El TABACO, REGALO DE AMERICA

Julio R. Olivera Oré

 

                             

                     

ORIGEN DEL TABACO EN AMERICA Y SU DIFUSIÓN EN EUROPA

 

                        

Rodrigo de Xeres y Luis de Torres, comisionados por Colón partieron de Guanahaní (San Salvador) para explorar tierra firme en 1492, internándose en la selva centroamericana. Pudieron mirar un espectáculo nunca antes contemplado, que los nativos de la isla sorbían fuego y arrojaban humo por la boca y la nariz, sin causarles malestar alguno aparentemente. Los indígenas llamaban a esta planta “Cojiva” o “Cohiva”, y los indios de América Septentrional lo llamaban “Petum”.

 

 

En el Perú lo llamaban “Sayri”. En Martinea y “Yetl” al Norte del Brasil. Los aborígenes de las Islas occidentales la llamaban “Yoli” y “Shayli” en varias comunidades del Norte de Ancash.

 

 

El nombre de tabaco provendría según unos del instrumento en forma de “Y” que los nativos cubanos utilizaban para embriagarse con las exhalaciones del humo. Este aparato fue conocido por los españoles con el nombre de “tabaco”. Posiblemente su nombre se le deba a la provincia de Tabasco, lugar de la Nueva España y n o al de la isla Tabago de las Antillas como pretenden algunos autores.

 

 

Los nativos americanos en su mayor parte fumaban cigarros envueltos en hojas de maíz o de palmera, demás de usarlo en puros, en pipas, masticado y en forma de rapé como notaremos en el cuadro tentativo de secuencias ecológicas.

 

 

El uso de esta solanácea, nos narran los cronistas, se empleaba en los ritos y hechicerías. Cobo dice que los Sacerdotes eran a la vez confesores, médicos y hechiceros. Molina, el Cuzqueño refiere a los Conasocas que eran curanderos y conocedores de todo tipo de hiervas incluyendo las tóxicas. Los Yacaraes que empleaban ciertas hornillas con muchos agujeros por los que soplaban con canutos de cobre y plata; y según salía el fuego por estos agujeros se respondía a lo consultado. (Adivinos del pueblo de Huaro Cuzco). Los Ayatapue, que hacían preguntas a los muertos y los Hechiceros que con tóxicos adormecían a los hombres, los compelían a que entre sueños respondieran a sus preguntas. Y los Huirapircos, que adivinaban por el humo, conocidos por Montesinos como los Sayrapircos. Nos refiere que para conquistar el amor, el mago ingería una cantidad de coca, tabaco verde y canela, después de haber tomado alguna prenda de la persona que se trataba de conquistar. Luego cantaba invocando a los espíritus y con las cosas que ha ofrecido a la “dacha de los amores” lo entierra en una olla y cerca de dos ríos, a lo que denomina “Tincue”. Los indios creían que con este procedimiento en tanto surta efecto ninguna persona puede apartarse del que ama.

 

Podríamos ubicar el origen peruana de esta planta dentro del Período Arcaico y final del Formativo, por haber encontrado evidencias de su uso, aunque no probablemente en proceso de domesticación. Sin duda en la etapa salvaje seguida de la experiencia del recolector, “su aparición no marca el estblecimiento de la barbarie”. Sin embargo su desarrollo lo consideraríamos a nivel de estos estudios. Muchas plantas han sido recuperadas en los establecimientos arqueológicos. “Las técnicas más o menos precisas de cronologización, como el Radio Carbono, han permitido la ubicación temporal de las muestras y finalmente, las asociaciones que se han recuperado con las muestras permiten su ubicación dentro de su contexto cultural dado, el análisis del material, por otro lado, parte de la separación de las plantas en dos grandes grupos: Cultivadas y Silvestres”. El tabaco no se llegó a domesticar ni en el Arcaico ni en el Formativo.

