Real y de Urcón, que tenían las mimnas de Magistral en Conchucos y las
de Vesubio. En Chacas. Los mineros de Tucochira en Chiquián abrían el interés
de la masa indígena con salarios alucinantes. Las haciendas se iban
despoblando los hacendados hubieron de prohibir ese éxodo obligando a las mujeres
de los ausentistas a trabajos forzados y dando caza como animales a los
peones que salían de los términos de la hacienda. Hasta que un “renegado”
como Luis Pardo acaudilló a esos indios perseguidos e hizo una batida a los
hacendados. Algo más: Luis Pardo quizo moralizar al hacendado y al Indio: Al
hacendado obligándolo a dar trato humano a los indios, y a los indios
dándoles conciencia de dignidad. Y para
que el indio tuviera conciencia de su poder y dignidad, Luis Pardo con ellos
asaltaba a los latifundistas y opresores, les imponía cupos y distribuía
éstos entre los desvalidos. Bastaba la más ligera indicación de que en tal
hacienda se hubiera cometido un abuso contra algún indígena, para que Luis
Pardo y su “banda” se hiciera presente.
Por muchos años Luis Pardo reinó sin límites. Hubo necesidad que un
destacamento del ejército pusiera término a lo que se llamaba “labor
disociadora”, de Luis Pardo. Pardo muerto por traición, no murió en la
memoria de los pueblos vecinos. Aquella memoria fue endiosada. Se tiene
levantado un monumento a su nombre. Su “banda”, por mucho tiempo
siguió actuando, es decir que esos indios supieron conservar su conciencia de
rebeldes. Hasta
que en Marca, el Subperfecto Don Francisco Moreno Descalzi acabó con el
último reducto de aquellos rebeldes. En Pallasca, don Arturo Lizarzaburu
descubrió el tungsteno de Casguitas y en el denuncio hizo partícipes a los
propietarios de Conzuso para tener respaldo por que aquellos gozaban de
participación en Cuando Don César Paredes Bernuy,
“El Socialista”, llegara a Corongo, su tierra natal, el salario
del peón urbano era diez centavos y el del indígena de campo era de cinco
centavos. Los patrones cuando pagaban al contado exigían que el obrero
trabajara toda la semana y se pagaba el sábado; y cuando estaban
“socorridos” esos indios o peones estaban como esclavizados,
porque si tenían que trabajar para pagar su “socorro” tenían que
cobrar a fin de semana algo para subsistir. Entonces habían perdido su
libertad. Pero la predica de “El socialista” en 1914, hubo de
elevar las jornadas, porque entre dejar
que los peones emigraran a Lima o elevarle el salario, fue menester
elevarlo a veinte centavos. Este “Socialista”, que tenía familiares
de Conchucos, centro minero por excelencia, solía pasar grandes temporadas en
aquel lugar. Su prédica conmovía la viaja estructura del
“socorro” y el salario minero alcanzó en En 1920 se daba legalización a las
Comunidades de Indígenas y el alboroto de la novedad en Ancash elevó en los
valles y ciudades el jornal diario a cincuenta centavos. Aún cuando el Gobierno dictaba normas
salariales, en realidad esas normas tenían que posponerse ante el juego de la
oferta y demanda de la mano de obra. De suerte que los salarios no tenían por
qué ceñirse a aquellos dispositivos. La necesidad del indio estaba por
encima. El feudalismo como sistema opuesto al
colectivismo concentra la propiedad y absorbe a la pequeña convirtiendo a los
campesinos en siervos. Es antidemocrático y antieconómico, porque priva la
propiedad al que trabaja y porque establece monopolios odiosos. Lo que
constituye una rémora y un freno al libre juego de la libertad. El feudalismo quita al campesino
aquel sentimiento ancestral de amor a El feudalismo introdujo el tráfico de
la tierra, es decir para el nativo como si se tratara del tráfico de los más
íntimos ensueños de su vida. Y el tráfico de la tierra acaba en extremos
destructivos. Pues, quien vende su propiedad es como si vendiera su alma y la soberanía de la nación en que vive.
Para el indígena es aquel, traficante y antipatria. El feudalismo no estimula El feudalismo conduce al absolutismo
y a La conquista del Perú tuvo su origen
en un contrato. Esto es, que fue financiado por una sociedad en forma
privada, por lo que poco se obedecía a la corona, cuya bandera se tomó como
respaldo. De esta suerte, en nada se tuvo en seria consideración cuando se
trató de repartir la tierra entre los conquistadores. En la República – en sus
albores – la nobleza se rindió a Bolívar para conservar sus privilegios
feudales. Y en la República se fundó La “hacienda”, es un
sistema, no una propiedad. Esto es un método de explotación. Precisa del
engranaje de servidumbre, como del: a)
“Pongo”, es decir del indio
que presta servicios de mano y de mandados. b)
“Colono”, para que preste
trabajo en la hacienda en forma gratuita y en su turno a cambio de dársele
tierras para su usufructo. c)
“Yanacona”, que siembra las
tierras de la hacienda, para pagarlo en frutos. d)
“Partidario”, para sembrar a
medias con el patrón, que sólo pone la tierra, (pocas veces la semilla). e)
“Pisantes”, que con sus
ganados abonan los terrenos y que pagan pastos para su ganado. f)
“Chasquis” que prestan
servicios a pie en el oficio de “correos”; y g)
“Aparicog”, del indio que
presta su lomo para transportar la carga del patrón, como si fuera una bestia
de carga. h)
Frente
a aquella gleba, la hacienda, precisa también de dos tipos o de dos
instrumentos de explotación como el “enganchador” y el
“mayoral”. El
“enganchador” busca peones para las haciendas que no tienen
“gente propia”. Aparte de que cobra un porcentaje a la hacienda,
cobra también al indio y lo exacciona dándole a cuenta de
“adelanto”, un poco de plata y el “resto” en
mercancías subido de precio y que muchas veces – y la más – no
necesita. El “mayoral”, es la persona que tiene a su cargo la
organización del trabajo y la distribución del trabajo y la distribución de
la peonada: El “Mayoral”, es la persona que tiene a su cargo la
organización del trabajo y la distribución del trabajo y la distribución de
la peonada: El “mayoral”. Desde este puesto que pareciera no
tener significación media opíparamente. La mujer del indígena acude con un
“regalo” para que a su marido no lo mande muy lejos y no lo mande
a trabajos de “Pirca”, donde la “tarea” Esta a
su cargo la vigilancia del indígena que trabaja. El “capataz”
tiene también la “vista gorda” y el “oído sordo”. Una
“gallinita” o una “sobadita” basta para que un indio
le sea simpático y no le “caiga su ojeriza”. Todo lo cual es una
“cunderia” del engranaje de Cuando
no puede conseguir una “representación parlamentaria” coadyuva
con el más poderoso o con el “candidato” “oficial”. Tiene “padrones de electores”, guarda las
Libertas Electorales de sus “mesnadas” y las financia al mejor
postor. El “Cacique” es una “POTENCIA POLÍTICA”. Los
vecinos le temen, porque saben que si triunfa va a ser el amo que reparte
beneficios; si pierde, saber acomodarse. Pues, el “candidato
triunfa” se le “baja” de miedo a que su “política”
sufra “sabotaje”. Con
esta organización es fácil advertir como las Comunidades Campesinas habrían
de supervivir cuando los “BARONES DE LA TIERRA” le cercenen sus
linderos. Y en esta brega, el indio con sólo su amor entrañable a la tierra
no cejó, ni ante la ambición del dinero ni ante la exacción de “Colonialismo” es un
término que precisa y determina la mentalidad del “latifundio”.
El sistema colonial como método o como doctrina. Luego, el sistema colonial tiene que
explotar la tierra en forma lo menos costosa y venderlo en lo más altos
precios. Limita la producción vecina para que no le haga la competencia y
cierra los mercados de venta para reducir a sus rivales. Para algo tienen el
poder de “acomodar arancales” y poner “tarifas”. Los “hacendados” no
admiten competencia ni en la venta ni en El “Latifundismo no se rezaga.
A diferencia del “colonialismo” se desenvuelve y por sus cauces
ingresa al “capitalismo”. La maquinaria agrícola, los mercados,
la materia prima, los abonos, los transportes y las “divisas”
hacen necesario del “capital”. El libre cambio que debilitó el
sistema “colonial” trajo las primeras simientes del capitalismo.
El “CAPITALISMO” es una superestructura de valores en el campo
económico. Esto es los bienes producidos por el trabajo que se destinan para
producir más. Ordinariamente está representado por el dinero, que ganaba
intereses. El trabajo es un esfuerzo creador; la
parte excedente de esa creación es la base del capital. El obrero pudo
trabajar lo preciso para su sustento, pero exigió a sus facultadse mayor
rendimiento. El capital puede exigir del obrero en un día de trabajo, lo que
sin fatiga y desmedro de su salud puede dar. De ese término medio, nace la
hora de la jornada y el precio del salario. Ese término medio es el de un
“standard universal” todo lo que excede de ese
“standard” es una “sobrecarga”. Todo mayor
rendimiento y esta sobrecarga, son las bases del capital. Es decir una base
inhumana. El capital se desarrolla y llega a
constituir un instrumento de trabajo. Como tiene todo el poder de adquisición,
tiene todo el poder de producción. Puede hacer producir toda la tierra de
cultivo, como puede dejar de hacerlo si ello conviene a sus intereses. Crea
una maquinaria de especulaciones y moviliza su poder para controlar las
finanzas y los mercados. Se constituye en sistema. Sus expresiones más
sensibles son los trusts, las cadenas de bancos, el juego de bolsa y la
mercantilización de los intereses y su tendencia en el orden social es la de
un instrumento de dominación como consecuencia de su imperialismo económico.
