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IV CENTENARIO DE DON QUIJOTE DE LA MANCHA Novela de don Miguel de Cervantes Saavedra 1605-2005 Sin duda “Los Cuatros Siglos
del Quijote”, fragmento de la brillante conferencia que dio Mario
Vargas Llosa al ser distinguido Doctor
Honoris Causa por la Universidad “Ricardo
Palma” de Perú, me ha llevado a reflexionar sobre Cervantes. Mucho creería haber
conseguido si lograse siquiera dar a mis frases el calor de la emoción que me
anima y poner en mis aciertos el sello de la sinceridad conque les entrego a
su benevolente crítica. Por otra parte aún sin olvidar un
punto la índole de esta fiesta puramente literaria. Temerario, y en alto
grado, considero formular apreciaciones absolutas en el arte; no obstante me
atrevo a aseverar que hay un poeta que ha hecho época en los siglos para
generaciones, que ha sentido como artista y producido como genio, logrando la
sanción suprema de la posteridad imparcial y desapasionada. Circunscribámonos a
la esfera de las ideas y la producción literarias. Siglos tardó la literatura
cristiana en desarrollarse y florecer, siglos la reacción clásica, el
Renacimiento en dar todos sus frutos. Parecía que una nueva sabia discurría
por las venas de los viejos pueblos de Europa y que un soplo de juventud
refrescaba sus sienes. Al contemplar el ardor con que una generación entera
de jóvenes genios se precipitaba por las nuevas sendas lanzando a la palestra, una tras otra, obras
inmortales, y como ganaba el contagio hasta las literaturas más modestas y
menos brillantes un escenario del mundo civilizado. Quien no hubiera querido
asistir al advenimiento del arte definitivo de toda una época?. Pero miremos más` adelante, no pasan treinta años y ya
comienza a reaparecer el gusto por la forma; torna a rebuscarse la frase y a
cincelarse la idea en su manifestación verbal; surge una poesia
tan pulcra y castigada como la del Renacimiento, aunque más rica en conceptos
y afectos; y por los parnasianos anuncia la primera derrota del romanticismo,
en la misma Francia. En Alemania, los
humoristas, discípulos de Heine y, los cantores de
la poesía filosófica y de la poesía patriótica; en Inglaterra los poetas
sicólogos, con Browning a la cabeza; en Francia,
los naturalistas, acabaron de hacer perder al público el gusto romántico y
aún antes de que estas Escuelas o tendencias logren duradera popularidad y
para mayor sorpresa y contraste se presenta el ingles Swuimburne
seguidos de los pre-rafaelistas,
tremolando un estandarte aún más radical y revolucionario que lo fue del
romanticismo. Qué resultados ha debido producir
en la capacidad estética de los contemporáneos esta variedad en la manera de
concebir y exteriorizar, esta diversidad en los argumentos mismos de los poetas?. Hemos oído todos los tonos que puede producir la lira
humana, hemos descubierto recursos no sospechados en el lenguaje; el ritmo y
la rima han producido maravillas, el verbo en realidad se ha hecho carne; las
emociones más profundas como las más sutiles, los afectos más permanentes
como los más pasajeros, todos los meandros del corazón, todos los matices del
carácter individual han sido analizados y expresados con tono magistral; se
han evocado todos los personajes de la historia, se han exhumado pueblos y
civilizaciones; hemos pedido a los hombres de todas las épocas la clave de
sus pensamientos y hemos imitado su lenguaje, el secreto de sus sentimientos
y hemos reproducido su arte. Gracias a nuestra literatura no hemos
considerado meramente, como desde un punto culminante, los sucesos, ni hemos
asistido al drama de las pasiones como espectadores; hemos recorrido el campo
de la historia viviendo cada época, hemos sido actores de su mil trágicas
escenas y en nuestros pechos se han repercutido todos los Dolores de la
humanidad. Hemos vivido más y mejor que los hombres de ninguna otra época. Y díganme ahora de
todos los singulares artistas que han realizado esta obra sin igual, verdaderamente
única. Cual es el que ha recogido de la contemplación del mundo y del hombre
más emociones, ha animada más ideas, ha poetizado mas aspectos de la realidad, ha dado más
expresión luminosa sus creaciones, ha conmovido de un modo más vario, más
profundo y más permanente a sus semejantes?. No es
el que ha recorrido todas las cuerdas de la lira poética y, alternativamente
tierno y sublime, lleno de gracia o lleno de majestad o indigno gemebundo y
tonante ha puesto ante nuestros ojos por la asombrosa magia de su genio,
hombres de todos los tiempos y de todos los países, nos han hecho comprender
las ideas que ya murieron, nos han hecho descifrar los símbolos que ya se
deslustraron, poseernos de las creencias que ya para siempre se eclipsaron, y
al mismo tiempo ha encarnado mejor en nosotros todas las concepciones de
nuestra época, los nuevos sentimientos que nos hacen hombres nuevos, agitando
todos los problemas de la hora actual y elevándonos por el esfuerzo
incomparable de su ponderosa fantasía, a las regiones del arte, donde todo
concepto se depura y dignifica, donde toda opción se hace luz y vida y, cobra
nueva fuerza y actúa más enérgicamente sobre mayor número de inteligencias y
corazones?. No es el autor de la Galatéa, Numancia y el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha?. No es Miguel de Cervantes Saavedra? .