 

 

Alden Mason dentro del Período Cultista (850-500 A.C.) incluye el Período Guañape (3,200-1,250 A.C.) donde se encuentran tubos para tabaco en polvo y cuencas de hueso, aparentemente para uso de rapé.

 

Freedrio Engel, además de encontrarlos en el precerámico, hablando del empleo de la madera en el sitio de Asia (Lima-Perú) nos dice de tabletas y tubos para rapé. La tableta es esculpida dentro de una plancha tallada de 5mm. De largo y 10mm. De profundidad. Mide 132 x 82 x 15mm. El tubo es de 28mm. De largo y es de madera dura probablemente ahuecado artificialmente en todos sus lados. Estas piezas presentan una analogía con las encontradas por Bird sobre la costa chilena. Posteriormente nos refiere que también parece asociados en los horizontes con cerámica.

 

 

No precisamos históricamente el uso de este alcaloide. Lo encontramos difundido en diferentes islas americanas del Atlántico, igualmente en el Norte, Centra y Sud América, además ya en Australia se reproducían en forma espontánea las especies Nicotinum Suaveolens y sus variedades, que como refiere Holmes adoptaban formas enormes que medían cerca de cuatro metros.

 

Los botánicos reducen a una sola especie el tabaco usual o Nicotina Tabacum, cuyas características; lámina fina, colores claros y sabor agradable. Otra especie del tabaco es la Nicotina Pediculata y la Nicotina Rústica, silvestre, usada por los aborígenes peruanos y conocida tanto en la sierra como en la costa. Tales plantas se encontraron usadas para la momificación de cadáveres, sin duda que por haberse descubierto que la descomposición de las hojas sobre la carne, impedían la formación de fauna cadavérica y en consecuencia su descomposición o putrefacción. La nicotiana Rústica fue cultiva por los indios norteamericanos, pero por su mala calidad fue desechada por la colonización inglesa, comenzando a importar semillas de Venezuela y Cuba.

 

 

El padre Labat subdivide esta especie en Tabaco de Verina, Tabac Des Amazones, Tabac Alanque y Legran Petum de hojas largas, carnuda y vellosa.

 

Esta planta recibe el nombre de Nicotiana Tabacum, como lo dijimos clasificada en Botánica. Proveniente del nombre de Juan Nicto, Embajador de Francia en Lisboa, que llevó este producto de las islas de Tabaco a su Patria y la obsequió a su Reina Catalina de Médicis; por los que se le conoció a ésta con el nombre de “Yerba de la Reina”. Francia autoriza su libre consumo, después de analizarla y comprobar que no era peligrosa. De Francia pasó su consumo a Inglaterra y se generalizó por toda Europa.

 

 

En honor al nombre del importador (Juan Nicot) el sabio naturalista sueco Carlos de Lineo (1707-1778) la clasifica y le da el nombre de Nicotiana Tabacum. El apelativo genérico lo deriva de Nicto y el específico por haberla traído de la isla de Tabado. Esta clas de tabaco es poco cultivada, hay mejores especies y ésta pertenece a la familia de las Solanáceas y clase de las Fanerógamas.

 

 

Las variedades son muchas, obtenidas ya por cruzamientos naturales y artificiales. La Taxonomia de este género Nicotiana es confusa y muy dilatada. Las más interesantes son la Nicotiana Tabacum, Nicotiana Rústica y la Nicotiana Macrophulla.

 

 

El mérito de haber introducido el tabaco en Europa es el del misionero español Fray Romano Pane, quien lo envió al Emperador Carlos V, implantando su cultivo en el viejo Continente. De ser así el alcaloide se hubiera llamado “Panum”, es decir “Panum Tabacum”.

 

Wightman W. Garner comenta que don Francisco Hernández de Toledo, al regresar de América a España en 1559, llevó la semilla y que fue cultivada como planta medicinal y la describió Nicolás Monardes, Médico y Naturalista de Sevilla en 1574 quien nos refiere que algunos indios de la Nueva España hacían unas pelotillas de tabaco las que puestas en el labio inferior y los dientes, les sirven de viáticos para caminar tres o cuatro días sin molestias de hambre ni sed.