Esta demás anotar que el imperialismo capitalista, además cotiza nuestra
moneda, impone precios a nuestros productos, establece industrias extractivas,
pero no manufactureras, es decir que es una barrera al progresa nacional. La OLIGARQUIA aparece en Ancash, en
el preciso momento en que los hacendados más conspicuos forman sociedades, aúnan
capitales con el fin de orientar la explotación y la negociación y medrar sin
temor a Para mantenerse en escena precisan de tal grandeza que
estén a salvo de cualquier contingencia. De aquí que busquen cobijarse al
amparo de empresas anónimas. En esta escala la oligarquía toma un papel de
clase dirigente, con amplio margen en la vida social y política. Pero esta
oligarquía que tiene que rozar en su trato con el mercado internacional caen
en los brazos de empresas extranjeras, las que movilizan su poder económico y
político para sus relaciones comerciales, dando lugar a su ingerencia en la
vida nacional, con gravísimo prejuicio para nuestra economía. CHIMBOTE Y KOSHCO Antes de 1876 en que don Juan
Francisco Meiggs trazara Chimbote para una gran urbe futura, estaban
establecidos los comuneros de Chimbote y Koshco, que utilizaban las tierras
para la labranza y el pastoreo. Desde el mar se extendían las tierras de la comunidad
hasta el kilómetro 10 de la línea férrea, donde comenzaban los límites de En la
sección de El Monte la comunidad tenía cultivos con las aguas de Lacramanga,
especialmente en la época de lluvias. Por esto no tuvo problemas con los vecinos. Y para entonces
la población no pasaba de 1,500 habitantes. Y la actividad más lucrativa de
la comunidad era Unas cuantas
cosas alrededor del Muelle y frente a la Estación del Ferrocarril era toda la
parte urbana de Chimbote. Pero el trazo de Meiggs despertó el temor de las
haciendas circunvecinas de que Chimbote de progresar habría de ser un vecino
molestoso. Hasta que en el gobierno del señor Piérola se dispuso a levantarse
las instalaciones que hiciera Meiggs en 1976 del servicio de agua potable con
una cañería de fierro de La cañería fue a parar a Trujillo, sin que la
Municipalidad de Chimbote hiciera protesta alguna. Después de
este primer golpe a Chimbote, cuyos pobladores eran los campesinos de la
comunidad con muy pocos empleados de fuera que se habían instalado en el
muelle y en la Estación del Ferrocarril, Tambo Real comenzó sus primeros ataques a los campesinos hasta que
en 1920 se declaran sus primeros ataques a los campesinos hasta que en 1920
se declaran inalienables los bienes de Don Leonardo Díaz el líder de este movimiento, estuvo
acompañado de don Joaquín Gularte, En 1933 la
Comunidad hubo de librar su más cruenta batalla con Cuando se
estableciera fraccionada. La población que crecía, se ensanchaba por los
terrenos de cultivos y la Comunidad cada vez se iba reduciendo a medida que
se ampliaban las áreas urbanas. Una Compañía Venezolana emprendió la irrigación
del Monte de Chimbote y se procedió a su venta. Se formó una Asociación y se
presentó ante la Dirección de Asuntos Indígenas solicitando la disolución de
la Comunidad de Indígenas de Chimbote y Koshco. Los que iniciaran esta
campaña fueron el comerciante Gustavo Cano y los ciudadanos Manuel Flores y
Toribio Arteaga. Tan insólita pretensión fue denegada en 16 de noviembre de
1967. Crece más la Ciudad de Chimbote a costa de los
terrenos de El progreso industrial y comercial de Chimbote ha
tocado todos los ámbitos de la comunidad de Indígenas. Las tierras que en un
comienzo se dieran en turno y rotación o que se concediera el usufructo a los
empadronados se han convertido en propiedad o se han urbanizado o han sido
invadidos por barriadas. Cesiones, transferencias y ventas están haciendo
desaparecer a las tierras de De otro lado la mentalidad de los campesinos ha
evolucionado a tal punto que poco se han ido adentrando a la industria y al
comercio. El campo no les queda sino como un pasatiempo. Muy pocos de los
primitivos comuneros perseveran en el campo. Han incursionado por la pesca y
la industria pesada del acero. Alguno que otro indígena foráneo se ha yaconizado
en la tierra, y éste mismo el tiempo que le queda libre el agro lo dedica a
la pesca. El campesino de Chimbote está al tanto del
movimiento social del obrerismo. Esta incluso sindicalizado. La tierra ya no
es común, ni hay tierras para comunidad. Y la Comunidad de Indígenas de
Chimbote y Koshco en realidad no existe sino como un blasón de lo que fuera
una comunidad campesina. Ha evolucionado de tal manera que aquellos
pobladores lo veremos en el capítulo del obrerismo laboral en la industria. Es tal la indiferencia agraria del chimbotano, que
pese a existir un pleito sobre línderos con Es que los campesinos que laboran en el kilómetro
3, acaso en el último reducto comunal, son foráneos. De comuneros no tienen
sino En la época pre-inca, Chimbote había desarrollado
una agricultura portentosa. Bastará tener presente la canalería que
transportaba el agua de regadío por dentro de los arenales por todas las
latitudes de Chimbote. Así como bastará saber que para facilitar el tránsito
por la arena se tendían esteras y para contener la intromisión levantaron una
muralla desde Huadalupito hasta el río Marañón. La Comunidad de Campesinos de Chimbote y Koshco
prácticamente ha desaparecido y sus componentes desde hace años pasaron a la
industria de la pesca, del hierro, del carbón y finalmente al de la
construcción. Aquellos campesinos ingresaron a los sindicatos y
desde allí levantan cada vez su voz para demandar nuevos derechos sociales y
nuevas reivindicaciones. Y sobre lo que antes fuera una comunidad de
campesinos hoy se levanta PALLASCA
En 9 de mayo de 1545 por Cédula Real del Emperador
Carlos V fue reconocido el Inca Pariacallán, Tuqui Huaraca como bisnieto de
Huayna Cápac y Cacique de Pallasca. Apallasca Vilca Huaraca había sido hijo
de Túpac Yupanqui. De suerte que en Pallasca existía una nobleza inca que le
daba señorío a En cuanto a la propiedad de las tierras no las habían comunales. Las haciendas las habían succionado y
las pocas propiedades comunales estaban asentadas en Conchucos y Tauca. El
resto de la propiedad estaba dividida entre los campesinos a título de
propiedad privada, pero una propiedad muy parca y muy pobre. Pero el 27 de
mayo de 1849 el Gobierno del Perú vendía o cedía al Prefecto de Ancash,
Coronel Domingo Casanova la estancia de “Cochaconhucos”, alegando
ser del ramo de censos. La extensión de la hacienda era inmensa, comenzando
por el Oeste y cerca la costa tenía como punto de partida Sacaicacha en el
río Chuquicara, de allí al Norte llegaba al río Marañón, por el Este con la
Hacienda de Urcón en la provincia de Corongo y también con Santa Clara en la
provincia de Sihuas. En esta extensión de tierras, casi la quinta pare de
Ancash, estaban enclavados los pueblos de Pallasca, Chora, Lacabamba,
Cochaconchucos, Tilao, Pampas y Conchucos. Aquella cesión indignó a los
campesinos y lso reunió para hacer su protesta y su decisión de no consentir
que el Coronel Casanova asumiera la posesión de Con la creación del distrito de Conchuscos la
Comunidad de Cochaconchucos se desmembró, porque para cuando se adquirió En el transcurso de los años la hacienda de
“Cochaconchucos ha sufrido mutilaciones, al presente no queda sino un
pequeño fondo en Cochaconchucos y la parte de puna que usufructúa Pampas y
Conchcuos en sus respectivas jurisdicciones. Pallasca también tenía una faja
de puna que alcanzaba hasta Tumabamba. Por este lado la hacienda
“coachaconchucos” colinda con El mito del poder se derrumbó. Desde Urcón
entonces no volvió a intentar expandirse. Anteriormente a los sucesos expuestos los
campesinos se movilizaron para defender las tierras de la Iglesia que ellos
usufructuaban en forma colectiva. Entre el año de 1920 y 1925 se organizaban
las Beneficencias Públicas en Pallasca a base de los bienes de Conchucos es la comunidad más activa y próspera de
Pallasca. En estos últimos años han adquirido la hacienda de Chalán de sus
dueños señores Cardoso Quiñónez y el ganado lanar del señor Alvaro Aguilar.