Es tan grande, tan vivaz y pura de toda mezcla vil su inspiración, tan
excelsos sus sentimientos, tan noble su noción de hombre y de humanidad, tan
rica y profunda su intuición de la naturaleza, que ha logrado proyectar sobre
sus coetáneos un raudal de divina poesía, nunca antes ni después superada.
Esta época de vida intensa, de conciencia exquisita, a veces enfermiza,
aclama a él a su poeta, al que le ha revelado mejor y en más bello lenguaje
el secreto de su espíritu y de sus aspiraciones. Aún late en nuestros
corazones modernos la tradición castiza y vive la lengua de Cervantes con su
antiguo sabor, no solo en el Quijote sino en la boca del pueblo, fuera de los
centros urbanos, donde la destrozan bárbaramente para que sirva mejor a los
altos fines de la sensibilidad y el progreso, conforme sentencia estas cosas
los que miran al revés. Por lo que llama “Sensibilidad”, yo entiendo como facultad
de sentir, y más ampliamente todavía, como capacidad del sentimiento para las
grandes y exquisitas emociones, para la compasión, la ternura, la caridad y
la belleza, es para muchos como sinónimo de “Sensualidad” y, aquí
si llevan razón los tales, pues el idioma de Castilla, forjado por hombres
fuertes y varoniles, no sabe expresar con exótica finura pensamientos
livianos; blanda y regalada para decir las cosas del corazón, elegante y sutil
para declarar puros afectos, es torpe, áspera y cruda si desciende a
satisfacer viles pasiones. Rasgo esencial es del género hispano la virtud que tiene para juntar el
realismo más crudo y humano con las efusiones más sublimes del idealismo
espiritual. Ambas corrientes, la
influencia erudita y el empuje vulgar, vive y gloriosamente mezcladas,
nutrieron la inspiración y modelaron el idioma, acentuándose como es lógico,
el realismo en los géneros populares, en las obras de Lope, en la Celestina,
en el Lazarillo, en el Agua de La Fuente de Matéo
Alemán hasta venir hirvientes torrenciales, a descargar en el hondo piélago
del “Qvixote”, inmenso depósito de los
raudales clásicos, de las tradiciones heroicas, de las linfas Itálicas, de
las vertientes novelescas, de los libros de caballerías, del Romancero, del
Teatro, de las fuentecillas paremiológicas de todo, en cuanto nutrió la
cultura y la lengua del siglo XVI. Todo lo granjeó Cervantes, de todo sacó
partido, para superarlo todo, para cifrarlo, transfigurarlo y engrandecerlo,
para cimentar así su rotunda creación y ofrecer a la posteridad el más puro
modelo de arte literario. Hay en la factura del
“Qvixote”, según es notorio, dos
aspectos inconfundibles: el que refleja la observación potente de la vida,
los tipos y costumbres, el habla común y saladísima del vulgo y otro de
erudita elegancia, con el dejo sutil de la docta antigüedad. Forjada en tantos yunques,
derretida en tantos hornos, vino a ser la lengua, lo mismo que la raza,
libre, copiosa y multiforme, dentro de su robusta unidad. Y así como la raza
al derramarse por el mundo llena de fe y de ambición, supo vencer y descubrir
tierras y mares para lastrar sus bajeles de peregrinos tesoros, también la
lengua, avasallando imperios, se engalanó con todo aquello que le flujo y
trajo a Castilla con el oro y la plata y, muchas piedras preciosas de diverso
origen. Asentó sus cimientos en las ruinas de las primeras hablas
peninsulares, puso al pie sobre las fuertes raíces del “Cuskaro”, libró los rotos mármoles latinos, se
atavió con la elegancia helénica, supo emular los apasionados acentos del Yemen,