 

 

En Inglaterra la Nicotiana Rústica fue introducida por Sir Richard Grenville y el capitán Ralph Lane en 1565, procedente de Florida. Sir Francis Drake, en 1573 introduce la Nicotiana Tabacum. La “pipa” es llevada por Sir Walter Raleig y su uso era acto de refinada elegancia. En 1600 los ingleses llevan la Nicotiana Rústica a Rusia.

 

 

En 1556 el Monge André Thevet, al regreso del Brasil a Francia es el primero en cultivarlo en su país, haciendo referencias de sus propiedades medicinales.

 

 

El Cardenal Próspero de Santa Croce, Nuncio. Se cultivaron en los jardines de Roma y recibieron el Apostólico en Portugal, lo introduce en Italia en 1561. nombre de “La Yerba de la Santa Cruz”.

 

Durante la primera mitad del siglo XVI el uso y el cultivo de esta planta, se extendió por Bélgica y Holanda. Los portugueses lo presentaron en el Japón, Corea y Manchuria hasta llegar a China. También ellos lo introdujeron en la India.

 

 

Fueron los turcos quienes llevaron el tabaco a Grecia y posiblemente los árabes lo llevaron al Africa en el siglo XVII.

 

El uso del tabaco y su producción en escala no comercial, empieza en los Estados Unidos de Norte América, Virginia, por el año de 1612.

 

En el Perú en los primeros años republicanos se establece la libertad de cultivo e industrialización de este producto. Las zonas tabacaleras fueron las tradicionales y fue complementaria a otros productos de panllevar. Las áreas estaban circunscritas al Departamento de Amazonas, Loreto, Lambayeque, Piura, Ancansh y Cuzco. La Industria casera predominó, prefiriéndose la producción extranjera.

 

CREACIÓN DE LA RENTA DE TABACO Y DE LAS ADMINISTRACIONES GENERALES Y PARTICULARES DE ESTE REINO DEL PERU

 

El terremoto del año de 1746, conmovió sin duda a todo el mundo civilizado. Casi comenzando el mandato de Manso de Velasco, más de tres mil personas sucumbieron. La peste y el hambre siguió a esta hecatombe. El Virrey Superunda tomó todas las medidas necesarias para contribuir a “tajar el desorden” e hizo todo cuanto estuvo a su alcance para cancelar los bienes de la Hacienda Real.

 

 

El comercio, cuyos achaques derivan del cismo, no llega a interrumpirse, el contrario, se intensifican, especialmente con el envió del azogue. En 1746 el Marquez del Ensenada en su carta de 4 de agosto refiere la aprobación de su Majestad del Estanco del Tabaco a fin de remedir la penuria de la Real Hacdienda. Las Rentas Reales tuvieron como objeto el mayor bien de la Renta Pública; “Auxilio, conservación subsistencia de los reinos como se advierte en la Ley 1ª. Título 32, Lib. 5 de las Recopilaciones de Castilla.

 

 

Don Tomás Chavaque, presentó al Virrey un proyecto para el establecimiento de la Real Renta del Tabaco en esta capital, para ver en su consumo una fuente de ingreso para la corona de españa y para tener una fuente efectiva de recaudación. Los directores generales de Madrid, entonces, emiten su dictamen para su establecimiento, remitido por el excelentísimo Sr. Marquez de la Ensenada, creándose por primer vez el Estanco en el Perú. Anteriormente, y a iniciativa del Virrey Manso de Velasco, por Real Cédula de octubre de 1747, data un proyecto de 1647, en Tiempo de Castelar para su creación.