Han formado una cooperativa, debido a su mentor el antiguo comunero de
Conchucos señor Fernando Lara. Esta comunidad de campesinos han prestado su
asistencia a los colonos y yanaconas de las haciendas Huautaullo y, Santa
Ana, cuando después de la muerte de su dueño el señor Carlos Bocanegra sus
sucesores exaccionaron a los campesinos, éstos se revelaron y depusieron a
los dueños entre los años de 1962 y 1968. Una de las propietarias
residente en Norte América, doña Paula Bocanegra, enterada de los
sucesos, ha enviado poder a su hijo don Carlos Murphy Bocanegra para que obsequie
la hacienda a los comuneros o a la Oficina de En la misma provincia de Pallasca, se ha
oficializado las Comunidades de Cabañas, de Lacabamba, de Pallasca, se ha oficializado
las Comunidades tienen por eje de referencia activa la propiedad colectiva de
pastos en cuanto a terrenos de sécano todos ellos son transmitidos por venta
o sucesión, no quedando sino como una formalidad de “reparto”;
practican la minca y los trabajos de “faena” para las obras de
bien común. Pero merece mención especial la Comunidad de
Campesinos de Tauca. En este distrito se fundaron dos Comunidades y las dos
fueron reconocidas oficialmente. La primera, Estableció sus campamentos de pastoreo y puso más
de 7 mil cabezas de ganado fina lanar. El ataque a Glenny comenzó en Cabana
por la Comunidad y por don Manuel Hidalgo Álvarez, en Tauca de un lado el
Concejo Municipal y de otro los directivos campesinos en el campo
administrativo y judicial acometieron a Glenny. Pero lo que más doblegó a
Glenny fue la invasión de la Comunidad de Tauca y las correrías de los
abigeos que diezmaron a Glenny. A la postre, Glenny hubo de reducirse a
Huamayara y dejar las pumas de Tuctubamba. Con lo que la Comunidad logró la
paz. CORONGO
En 1ro de julio de 1927 se organizaba legalmente
la primera comunidad de Campesinos de la provincia de Corongo fue nada menos
que Aquella hacienda que hubiera pertenecido a la
Comunidad era todo el territorio necesario para la agricultura y la ganaderia
y sin embargo fue arrebatada a sus primitivos dueños de indígenas. Y mientras
la lucha entre la Iglesia y la Beneficiencia se libraba en los estrados
judiciales, los campesinos se organizaron en Comunidad y pidieron su
cooperación a los del distrito de Aco, los que tenían igual problema en la
hacienda “Ocshamarca”. Entonces el 26 de enero de 1942, la
Comunidad de Aco es reconocida oficialmente y mientras en Lima, las Colonias
de Aco y Cuzca, celebran el acontecimiento, en los distritos de Aco y Cuzca,
se procedía a sentar actas de declaración de haber asumido el dominio de las
haciendas de “Ocshamarca” y “Querobamba”. La Iglesia y la Beneficencia hicieron valer
acciones judiciales contra las Comunidades, fuera de que se valieron de las
vías administrativas en las que sendas notas de garantías no se pudieron
cumplir porque los campesinos amenazaron con un “levantamiento”.
En el juicio las comunidades ganaron el pleito, pese a que se les hizo
reconocer los contratos de arriendo que habían suscrito tanto con la Iglesia
como con Los
nuevos dueños de la hacienda, señores Oliveri ampliaron la explotaci{on
ganadera tanto lanar como vacuno y entonces se estrecharon los campos de
cultivo con desmedro de que los yanaconas cultivaban. De otro lado se les
destaco el pastoreo en gran escala y las perdidas del ganado eran sancionadas
a los pastores con crueldad. En cada uno de los pueblos enclavados en la
hacienda habían cárceles y estas sellaron. Entonces
los indigenas se levantaron y depusieron a los administradores y los dueños
despavoridos hubieron de huir. Las
garantías que demandaron los dueños fueron infructuosas. La gendarmería de
entonces era deficiente y las
autoridades cívicas de Corongo y Cuzca mas bien prestaban su apoyo a los
indios que habian sido masacrados en la contienda de toma de Tal
aventura de los campesinos de urcon , que por muchos
alos mantuvo en la provincia de corongo levantados los ánimos . MUCHOS
AÑOS ANTES, O SEA EN 1760, don silvestre de la cruz huayna capac ligua , cacique principal y gobernador de la hueranga de
requisen el repartamiento de apallasca de san pedro de corongo, encabezó un
levantamiento contra el general buena ventura jimenez azaña, dueño de la
hacienda de hurcon , {que pretendía extender sus dominios hasta el río
Cuyllorón. Huayna capac , según para entonces era
maestro del campo del batallón de los indios de la región de conchucos. Es
decir que los indígenas de urcon eran tan explotados que no podían menos que
reaccionar en la forma de “levantamientos. Como
la hacienda de Urcón colinda con Yanác por el lado de Los Cedros y para
rechazar la invasión se constituyó la comunidad campesina de Yánac el 23 de
setiembre de 1963 por Resolución Ministerial que obra en el Legajo N° 7 de la
Dirección de Asuntos Indígenas. De
esta manera Urcón fue cejado y contenido. Algo más, Yánac aprovechándose del
fervor que ha despertado la reforma agraria, ha invadido la parte de Los
Cedros que correspondía a En
Yánac, la Comunidad no tuvo mucho que pelear con Urcón, porque esta hacienda
para entonces era atacada por todos sus linderos tanto por los pueblos como
por las comunidades de campesinos, por lo que Urcón cedió ante Yánac. Pero
los vecinos de Yánac, es decir, los de Ganguas que hubieron sido partidarios
de los señores Romero Izaguirre en “Llachi”; se rebelaron y
depusieron a los dueños. Expulsados éstos, hubieron de recurrir a la vía de
las garantías y de los interdictos. La comunidad lo avasalló todo y en 1966,
despúes de más de seis años de juicios, los campesinos obtuvieron el éxito
final. Con lo que la paz reino en esa comunidad. La
comunidad de Corongo. No se llegó a oficializar. En 1960 tuvo una intervención
destacada en la lucha de límites con la Hacienda de Urcón. Antes de esta
performance, Corongo era una Comunidad que tenía el usufructo de los terrenos
de secano aledaños a Una de aquellas parcelas que colinda
con Urcón, se llama “Acoragra” “Acoragra”
tiene más de 2,000 habitantes, y se halla protegida por altos macizos de granito
y por el pie con el río Manta. De manera que era magnifica tierra para
despertar la voracidad de una hacienda como Urcón. Uno de aquellos
“usufructuarios” entre en el juego con Urcón. Para
entonces – 1955 – 60 -, estaba como apoderado judicial de la hacienda
un tinterillo apellidado Valdivia. Valdivia era paisano y
amigo del Juez de Primera Instancia de entonces de Corongo, señor
Francisco Velarde. Aquel “usufructuario” había aceptado una letra
de cambio a Urcón y por la via de ejecución se libró un mandamiento de
embargo de “Acoragra”. Advertida la comunidad de esta maniobra,
trató de rehacer la Comunidad de Indígenas, y a continuación se organizó un
Comité, ProComunidad, a la cabeza: Dr. Fausto Linan. El Comité luego de
haberse instruido del plan el desistimiento a Valdivia y la revocación al Juez, dándoles un plazo
de 24 horas, bajo la amenaza de ser expulsados violentamente del pueblo. Y
como el señor valdivia huyo, el juez no pudo expedir ninguna resolución; entonces
comenzó la agitación de campesinos las campanas tocaron alarma y la gente
salió a las calles resuelta a expulsar al juez y exponerlo de su cargo. El Juez, que compulsó la
situación, trató de huir pero ya era tarde y tuvo que pasar por la humillación
de ser depuesto. Lo expulsaron del pueblo. La instrucción que por el delito
de faltamiento a la tranquilidad pública se hubiera abierto, fue archivado. La Comunidad de Indígenas de
Corongo, indudablemente la más logrado en los primeros años de la República,
poco a poco a ha sido disolviéndose por el éxodo de sus miembros. NO hay coronguino
que no haya estado en Lima y su transculturación ha sido un fenómeno de
viabilidad y de educación. Fue de las poblaciones de sierra de Ancash la que
primero vio recorrer en su territorio automóviles, la primera que antes de la
guerra con Chile tuviera una fábrica de casimires, la primera que conociera
la luz eléctrica. Todo esto antes de 1870. Los coronguinos que emigraron a la
costa educación a sus hijos para profesionales y éstos han transculturado a
su pueblo. De tal suerte que ya no existe en realidad Comunidad de Campesinos
y las tierras que fueran de reparto periódico ahora se trasmiten por herencia
o venta. Es decir, que la Comunidad de Campesinos como comunidad económica ha
desaparecido. Quedan como rezago algunas costumbres como la minca y la faena. POMABAMBA, SIGUAS Y MARISCAL LUZURIAGA
Para
1920 no se había dividido en tres la provincia de Pomabamba y las comunidades
campesinas, se hallaban circunscritas en Luena, Parobamba y Sihuas. En el
resto de los pueblos los campesinos se encontraban sujetos s servidumbre en
las haciendas, sin terreno comunal estaban apegados al patrón sin esperanza
alguna. Fue de esta postración y de aquel estado de explotación que Pomabamba
estalló el primer grito reivindicatorio comunal. En
la década de Los
señores Cisneros tenían una estrecha vinculación política con el señor Leguia
y uno de ellos parlamentario. Y entre que reclamar un desalojo como en Urcón
y reclamar una indemnización, que en el caso de Urcón había sido visto con
disgusto para el país, optaron por venderlo al Estado, para que lo pareciera
entre los indios. Una
vez adquiridas por el Estado aquellas haciendas, Los
campesinos de “Pasacancha”, tienen en su jurisdicción los
yacimientos mineros de “Pasachancha”; de los señores Añorga. Y
están también a inmediaciones de VICOS
DE CARHUAZ
Vicos
a El 90
por ciento de la población era analfabeta. Se
trataba, pues, de una comunidad casi primitiva en la que se habían olvidado
hasta la tradicional cultura aborigen de la que les quedaba la idea del ayllu
y las costumbres del ayne, la mita y el trabajo colectivo de las faenas. En Vicos
no habían mestizos, tampoco el cholo, ni siquiera el