apacentó sus místicas ternuras en la sacra lengua de Israel llena de tropos y
aspiraciones, de sonidos misteriosos y guturales, emitió las melodías del
Italiano y las voces compuestas del alemán, pero sin perder nunca su ser
propio, tomando las cosas nuevas o extrañas para hacerlas suyas con invencible
señorío acomodándolas a su genio y virtud. Tuvo a gala imprimir la
libertad y la fuerza en todas sus formas gramaticales, sugerir, al modo
moderno, mucho más de lo que expresan las palabras; sacar estas de su lógico
acento para mejor resplandecer en el periodo; repetirlas con arte para
declarar la vehemencia de los afectos; entretener la oración con inicios y
paréntesis, como en plática familiar, prestándole animación y vida; esparcir
a manos llenas sobre los surcos de la dicción las flores agrestes de la fantasía
popular, con tanto donaire y originalismo gracejo que nunca se pueden
traducir, ni aún por aproximación a otros idiomas. Todo el patrimonio de
la sintaxis nacional, riqueza de profundo valor artístico y humano, todo el
acopio léxico de nuestra raza vencedora van perdiéndose, van sepultándose
bajo la capa de un dialecto medio español, medio francés,, torpe, seco, duro,
frío, con humos y lamparones de pedantería intelectual. Es decir, que en
contra de lo que llaman servidumbre académica y en nombre de lo que fingen espíritu
moderno, destruyen la soberanía de la lengua, cuya gramática oficial, lejos
de ser un código de represión es un espléndido fuero de amplitud democrática,
pues siempre con el hierro y la pluma, quisieron los antiguos castellanos
vivir libres y señores. Lejos de la mesura y
proporción del francés, admite muchos tonos contrapuestos, revienta de salud
y fuerza plástica, luce formas redondas y turgentes sin que le falten
arrullos y melindres cuando lo pide la ocasión; tan pronto se enamora y llora
como se alza con el látigo en el puño para defender su noble honestidad y,
hasta se burla a veces de la lógica, haciéndole donosas morisquetas con retruécanos,
burlerias e idiotismos. Y cuando para humillar
a pobres envidiosos abre las arcas de sus caudales y muestra el insolente
lujo de sus vestidos y sus joyas y, su rico diccionario y, no hay lengua en
el mundo que no desmaye, avergonzada y triste Pero no es el derroche léxico, repito, la mayor virtud de los clásicos
del Siglo de Oro, sino la riqueza sintáctica, la novedad, el garbo, la
plenitud y maestría de las oraciones, la variedad gallardisima
de los giros, la osadía de las metáforas, el desenfado y robustez conque se
mueven las plumas como dueños y señores de la materia y de la forma. Ya
aplican la escuela en simulacro marcial, atajando muchas rezones con pocas y
fuertes palabras; ya enferma la ardiente boca del fogoso corcel metiéndole
despacio y con elegancia rodeos por la gran muchedumbre de las ideas; aquí se
alzan al pie de las frondas y las fuentes, saltando la rienda del estilo
oratorio lleno de imágenes y valientes figuras; allí recogen las florerillas
del campo, los refranes y agudezas del vulgo y, subiendo el tono, encendidos
en el fuego de la inspiración y de la fe, remontan a las alas del lenguaje
humano, a las vertientes cumbres de lo divino. Y por fin cuando
pretendamos revelar emociones de la vida interior, este idioma tan carnoso y
turgente, se adelgazará en nuestras manos como tejido inconsútil, como tela
viva y sensible de impalpables nervios, donde se sentirá la vibración del
alma y dibujen los dedos de los ángeles maravillosas alegorías. Cumberland, MD, 25 de enero de 2005 |