 

En otra consulta a su Majestad, el 27 de octubre de 1747, promulgó un Bando el 22 de abril de 1752 creándose la Administración General de la Renta del Tabaco. Para tal fin por Decreo de 4 de mayo de 1752, descontaron en tercias partes a los sujetos que debían al Estanco de Tabaco, entregados por bando publicado para su establecimiento. “Este caudal se pondrá con separación en la Tesorería General de esta oficina. Para que se entere a la Real Hacienda, cuando se ordenase por este Superior Gobierno y se tomaría la razón de este Decreto en la Contaduría General de esta Renta y Tribunal de Cuentas.

 

 

Esta administración dio principio en esta capital el 12 de Mayo de 1752, con el Tabaco en Polvo y el 8 de marzo de 1753 con el Tabaco en Rama, desde cuyas fechas se formaron ordenanzas y se publicaron en 1759.

 

La Administración de la Renta, comprendía además, Santiago y Tucumán, Concepción, Arequipa, Huamanga (Huancavelica). La Paz, Cuzco, Cochabamba, Potosí, Trujillo y Buenos Aires. Formando el Virrey Amat la “Junta de Tabaco y Sistemas de Cuentas del Estanco”.

 

 

Antes de establecerse la Renta, se inventarió la existencia de tabacos y cigarros en todo el Perú, desde 1745 hasta 1750 se había introducido 706,328 libras de tabaco y existían 303,642 libras. La Junta formada por el Virrey don Pedro Bravo de Rivera, don Pedro Bravo de Castilla, el Maestro-Escuela don Francisco Hervoso y don José Nieto de Lara, redactaron el primer Reglamento y el Estanco quedó establecido.

El personal administrativo en sus comienzos estaba formado por el Director de la Renta del Tabaco, don José Nieto de Lara, con un sueldo anual de cuatro mil peso; el Contador y Secretario don José Pradas, con un sueldo de tres mil pesos al año; el Tesorero, Marquez de Castellón, con mil doscientos pesos anuales: El Oficial Mayor y Secretario de la Dirección, Don José de Alvarellos, con mil doscientos pesos otros Oficiales y un Escribano, cada uno con un sueldo de quinientos pesos anuales que hacían un total de S/.11,400 pesos fijados a la Real Renta del Tabaco.

 

El Estanco comenzó con 411,881 libros de tabaco por las cuales pagó S/. 263,530 pesos. Se vendía por el Estanco y por los Estanquillos, habilitados en todas partes. El tabaco en Rama desde medio real hasta dos reales por onza, calculándose una utilidad fiscal de cien por cien.

 

 

En una cuenta de los Suplementos que hizo la Real Caja de Lima para la planificación  del Estanco del tabaco en estos reynos, y de los caudales que éste ha suministrado para su satisfacción, don José de Pradas informa que se han gastado S/. 103,983 pesos para la primera paga de los tabacos en polvo y otros gastos de su establecimiento como consta de la partida sentada a fojas uno del Suplemento del Cargo que de ellos se formó el Sr. Tesorero General de la Renta a fojas uno del libro Mayor 2do. De la Contaduría general, el 8 de Mayo de 1752 para la compra de tabaco en rma, la cantidad de S/.60,000 pesos como consta a fojas 9 del Libro 1ro. De Suplementos y a fojas tres del Libro Mayor 2do. De esta Contaduría General, el 22 de mayo de 1762 por un total de S/. 406,173 pesos, importan los Caudales que ha suplido la Real Caja de Lima, y los descuentos y demás haberes suyos, retenidos en la Tesorería General de la renta para la planificación del Real Estanco, como instruyen las partidas de ésta cuenta, y ordenadas por el Libro 1ro. De Suplementos de la Real Hacienda, que quedó archivado en la Contaduría general el 6 de Agosto de 1764.