comunero; había sólo el “chara-runa”, De
manera, pues, que se trataba de una comunidad original para acometer una
labor de transculturación. Y como en 1947, la Universidad de Cornell iniciara
un programa de Estudios en Cultura y Ciencia Social Aplicada para
investigaciones en regiones no DESARROLLADAS, aquella Universidad un convenio
para el desarrollo de un plan de Antropología y Ciencias Sociales Aplicadas
en la Zona de Vicos. El 4 de diciembre de 1951 se expidió El
desarrollo del Proyecto Perú-Cornell precisó de dos años de labores
preliminares y de estudios antropológicos en el gabinete y en el campo de
especialista. Fue menester familiarizarse con la cultura vicésima y con el
idioma y luego coordinar esta labor con las instituciones nacionales. El
vicosino tenia para entonces como lo tiene ahora con
más conciencia un apego a Para
penetrar en la mentalidad de este vicosimo sin darles la molestia de que se
hubieran sentido incomodados o sin crearles desconfianza y si más bien un
ambiente de comprensión y simpatía hubo necesidad de trazarse un esquema
metodológico, consistente en el método de observación, mediante encuestas,
inspecciones, entrevistadas y confrontaciones constantes y debidamente
registradas y comprobadas en las reiteradas pruebas. En el método de
“OBSERVACIÓN” se llevó un diario, anotando los sucesos y
clasificándolos en el sistema de “standard”; las encuestas de tipo
“panel” fueron cuestionarios ad-hoc para ciertas personas o para ciertos grupo, y la “entrevistas” eran con el
fin de aclarar cuestiones del Proyecto. El
personal técnico que desarrolló el programa estuvo constituido, entre otros,
por los eminentes científicos y maestros Dr. Fred Allen, serólogo que hizo
estudios sanguíneos, Clifford Barnett, antropólogo que estudió la
aculturación del vicosino, Allen R. Homberg que planificó el Proyecto
Cornell, Srta. May Kennedy que hizo estudios e investigaciones sobre artes
visuales y educación, Dr. William Mangin, Director de Campo del Proyecto,
señor Pedro Ortiz, etnólogo, Robert Stevens, agrónomo que tuvo a su cargo el
estudio de las condiciones y posibilidades socio-económicas de la comunidad
de Vicos, el Dr. Mario Vásquez uno de los Directores de Campo y que hiciera
los estudios básicos de la comunidad que sirvió para la planificación del
Proyecto Perú-Cornell y que tuvo una participación activa en la aculturación
de Vicos, y el Dr. Carlos Monje que hiciera estudios de altura y tuviera a su
cargo gran parte de la dirección de Salubridad. En la
primera etapa del Proyecto-Conell como la hacienda en arriendo y los trabajos
de campo insensiblemente se iban transformando al dárseles iniciativa y
responsabilidad, liberándoles de la servidumbre y de la miseria, haciendo que
se sintieran haberse elevado su Standard de vida y que su comportamiento
fuera franco. El cambio de sistema en el cultivo de las tierras, el uso de
abonos, e insecticidas dieron mejores resultados. El Alcalde Pedáneo era sustituido
por una Junta de Delegados y el adiestramiento de líderes dio resultados
insospechados en la personalidad del vicosino. En la
segunda etapa los campesinos de Vicos son directamente los arrendatarios de
la hacienda y cumplen con abonar la suma de S/. 14,000.00 anuales de merced
conductiva. El Proyecto Perú – Conell en esta etapa le prestó su
asesoramiento. El control económico de la comunidad está bajo la Junta de
Delegados y como el Proyecto Perú-Cornell hubiera establecido el sistema cooperativo
comunal, la comunidad es autogestionaria de sus actividades económicas.
Formaron un “Fondo Comunal” que en 1959 alcanzaba a S/.
200,000.00. El 33% de estos fondos son el aporte personal de cada jefe de
familia. El resto son las utilidades netas de la compañía agrícola de
1957-58. MARIA DE AQUÍ EMPIEZO A TIPEAR
En
esta segunda etapa los campesinos de Vicos entraron al campo financiero
logrando un crédito del Banco de Fomento Agropecuario, bajo la asesoría del
SCIPA y del Proyecto Perú-Cornell hasta por la suma de S/. 250,000.00 y que
en los cultivos de papas, maíz, cebada y trigo diera un rendimiento de S/.
137,072.29 de utilidad neta. La
gran experiencia de Vicos llegó a tal prestigio y bonanza que hubo de atender
con préstamo y ayuda a la Comunidad de Llipta, así como de poner al servicio
de aquella Comunidad los nuevos conocimientos en la técnica de cultivo y
comercialización. Como
resumen del desarrollo a que llegara Vicos a 1958 será bastante referirse al
Manifiesto de Producción que el Agente de la SCIPA en Huaraz, Ing. A.
Farromeque Dueñas emitiera en agosto de aquel año. CUADRO DE VENTAS
El estado de CUENTA para mediados de 1958 resultada: Por
venta de papa común.................................S/. 263,639.32 Por su
Cuenta a favor en Cuenta Corriente del Banco..... 107,25 Por
varios en deposito................................... 7,073.35 Utilidad
neta............................................ 270,820.22 Educación. Es un
capitulo que p,recisa relevarlo porque es debido a
una labor de aculturación profunda que se ha podido lograr los cambios de movilización
masiva de los campesinos de Vicos. En 1957 hubo necesidad de crear ya el
Núcleo Escolar Campesino de Vivos no sólo para esta comunidad sino para las
vecinas dado que de no educarse a éstos en los que los vicosinos tenían sus
medios de relación no se habría avanzado gran cosa, sino que más bien se
perdería el trabajo en la heterogeneidad. El
Núcleo Escolar está bajo la dirección de un especialista en Educación
Fundamental y tres Supervisores; por un Ingeniero Agrónomo encargado de los
estudios Económicos y Agropecuarios, por un Normalista que tenía a su cargo
el Programa de Alfabetización y por un Médico que tenía a su cargo Se
estableció también un Jardín de la Infancia a cargo de una profesora y de
acuerdo con los lineamientos de Los
VICOSINOS construyeron su Escuela bajo la dirección y Técnicos del Plan
Perú-Cornell. El loca es un modelo de su género y
tiene los compartimientos para aulas de estudios y talleres. Tiene además un
Teatro Escolar donde se da una educación audiovisual. Un programa de
actuaciones del Teatro Educativo de Vicos; llevó su labor hasta los pueblos
vecinos y también hasta la provincia de Huari. Se pusieron en escena dos
boras especialmente escritas para las comunidades rurales llamadas
“Saliendo de las Tinieblas”, de Alfredo Mendoza y “El Poder
del Amor”. De Félix Núñez Fernández. Un
boletín mensual “Vicos” informaba las actividades de la Comunidad
y del Núcleo Escolar. Este
Núcleo Escolar no se aportó de la estrategia del plan agrario del
Perú-Cornell y con su colaboración implantó una EDUCACIÓN ORIENTADA para el
trabajo y el desarrollo, para la erradicación del atraco y la pobreza, para
el cambio de estructuras y para la capacitación y afirmación de la conciencia
nacional. Existe
un Refectorio Escolar y también se implantó una Escuela Vespertina para
Adultos que mantiene el entusiasmo de cómo medio centenar de alumnos. Es
indudable que de esta experiencia está saliendo la nueva orientación en los
cambios estructurales de la educación que permitirá una mayor movilización de
las masas para el desarrollo y el progreso. Cuando
en 1959 asumió el Gobierno el control de Vicos, su intervención a través del
Programa de Ancash se hizo extensivo en cinco
comunidades del Valle de Maracará. El método que se implantó fue el de la
“intervención participante” y se siguió la técnica establecida por
1. Conducir
una forma de investigación experimental en el estudio de los procesos de
cambios sociales y culturales; 2. Mejorar
el standard de vida de los indios, orientándolos hacia una independencia y de
auto-determinación para desempeñarse dentro de la vida nacional; y 3. Promover
investigaciones interdisciplinarias sobre problemas de tecnología y cambios
socio-culturales. Huelga decir que el Proyecto hubo de erradicar y eliminar los
patrones tradicionales de servidumbre y abolir el sistema colonial de
explotación del hombre por el hombre. PPC se
valió de laboratorios, gabinetes de etnólogos, antropólogos, sociólogos,
médicos, sicólogos, lingüistas, planificadores y agrónomos. Aparte
de que rompieran las barreras de la ignorancia en Vicos elevaron el STATUS
del indígena y socialmente levantaron su dignidad y sus hábitos tuvieron la
soltura del hombre medianamente civilizado. Aquel hombre metido en la
quebrada a espaldas de la cultura, aquel indio introvertido desaparecía para
dar paso al indígena viril que trabaja con estímulo, que se viste bien y
disfruta mejor y que negocia sus productos con libertad. El vicosimo no Tal es
la obra del Proyecto Perú-Cornell que contó con la colaboración del Instituto
de Estudios Etnológicos del Museo Nacional de Historia y del Instituto de
Etnología de la Universidad de San Marcos. Contó también con la ayuda de
eminentes antropólogos como el Dr. Marshali Neuman, William Blanchard,
Humberto Chersi, Richard Patch, Srta. Joan Sneyder, William Stein, etnólogos
como Juan Elias Flores, Abner Montalvo, Eduardo Soler, Froilán Soto Flores y
por los sociólogos Dra. Rose Goldesen y Bryce Ryan. La
mayor parte de la intelectualidad nacional y americano interesada en la
aculturación del aborigen han acudido a Vicos y se han hecho estudios de
investigación y tesis sobre el experimento Perú-Cornell. Mención
especial merecen en el movimiento social de Vicos, el Dr. Mario Vásquez,
Carlos Monge, Ing. Carlos Chueca, Ing. Carlos Ferromeque, Alian Homberg,
Buenaventura Armas, Aida Milla, Pompilio Picon, Carlos Montes, Subvierto
Vidal Ramos, Carlos Collazos y Luisa Palanques que, de cerca y dentro del
tobellino del trabajo laboraron hasta la culminación de HUARAZ
Y EL LEVENTAMIENTO DE ATUSPARI
EN
EL AÑO DE 1885
La
Comunidad de San Pedro de Colcabamba, situada entre los distritos de Pampas
Grande y Cajamarquilla, tiene títulos desde el 6 de diciembre de 1954.
Aquellas tierras pertenecieron al Cacique de Colcabamba, don Juan Atusparia
Nivin. Esas tierras fueron destinadas de la posesión del Cancique de Pac-Pac,
Miguel Huaranga, en 23 de mayo de 1783. Sin embargo los Concejos Municipales
de Pampas Grande como de Cajamarquilla, atentaron contra ese patrimonio dando
lugar a constantes luchas. De
aquí que pese a haberse gestado su reconocimiento en 1927, sólo en 7 de junio
de 1964 fue reconocida. La Comunidad tiene una extensión de 180 km2 es de
clima templado y pertenece a la provincia de Huaraz. Con
165 familias se han establecido en terrenos que llaman de
“vertientes” y que son cabecera de “costa”. La
proximidad, de un lado a las poblaciones del Callejón de Huaylas y de otra a
la costa, dan a esta comunidad una movilidad
constante de intercambio social y comercial. La Comunidad inicio sus
actividades pecuarias con 450 cabezas de ganado vacuno y 270 de ovinos. Al
presente es una comunidad próspera. Sus disputas con los Concejos vecinos han
sido saldados con Esta
Comunidad de Campesinos ha recibido la tónica del movimiento minero de
Huinac, que queda a sus inmediaciones. Además, tiene la ventaja de estar
asistida por Escuelas Fiscales y de disponer de carreteras. Y aún
cuando la mayoría habla el quechua, entienden el castellano. Propiamente son
bilingües. La
unidad de esta Comunidad le ha permitido resistir a la ambición de los
Concejos de Pampas Grande y Cajamarquilla como al de las haciendas vecinas. En la
misma provincia de Huaraz se organizaron la Comunidad de Cajamarquilla, en
8.3.65 El
Señor Palacios, aparte de ser un hombre de trabajo y de empresa, estaba
vinculado con altos dignatarios judiciales de Ancash. Don Alfonso Palacios
ganó el juicio de propiedad, pero la Comunidad no dejó un palmo de terrenos y
rechazó a Palacios. En aquella campaña la Comunidad sostenía líderes de
capacitación y estudio, uno de los cuales llego a ser abogado y
posteriormente ocupó un escaño en el Parlamento nacional. Como abogado
defendió a la Comunidad de un supuesto robo de ganado que hubiera denunciado
Palacios, y como parlamentario, presto su más decidido apoyo a su Comunidad.
Don Alfonso Palacios fue puesto del lado. En
Huanchac y Marlan, del distrito de Huaraz, los indígenas usufructuaban la
Hacienda de “Huanchac”, al pie de los nevados de San Cristóbal,
como locatarios y como comuneros, la parte de La
guerra con Chile había dejado empobrecidos a los “mistis” que
hubieron de pagar “cupos” y que ambicionaban rehacer su fortuna a
costa del indio exigiéndole mayores obligaciones y mayores tributos. En
1885 se prohibió a los indígenas la libre extracción de la sal, además pesaba
ya el impuesto de dos soles por contribución personal. Hay
que agregar entonces la explotación del indio, el recargo en las faenas hasta
a favor de las autoridades principales, la elevación de los diezmos,
primicias, pitanzas y demás regalías. Todo lo cual tenía al indio oprimido,
mucho más si se tiene en cuenta el mísero salario de El sistema oligárquico representado en la persona del
señor Prefecto, no pudo menos que condenar la osadía del Cacique El derecho
del reclamo fue condenado al látigo. El “zambo” Vergara, sargento
de gendarmería, recibió la orden de flagelar al Cacique. Previamente se le
cortó las trenzas, símbolo de su nobleza y autoridad. Ante tamaña vejación,
se presentaron los alcaldes de las estancias y protestaron ante el Prefecto
por el abuso perpetrado en la persona de Atusparía. Aquellos alcaldes
sufrieron igual humillación. Con lo que la paciencia indígena llegó a sus
límites. Apenas
Atusparia consiguió estar libre, organizó el levantamiento. Reunidos los
alcaldes, en Marían acordaron aprobar los planes de Atusparia. La aversión al
abuso indujo a los indios a correr al albur de una aventura, tentada ya en
aquellos escenarios en la Colonia en la insurrección contra el Visitador
Areche, en la época en que fuera Corregidor de Huaraz, el Marquez de El
1ro. De marzo de 1885 los rebeldes tomaron el Castillo de Pumacayán y
encargaron su defensa al indígena Pedro Granados. El Coronel Vidaurre, Jefe
de las Fuerzas del Gobierno en Ancash, y el Gobernador Collazos, atacaron a
los indígenas en su empeño de desalojarlos de El
resto de la población caía en poder los indígenas el 4 de marzo. No hubo
cuartel para los vencidos. El “zambo” Vergara fue decapitado y
los capitanes Delario y Protasio Gonzáles, así como los oficiales de La Roix,
Smith y Lazarte fueron pasados por las armas. Sólo los presbíteros Fidel
Olivas Escudero y Amadeo Figueroa lograron calmar la furia indígena. El
Coronel Vidaure y el Gobernador Collazos huyeron a Recuay. El Prefecto, que
se encontraba en Aija, pretendió en un rasgo de orgullo, regresar a Huaraz,
pero en Recuay encontró a los indígenas y a los fugitivos que lo conocían y
casi lo linchan. No tuvo más camino que el de Atusparia
se proclamó Jefe Supremo y nombró Prefecto al Dr. Manuel Mosquera y como
Secretario a Felipe de Montestrueque, célebre redactor de “El Sol de
los Incas”. Nombró también como Alcalde de Huaraz al Dr. Federico
Olivera, el que quedó instalado el 12 de marzo. Atusparia
erigió como a su Lugarteniente al indígena carhuasine Pedro Cochachín,
llamado “Uchuco Pedro”. Este indio astuto y de enoerme
ascendencia entre los indivios, tomó a su cargo al sometimiento de los demás
pueblos. Y así luego de establecer su régimen en Carhuan, invadió Yungay a
sangre y fuego, pese al heroico resentimiento de Sometida
Yungay, la ciudad de Caraz fue invadida sin resistencia. Con lo que el
Callejón de Huaylas quedó bajo el mando de Atusparia. Las demás provincias de
Ancash se sometieron al nuevo régimen, y hasta los indígenas de Ayacucho,
Junin, Huanuco y Cajamarca enviaron
delegaciones anunciando su adhesión. En
Huancavelica, Cuzco y Puno; los indígenas se movilizaban y había en el paí
tal intranquilidad por la revolución de Atusparia, que el General, Iglesias,
Presidente Constitucional, hubo de enviar un fuerte destacamento del ejército
para debelar el levantamiento. El batallón Canta, a cargo del Coronel
Callirgos, desembarcó en Casma el 13 de abril. Uchuco Pedro avanzó contra
Callirgos y logró rechazarlo. Luego se refplegó a la cordillera y avanzó a
Yungay para unirse a Atusparia. El 21 de abril se dio la batalla de Yungay.
Las escaramuzas del 22 y 29 del mismo mes dieron oportunidad a los indígenas
para replegarse a Huaraz. Pero el 3 de mayo el General Callirgos ingresó a
Huaraz y se libró la más cruenta batalla. Los indígenas fueron masacrados sin
piedad. Sin embargo, la resistencia indígena se prolongó hasta el 23 de
agosto, en que se perdió la batalla de Mato. Y cuando en Quillo pensaba
Uchuco Pedro rehacer sus huestes, fue traicionado y capturado. El 30 de
setiembre fue fusilado a inmediaciones del templo de Casma. Montestruque y
otros jefes habían muerto en la brega y Atusparia hacía herido. En el antiguo
cementerio de Huaraz el resto de los indígenas prisioneros fueron fusilados
sin más trámite. Hasta hace más de un año se podía ver en la pared del
cementerio miles de orificios de bala que atravesaron los pechos de los
indígenas. En el
cambio de Gobierno asumió la presidencia el Mariscal Cáceres tuvo interés en
conocer a Atusparia. Ante el Presidente, el Cacique Atusparia hizo valer los
mismos derechos de reivindicación. Esta
revolución, no ya levantamiento, tuvo la intención de volver al régimen del
incanato. Atusparia asi lo proclamó. La insurrección fue eminentemente
campesinas, sus móviles eminentemente políticos, sus líderes también fueron
campesinos. Aquel movimiento era de liberación de la explotación y la
servidumbre que pesaba sobre ellos. El
“tributo” fue abolido y quedó en el ambiente el eco de la
revolución como una advertencia contra los déspotas. El
prefecto José Iraola, en 26 de abril de 1885, expedía un comunicado
manifestando que el Gobierno con fecha 14 de marzo había abolido la contribución
personal. Para
dar una idea de la trascendencia del levantamiento de los campesinos de
Ancash en 1885 que trascendió en una guerra civil, bastará transcribir
algunos párrafos de las comunicaciones oficiales que se cursaran los Jefes de
los Ejércitos en Campaña. El 26 de abril de 1885, desde Mancos el Prefecto
Revolucionario Mosquera, decía al Coronel don José Yraola: “Las horas
que se rodean me obligan tomar a sangre y fuego Yungay. Si Ud. No entra en el
término de la distancia el armamento”. Por su
parte el general Yraola, en su oficio de 1ro. De mayo de 1885, decía desde
Yungay: “Los tres ataques, a Yungay no han logrado sino sembrar cadáveres en el campo.