 

Don Miguel Feijoo de Sosa, contador de la Real renta, por los años de 1763, formuló un reglamento para la contabilidad y régimen de la Renta el 23 de ese año, aprobado por el Virrey don Manuel de Amat el 8 de febrero de 1764. “Sin duda que siendo la Alcabala una de las mayores contribuciones, la exacción al cobrarla que puso Amat, determinó una apreciable alza de ingresos”. Lo comprueba en su memoria de gobierno al referirnos que desde febrero de 1754 a 1755 se recaudó $ 70.248 pesos y en el quinquenio del 1ro. De febrero de 1761 a dicho mes de 1779 el producto obtenido fue de dos millones doscientos cincuenta mil quinientos veintiséis pesos (2’250,526.000).

 

Los documentos de la época hacen ver que el Estanco nos produjo reducción en los sembríos de entonces sino aumento, por la seguridad de venta que por este último sistema tenían los cosecheros.

 

 

A manera de ejemplo veamos los cálculos en los primeros años de su inicio. Una arroba de tabaco de Bracamoros, picado, peso neto tiene 400 onzas a 9 reales la libra, sería $285 pesos que daba como producto de $ 55.411/2 pesos con costos y gastos daba una utilidad neta de $12.2 pesos. Demuestra que siendo el consumo virreynal de 179,200.00 de cigarrillos por año, daban una utilidad de $ 101.870 pesos. Considerando que cada mano de papel para fabricación de cigarrillos del corte acostumbrado, da 60 cigarrillos por pliego entero, por lo tanto cada mano de papel da para 1,600 cigarrillos 13 manos de papel se necesitarían para 400 onzas de tabaco. O sea 30 onzas para cada ramo de papel.

 

En la Real Caja de Lima se Avaluavan las especies para la reducción de los derechos de alcabalas y almojarfazgos a precios fijos y según la mayor estimación que tienen en otro lugar fuera se estima en más precio. Así los tabacos de México estaban a 10 reales libras y a 8 reales el de la Habana, además existían tabaco de Virginia, Cartagena, Guayaquil, Bracamoros, Moyobamba, Saña, Alfeñiques y Quirquinchos.

 

 

Por Bando publicado el 24 de abril de 1752 se obligó a todo particular a entregar todas las cantidades de tabaco en polvo que tuvieran en poder suyo para crear el Real Estanco, se crearon en la ciudad 16 estanquillos y en la misma casa del estanco la tercena o venta al por mayor. Hasta 1780 aún se conservaron los estanquillos capitalinos y foráneos enviados a la Administración General de este Arzobispado por los estanquillos a la Tesorería para ser controlada su venta por el Contador General. Estos abonos son la liquidación de su libro mensual, enviados anualmente a la Administración General así tenemos:

 

 

El Estanquillo de la Calle Valladolid de Mariano Manrique de Lara. El Estanquillo de la calle San Lázaro de don Alejandro Morales. El Estanquillo de la calle del Carmen de don Francisco Calderón, El Estanquillo de la calle de San Pedro de don Mariano Bazurto, Abonos de la tercena de Lima.

 

Estanquillo del Puente del Carmen de don Mariano Vásquez.

 

Estanquillo de la calle Guadalupe.

Estanquillo de la esquina de Copacabana.

Estanquillo de la esquina de Otoyos E.

Estanquillo de la esquina del Quemado.

Estanquillo de la esquina de Monopinta.

Estanquillo de la esquina de Concha.

Estanquillo de la esquina de Guaquilla.

Estanquillo de la calle Judíos.

Estanquillo de la calle de las Animas.

Estanquillo de la Plazuela de la Merced.

Estanquillo de la esquina de Bodegones.

Estanquillo de la esquina de Ortiz.

Estanquillo de la calle de Melchor Malo.

Estanquillo de la calle Huérfanos y de la Concepción, Mercaderías.

Estanquillo de la calle de espíritu Santo.

 

Abonos de los estanquillos foráneos de Lurigancho, Carabaillo, Miraflores, Pueblo de Bellavista, Ate, Lurín y pueblo de la Magadalena, etc.