Acepto las negociaciones que se llevarán en Huaraz”. El mismo Dr.
Mosquera, Prefecto y Comandante General del Departamento de Ancash, en su
notal del 27 de abril decía al General Iraola: “Si a Ud. Le place,
puede salir al campo y librar una batalla decisiva y no comprometer a esas
desagraciadas familias de Yungay; porque acabo de recibir mis guerrilleros de
Cajacay, Huari y otros, de manera que mañana temprano tendrá Ud. En Yungay
50,000 guerrilleros, que no dejarán en esa desgraciada población piedras
sobre piedras en sus cimientos”. HUARI.-
En
1937 y 1965 se oficilaizaron las Comunidades de Campesinos de Rambran y
Yurayacu en los distritos de Pontó y Huantar. Y pese a que en su provincia
tan extensa y tan poblada y a existir parcialidades que viven organizadas en
la ancestral colectividad de campesinos, no llegaron a organizarse
oficialmente por la fuerte oposición de los hacendados. No es fácil
imaginarse como en Huari ya hay hacendados que tienen a su cargo tierras e
indios, de los que disponen como cosas. El indígena así está atrasado y tan
pocos líderes hay que no han salido de su postración. “Uchusquillos”
es una hacienda sobre la que pesa una enfiteusis. Se trata de una de las
haciendas más pobladas y más atrasadas. Todavía se usa el
“chaqui-taclla” y los peones hacer el servicio de carga, como si
fueran acémilas. El administrador se las pasaba en la capital del
departamento es decir, en Huaraz, porque los indios amenazaron sublevarse por
las exacciones que cometía. Este señor Ortiz, prácticamente estaba como
expulsado de la hacienda mientras otros de los usufructuarios, como los
señores Pasco, podían conducir algunas secciones del fundo. Hasta
que en los años de En
este estado de cosas llega En
Yurayacu los campesinos ampararon a los colonos de Ni las
autoridades de Policia ni las del Poder Judicial pudieron entrar, porque toda
la zona se conmoncionó y amenazó con una sublevación o
“levantamiento” general. En aquella oportunidad se infiltraron
agitadores, profesionales. Tadew trató por la vía judicial arreglar los
derechos, su situación, en eso Como
se ve esta situación de los campesinos y esta movilidad es más frecuente
cuanto más déspota es el patrón. RECUAY. Por
los años de 1931 y 1932 se oficilizaron las Comunidades de Campesinos de
Recuay. Desde antiguo y luego de establecido el Repartimiento de Pedro Candia
en Recuay por Catac y Tapacocha se consolidaban los indios en las
“majadas” de pastoreo. Los pastos más ricos como los de
Utucuyacu, Conococha y La Rinconada, pasaron a formar haciendas. Pero como
los españoles en Recuay estaban más interesados en las minas en las que esa
región es rica, dejaron que las tierras pasaran a manos de los
“indios”. Asi se formaron las Comunidades de Llacllín, Pararín,
Catac, Cotaparaco, Huambo, Huayllapampa, Tapacocha. San Jerónimo de Pocllu y
Huaquión. Los pastos de Llacllín y Huaquión dan a la cabecera de la costa y son
muy requeridos; y aún cuando los hacendados vecinos no los perturbaron, en
cambio entre Huaquión y Llacllín surgió una disputa que duró muchos años,
estimulada más por los hacendados vecinos y por los
“tinterillos”, hasta que en 1950 una inspección ocular, del Juez
de Primera Instancia de Huaraz puso fin a aquel pleito. Por lo escarpado del macizo
los jueces que precedieron al de 1950, las inspecciones, oculares las hacían
a distancia o desde distancia y por referencias, pero aquel Juez logró
ascender y puso de acuerdo a las comunidades respecto de sus linderos, pues
los abogados que nunca llegaron a esa altura no repararon en el error de la
titulación. La
Comunidad de TAPACOCHA, asentada en la villa de su nombre, villa rica y
asiento de notables alcurnias, españolas por la calidad e sus minas de oro,
fue aquella, Comunidad muy celebrada. Edificó uno de los templos, más ricos,
del país. Artísticos motivos decorativos de gusto barroco y pan de oro dan a
la Iglesia de Tappacocha, celebridad nacional. Pero la
tranquilidad de la Comunidad se vio turbada en la República por la vencidad
de Esta
ruta de Recuay fue prospera en frutos altivez y hombría. Por ahí pasearon su
gallardía Luis Pardo y más tarde don Aurelio Valenzuela, propietario de la
Rinconada, hizo de la hacienda un baluarte de la democracia desde ahí lanzaba
sus ataques contra la oligarquía que tenía su cabeza en Canray, donde más de
dos mil indios eran explotados por los administradores de aquella hacienda. En 12
de octubre de 1971, las comunidades de Cotaparaco, Huayla, pampa, Huambo,
Ichoca, San Lorenzo de Marca, Paspas, Chico y Tapaocha han formado una
Cooperativa con el nombre de Sociedad Agrícola de Interés Social
“Atusparia” Ltda., y han comprado la hacienda de Utucyacu por la
suma de S/. 14’000,000.000 al Estado. Dicha hacienda era del Ramo de
Instrucción. BOLOGNESI.
EL BANDOSERISMO Y LUIS PARDO
En mayo y junio de 1929 se
organizaron oficialmente las antiguas Comunidades de Campesinos de Cuspón y
Yamor en los distritos de Chiquián y Antonio Raymondi. Le siguieron Copa,
Aquia, Chiaquián y Acas, en los años de Mineras
hubiera mantenido vivo el espíritu de lucha de las comunidades vecinas que le
prestaban su apoyo. En estas luchas surgió el bandolerismo como un
medio de combatir la prepotencia de los “hacendados” y el poder
de los “mineros”. La hacienda “Tallenga”, del
distrito de Aquia, se formó por el establecimiento en sus tierras de
campamentos mineros”. Una lucha sin cuartel se inició y que habría de
terminar con el triunfo de la Comunidad, como se verá. La
pampa de Lampas, una rica extensión de pastos naturales, estaba sujeta a la
propiedad privada. Por un lado los señores Icasa y por el otro los señores
Ramos, se disputaban su hegemonía. Los feudatarios y yanaconas que se
permitían apacentar sus ganados con víctimas de los hacendados que junto a
sus manadas entropaban los pobres indios. Los
señores Morán y Sotelo, que por razón de su investidura de altas autoridades
judiciales del país, se mantenían al margen de las contiendas. Pero los
hacendados vecinos querían hacerlos entrar en el juego de la
“expansión” o les pedían su apoyo o incitaban a los indios a
invadir sus dominios. Es así como los campesinos invadieron el territorio de
los Morán y pese a que in ruidoso juicio comprendiera a más de treinta
encausados, la acción se declaró prescrita. Los
mineros de Tucuchira y Tallenga hostilizaban a los campesinos y bajo el
pretexto de campamentos mineros se constituían en haciendas. La
aparición de Luis Pardo en el escenario de la “puna”, acabó con
la prepotencia de los hacendados y mineros. Algo más, Luis Pardo quiso
moralizar al hacendado y al indio; al hacendado, obligándole a dar trato humano
a los indios, y a los indios dándoles conciencia y dignidad. Y para
que el indio tuviera conciencia de su poder y dignidad, con ellos asaltó los
latifundios, a los latifundistas y opresores. Les imponía cupos y distribuía
esos cupos entre los desvalidos. Bastaba la más ligera indicación de que en
tal hacienda se hubiera cometido un abuso contra algún indígena para que Luis
Pardo y su “banda” se hubieran hecho presentes. Por
muchos años Luis Pardo reinó sin límites. Hubo necesidad de que un
destacamento del ejército pusiera término a lo que se le llama “bandolerismo”.
Pardo, muerto por traición, no murió en la memoria de los pueblos vecinos.
Aquella memoria fue endiosada. Se tiene levantado un monumento a su nombre, y
su prestigio fue tal que no solo en el país sino en el extranjero se aplaudió
la gesta romántica de quien cómo él amparara al indio desvalido. La musa
popular se enriqueció con canciones a él dedicadas, y hasta se llegó a firmar
una película que por muchos años concitó la atención del país. La
“banda” de Luis Pardo siguió actuando pese a su muerte. Es que
muy pocos creían que Pardo hubiera muerto. El subprefecto Francisco Moreno
Descalzi acabó con el último reducto de aquellos rebeldes. Entretanto
las comunidades campesinas lograron sosiego y se dedicaron al trabajo. La
Comunidad de Campesinos de Aquía al amparo de la paz que le dieran sus
líderes, consiguió formar una Cooperativa Comunidad denominada “Rimay
Cóndor”. Esta Cooperativa ha sido reconocida oficialmente con arreglo a
lo que dispone el Art. 12vo. de Las
Comunidades de Chiquián, por su inmediación, unos de otros, por la facilidad
de sus vías de comunicación, por su proximidad a la costa y por su gran
espíritu emprendedor no han sucumbido ni han sido en los tiempos posteriores
a Luis Pardo molestados. CONFEDERACIÓN
DE LAS COMUNIDADES CAMPESINAS DE ANCASH
Para cumplir los objetivos comunes y para respaldarse
mutuamente y así constituir un frente unido y fuerte, se formó el 1ro. De
agosto de 1932, la Confederación de Comunidades. El plan de acción abarca
cuatro aspectos; Social, Político, Económico y Religioso. El aspecto social
comprende la organización de comunidades en agrícolas, ganaderas e
industriales, en un plan cultural, prensa propia, escuelas comunales
prácticas, en el establecimiento de Comunidades Arbitrales, encargadas de
resolver los conflictos entre comunidades, y finalmente, en la organización
sanitaria y de defensa social. En el aspecto económico, sus objetivos son el
de reivindicación de las tierras detentadas, irrigación, ferias artesanales y
pecuarias, y organización de
cooperativas. En el aspecto político e intervención en el proceso
eleccionario. En el aspecto religioso se
perseguiría luchas contra el fanatismo en todas sus manifestaciones. El
plan de referencia fue aprobado el 5 de agosto dell 1934, en un Congreso de
Delegados. Y las comunidades que aquella vez organizará la Confederación,
fueron de Huaraz Pira, Cajamarquilla, Huanchay, Cochabamba, Colcabamba,
Huambo, Huamarin, Shansha, anta, Huayán, Malvas, Cochpeti, tapacocha,
Huayllapampa, Huaquión, Marca, Pampas-Chico, lechoca, Chaucayán
y Huacllán. También las comunidades de Bolognesi fueron las más activas y
estando presentes las de Chiquián, Huasta, Aquia, Racrachaca, Pomapata,
Huacllón, Llama, Vuzpon, Corpanqui, Roca, Quero, Llclla, Copa, Chilcas,
Pomachi, Huayllacayan Colquiyoc, Cajacay, Raquia, Yamor, Raján, Chamas,
Coris, Pocpa; estuvieron presentes las comunidades de Chimbote y Coishco.
Alcanzaron a 60,000 los comuneros confederados. La
Confederación se organizó en Cajacay, una comunidad próspera que bajo los
auspicios de su mentor, señor Erasmo Trinidad, y asesorado por el intelectual
don Rufino Méndez Ramos. Ya
aquella vez Cajacay era una comunidad adelantada. Producía más de dos mil
libras de mantequilla de primera
clase. Por la misma época Tapacocha producía 500 quintales de queso de buena
calidad y Huanchay producía mil cargas de naranjas, mil cargas de paltas y
mil cargas de plátanos. En la actualidad aquellas comunidades han duplicado
su producción. La
Confederación prestó gran ayuda a la organización de nuevas comunidades, y su
apoyo a las comunidades que fueron hostilizada por
las haciendas. De manera, que en Ancash, las Comunidades de campesinos
llegaron a tener en su movilización una institución capaz de prestar
garantías a sus asociados mediante la unión y la fuerza. ORGANIZACIONES
SOCIALES Y OBRERAS
La
peonada que laboraba de Los
maestros de las Escuelas Fiscales constituían Asociaciones, porque los
Comisionados Escolares o los Diputados abusaban de ellos. Luego, entre En De aquí
que cuando el señor don Víctor Raúl Haya de la Torre hiciera una gira por
Ancash, cuando ingresó por el ferrocarril de Chimbote con destino a Pallasca,
donde debía una atención, por haber sido Pallasca el centro principal de la
revolución aprista ahí se hizo sin conocer a altos jefes dirigentes y
prosiguió por Huaylas, Yungay,, hasta Carhuaz, donde
se formó el Gabinete Ministerial con Ancashinos. Era cuestión de ideas y no
de dirigentes. Habia tal madurez social y política, que las clases
trabajadores estaban unidas en sus metas y destinos. En Caraz había una
Universidad Popular Gonzáles Prada, con una lista ilustre de profesores. En La
Hidroeléctrica del Cañón del Pató, es también un centro de obrerismo. La
enorme potencia de la Empresa es bastante para sopesar el tráfico de Lo
original en la pesca es que los naturales de Chimbote, es decir los
pobladores pallasquinos, huailinos y coronguinos con los nativos explotaban
la pesca para salarla y mandarla al interior. Don César Ganosas y don Gustavo
Ghilardi Gonzáles fueron los primeros en industrializar Con
Chimbote hay cabida para los técnicos. No
sólo En el
comercio, en las agriculturas, en la minería, hubo menester de asociar los
pequeños capitales y romper con la argolla de los MAYORISTAS”. Así caía
en Cabana Al
presente, aquellos indígenas que pasando por el campesino si obrerismo libre
y luego sindicalizado, instalaron en Chimbote cooperativas y hasta
comunidades industriales. Y en Pallasca, en el distrito de Conchucos, se hubo
formado el año 71 en el último semestre, una Cooperativa Agropecuaria
organizada por don Fernando Lara, actual Presidente en Lima del Sindicato de
Cooperativas del Café Nacional. SOCIEDAD
Y COOPERATIVA AGRARIA
En el
enfrentamiento humano ante la naturaleza en los albores de su vida
acondicionan sus relaciones sociales. Y la expresión de esas experiencias es
la historia de una cultura. Aquel enfrentamiento crea una técnica y una
mística. Tecnología y mística que habrán de gravitar y conformar una
cosmovisión del mundo. Y en el devenir esas culturas habrán de sufrir
alteraciones, mutaciones; se darán puntos de ruptura y enlace o de afectación
o remodelación, pero no desaparecerán los patrones originales. La historia de
ese comportamiento es la crítica de los cambios a través del juego de las presiones
y resistencias en el tiempo. El
“ayllu” pre-inca en Ancash, que se había constituido a base de un
vínculo de sangre en la “marca” dio a brotar una cultura
colectiva. Como
para el “ayllu” la propiedad de la tierra era del Sol, es decir
de Dios, la Conquista y la Colonia aprovecharon de esta mentalidad para
adoctrinarlos en El
“repartimiento” fue otra de las estructuras que amputó el sentido
de la propiedad de El
“ayllu” en las Comunidades de Ancash se matenía como un principio
de colectivismo, cooperativismo, fruto de las disposiciones y determinaciones
de su contexto y estratificación cultural. Muy pocos son los regionales que
estaban en el círculo cerrado de la Comunidad, pues, muchos de los miembros
de las comunidades fueron propietarios a título individual y vivían en la
ciudad, el pueblo o la estancia, y tenían de común los terrenos de sécono y
los pastos. Los terrenos siguen repartiéndose periódicamente, aún cuando
tengan que quedarse en sus posesiones y más de las veces pasa a los
herederos. Practican la “minca” y la “república” o
“faenas” y tienen de uso colectivo la leñan, el cushuro, los
frutos silvestres como las tunas, pitajayas o porogshos; se consumen en común
los pastos, el monte, la arcilla, el pecado, la caza, la nieve, se siven del
agua y de los lagos. De
otro lado el “ayllu” socializó el “yo” del individuo.
El egoísmo no sobrepasó al altruismo. El término “ayllu” responde
a una personalidad comunitaria y es más transubstancial que el término
“camarada”, porque el “ayllu” no sólo es cuestión de
hermandad sino también de mística. Indudablemente
que el “ayllu” es un organismo evolutivo, tiene capacidad para
autotransformarse y autosuperarse. Se trata, pues, de una cultura evolutiva.
Y al presente están ganando terreno las doctrinas evolucionistas. El
sentimiento colectividad en las comunidades es una dinámica social real, pese
a tres siglos de opresión en la Colonia y de siglo y medio de extorsión en la
República. Va
desapareciendo el “trueque” y aquel rezago paternalista de la
antigua comunidad. Su mentalidad colectivista va desembocando como a un cauce
natural al cooperativismo. Es de imaginarse el acontecimiento que significará
verse vertido en el cooperativismo a millones de indígenas que han vivido
marginados. El
cooperativismo no busca la utilidad personal sino de grupo, suprime a los
intermediarios –comerciantes y capitalistas-. Se trata de una sociedad de
personas y no de capitales. El Cooperativismo no excluye la propiedad privada
ni la libertad de asociación. Su mentalidad está en la reciprocidad de
servicios y el reparto de riesgos en el mayor número de asociados. Es así
pues, que aquellos núcleos comunitarios son los más apropiados organismos
donde las cooperativas puedan prosperar. Y si se tiene en cuenta que sólo en
1961 había en el Perú 1,500 comunidades con una población de más de
1’300,000 habitantes, fácil será hacerse cargo del impulso que habrá de
alcanzar en el país el establecimiento de las cooperativas en cada una de las
comunidades. Los
agricultores individuales son eliminados y las tierras se reúnen en una sola
extensión anónima. El cultivo se hace en común y los tractores y demás instrumentos
de trabajo están en manos de los campesinos sin tener que recurrir a la mano
de obra asalariada. Ya en 26 de octubre de 1917, un Decreto suprimía la
propiedad privada sin indemnización. En 22
de mayo de 1922 se daba la ley de usufructo de la tierra por los trabajadores
y el 30 de octubre del mismo año se dio el Código Agrario que confirmó la
nacionalización de En el
Perú no ha habido necesidad de nuevas estructuras. En En la
cooperativa no se trata de reemplazar la propiedad privada por la propiedad
social. De otro lado el aporte del socio no gana interés. Se trata de una
propiedad no capitalista. Tampoco con la cooperativa es que se quiera hacer
regresar al indio al pasado. Aquel imperio esclavista está liquidado como
sistema. El cooperativismo es una teoría social y como social, actual. Los
valores colectivistas de nuestros campesinos siempre han sido reconocidos y
estimulados por D.S. de 24 de marzo de 1922 tras la Constitución del 20 se
creó el Patronato de La
metodología de aplicación de La
SAIS “Luis Pardo” Ltda.. 21, es un
ejemplo, tiene su sede en lo que fuera la hacienda de San Antonio de Urcón y
lo integran 23 predios en una superficie de Para
este año se ha programado la adjudicación en todo el departamento, de 490
precios con Mientras
el sentimiento colectivo persiste en las Comunidades, toda reforma de ella
encaminada a evolucionarla o encanzarla a mejores metas, es recibida con
anuencia y hasta con ansiedad. De aquí que para Ancash constituyó un
acontecimiento histórico. Pues el mismo día que para se dictara Mucho
antes y tan pronto como se expidió el Decreto Supremo Nro. 51-70.A.G. de 10
de marzo de 1970, las Comunidades de Indígenas de Conchucos anunciaron la
ocupación de En
todas las haciendas de Ancash entre el decenio comprendido de El
sismo del 70 hubo suspendido temporalmente el fervor de COMUNIDAD INDUSTRIAL Y PROPIEDAD SOCIAL
Históricamente
la conciencia del hombre nace de su existencia y no está en su conciencia. Y
económicamente de las formas de producción y de la tenencia de los recursos
naturales –la tierra entre otros- nace la estructura de sus
instituciones políticas, jurídicas, religiosas y filosóficas. En el
ayllu no se conoció el salario. El trabajo estuvo socializado. Existió el
aine, la minca, el ranti, el yanapag para las actividades privadas, pero sin
carácter de abono o compra de trabajo. Para la satisfacción de sus
necesidades bastaba el producto de su “tupo” o llevar el
“catu” para buscar su “rantin”, los productos que
confeccionaba. Cuando le faltaba, estaban ahí las “collcas” o
“tambos” comunales. “Chanin” no es precio, sino es un
concepto de valor. De tal manera que no existió la comercialización del
capitalismo. La palabra “kelle”, no es moneda, sino es plata. En
la Colonia y la República “kelle”, no es moneda, sino es plata.
En la Colonia y la República “kelle” ha adquirido concepto de
dinero, pero originariamente para la Comunidad significaba sólo plata. No es
que no tenían nociones económicas no; lo que no entendían era la
deshumanización del trabajo por el comercio. Cuando
sobrevino la Colonia, el indígena ingresa al trabajo como
“mitayo”. Es decir casi como esclavo. En la República pasa como
“yanacón”, entre siervo peón. Ni en la Colonia ni en la República
el indígena llegó a saber qué su trabajo envolvía un concepto de valor. Es en
los tiempos del “capitalismo” que sabe que su trabajo es una
“mercancía” más. ¿Y el valor de esa mercancía” cómo es
cotizada?¿ Por la cantidad de trabajo o por la
habilidad que va incorporada al producto del trabajo, es decir a la obra? Y
es aquí donde entra a un laberinto. Pues mientras los economistas dicen que
el valor del trabajo se mide por los costos de producción, resulta que en el
mercado de oferta y demanda de la mano de obra esos costos no son Por
otra parte existe un valor social. Valor y necesidad social que son
explotados por el capital indebida e inhumanamente. Indebida, porque no
contribuye a su afianzamiento e inhumana porque la explota sin costos. Estos
problemas fueron introducidos a la vida del indígena como a las postrimerías
de a. En
que existe identidad de intereses entre el capital y el trabajo; y b. En
que la libre concurrencia busca un nivel social. Al Amparo de estos principios el capital se ha
acumulado en pocas manos y los obreros no han mejorado de condición, ni
siquiera con el descubrimiento de la plusvalía. Entre los que tienen el capital y los que tienen
la mano de obra, se ha establecido una diferencia de categorías, a la que se
ha dado en llamar clases, sin más vínculo que la relación de exigencias
recíprocas y las fricciones permanentes, a las que también se ha dado en
llamar “lucha de clases”. Aquellas luchas existirán mientras se
sociabilicen los capitales y las fuentes de producción, y sobre todo mientras
no quede discriminada la proporción de beneficio que se debe a cada cual. Ese beneficio, como margen de utilidad para el
trabajador o para el capital y/o la idea o conceptos promocionales que van
entendidos en él, es cuestión de estudiarlo bajo dos aspectos, el del valor o
plusvalía. Ubiquemos un centro de trabajo en Huaraz. El
obrero confecciona en un día un par de calzados y cobra S/. 100.00. Los
gastos de material son de S/. 100.00 más y entre transporte, impuestos e
intereses, el costo de ese par de calzados en Huaraz es de 220 soles, y en
Lima de S/. 250.00. En Huaraz, ese calzado no se puede vender en
más de S/.300.00, pero en Lima, ese mismo calzado se vende en S/.500.00. Ese
calzado en Huaraz se vendería en un término medio de 6 días y en Lima de 10.
Pero si se vende por mayor, condescuento o a plazos, se vendería en menos
días. De tal manera que por cada unidad de capital de S/. 250.00 el
comerciante tiene un beneficio o ganancia de S/. 250.00 en menos de 15 días.
Es decir que un capital de S/. 250.00 colocado o un interés mensual
astronómico Como es de verse del siguiente cuadro: Capitales: Precio
de Costo: Valor de producto S/.250.00 S/.250.00 S/.250.00 Mercado: Plusvalía: S/. 500.00 S/.
250.00 Si la
obra que llega a costar S/. 250.00 se vende en el día por capital. Pero como
se vende en “mercado” por S/. 500.00, se obtiene una utilidad de
S/. 250.00. ¿A
quién corresponde esa mayor utilidad? El salario de 100.00 soles corresponde
a un promedio de fuerza y habilidad y tiempo de trabajo estandarizado en
determinado lugar y tiempo. Cubre todos los riesgos de capital humano. El
“capital” ha pagado todo el esfuerzo de la producción en las
concesiones y modos exigibles y posibles, sin abusos de ninguna de las partes
y dentro de los límites del mercado obra. De tal manera que el obrero no
puede reclamar beneficio alguno por el mayor precio en su pérdida que el
capital pudiera tener en el negocio de esa obra. Esa
mayor utilidad reposa en tres factores. El primero es el menor costo de la
mano de obra en provincia, el segundo, es que la mercadería ha buscado un
“mercado” apropiado; y tercero, la “demanda” de ese
“mercado” ha pagado buenos precios y agotado el producto. Ocurre
igual con los otros productos que se venden en plazas y mercados
“superpoblados”, donde no entra ni hace falta el primer factor. Entonces
esa mayor utilidad no será la parte del salario no pagado, sino efecto de la
“gran demanda” de los centros superpoblados o sencillamente
“demanda” y “mercado” son superestructuras sociales,
en las que nada ha aportado el comerciante o el capital sino la sociedad o el
Estado. Ese mayor valor proporcional creado por la “demanda” y el
“mercado”, corresponde al Estado. Es decir es Aquella
riqueza del “mercado”, es como aquellas riquezas naturales
consistentes en los mercados mineros, pluviales, de los bosques o de otras
fuentes naturales que pueden no digamos centuplicar el capital sino,
millonizarlo en pocas horas o con poco esfuerzo. Un juego de bolsa comercial
es una especulación sobre valores de crédito, en las que si el Estado no lo
avala con las garantías de la ley, no hay operación. La plusvalía aquí radica
en que el Estado no se le toma en cuenta como beneficiario. Citemos
un ejemplo objetivo sobre la plusvalía social que resulta en la explotación
se un ÓMNIBUS que basta que se acerque a un “paradero” para que
encuentre una “cola” o colas de multitudes” que desean
transportarse. Pues esa empresa de ómnibus aprovecha con creces y lucra de un
“mercado” formado sin costos para ella. Así como esa empresa de
transportes, otras empresas y otros productos ingresan a ese mercado, lo
atosigan, lo exaccionan y hasta lo monopolizan o lo esclavizan. Una serie de
productos –una línea de productos- de la “casa” y un
“sistema de créditos de la casa se han asegurado de un
“mercado”. El derecho del Estado en la plusvalía que crea el mercado
de demanda En el “ayllu” la riqueza es un bien colectivo.
Las cosechas, como los hilados excedentes iban a las “collcas”
comunales. El producto de la labranza de las tierras del Sol y del Inca
también a las “collcas”. De ahí salía para cubrir las necesidades
del ejército y del culto, de las gentes desvalidas, pobres o necesitadas. Esta mentalidad colectiva y comunitaria se ha venido
conservando con las modificaciones que la aculturalización a la civilización
occidental ha sufrido. En las Comunidades de Ancash se observa aún que en
tiempos de cosechas los “campos” recogen de cada labrador una
cantidad de cosecha para el “común” y otra cantidad de
“primicias” para la Iglesia. También hay las “pitanzas” para el maestro de
escuela. Todo lo cual justifica que los recursos naturales o los
superestructurales eran de la comunidad, lo que permite entender a los
campesinos de hoy que la plusvalía de mercado es una riqueza colectiva y que
cuando la Ley de |