 

 

Al año siguiente en Marzo, se entabló el estancamiento de Rama u Hoja y de manera gradual se iba extendiendo a las demás provincias del reino.

El Estanco fue de mucho beneficio para el estado y para el público, porque el tabaco que se puso a venta era escogido y de buena calidad y su expendió hizo que muchos se dediquen a la fabricación de cigarrillos formándose una industria casera, que trajo como resultado la formación de esta industria colonial que hasta siglo antepasado fue abolido (1780) este sistema. Y el Estanco tomó a su cargo la elaboración de los cigarrillos, eliminando a muchos que de este negocio vivían. El indigente padre de familia corría a la Tercera y la costa de un corto precio conseguía un buen mazo. Lo reducía a cigarros ayudado de sus hijos y en su venta corta ganancia encontraba el medio seguro de subsistir. Cuántas veces esos infelices cargados de canas regocijaban con sus lágrimas los atrios de los Estancos, considerándolos como un piadoso refugio a su miseria.

 

Las Ordenanzas de 1759 que le diera durante el Gobierno de Manso de Velasco, Conde de Superunda fueron observadas de orden de S. Majestad por:

 

 

Los Fieles de Terceras del reino (J.T.M.N 1134)

Los Estamqueros al por menos de las capitales y provincias de estos reinos del Perú y Chile (J.T.M.N 1133).

Los Fieles de Almacenes de la Dirección General del Real Estanco (J.T.M.N 1135).

Los Tesoreros de la Administración Generales de la Real Renta (J.T.M.N 1136).

Los Contadores de la intervención de las Administraciones Generales de la Real Renta del Tabaco del Perú y Chile (J.T.M.N 1137).

El Contador General de la Intervención General de la Real Renta del Tabaco de estos reinos y provincias del Perú y Chile (J.T.M.N 1138).

El Director General del Real Estanco de estos reinos y provincias del Perú y Chile (J.T.M.N 1139).

El Tesorero General de la Renta del Tabaco del Perú y Chile (J.T.M.N 1140).

Los Administradores particulares de la Real Renta de  las Provincias y partidos de estos reinos del Perú y Chile (J.T.M.N 1141).

Los visitadores Generales de la Renta del Tabaco de estos reinos y Provincias del Perú y Chile (J.T.M.N 1142).

El Oficial Mayor de la Contaduría General y Secretario de la Dirección del Estanco del Tabaco de estos reinos del Perú y Chile (J.T.M.N 1143).

Los administradores generales de la Real Renta del Tabaco de este reino del Perú y Chile (J.T.M.N 1144).

El Gobierno de la Real renta del Tabaco de estos reinos del Perú y Chile (J.T.M.N 1145).

Los Factores de la Real Renta de estos reinos y Provincias del Perú y Chile (J.T.M.N 1146).

 

 

Los administradores Generales y Particulares de este Arzobispado se fueron creando progresivamente por consulta del Director de la Renta del Tabaco, para que se establezcan Administraciones Particulares en cada provincia: “A elección general del Obispado y con la asignación de un 4% en el importe de los tabacos en ambas especies, que repartieren y se vendieren por junto para los estanquillos del casco de los lugares donde residen, y de sus pueblos, y partidos, y el 10% en los que menudecen en la Casa o tercena del administrador, haciéndoles el abono correspondiente por las mermas de una onza por libra en la tercena, y dos en el menudeo de los estanquillos; todo lo cual se aprobó por Auto de la junta de fecha 22 de octubre de 1754” (Inserta en el C.9.L. g. Nro. 3 Estanco de Tabacos – Lima.)

 

 

A continuación pongo las Administraciones que fueron creadas en las distintas provincias de estos reinos del Perú y Chile:

 

-        Administración Particular de la ciudad y Provincia de Ica, dio principio el 18 de junio de 1755.

 

-        La administración Particular de la ciudad y provincia de Huanuco que inicióse el 24 de julio de 1975. Siendo Fernando Tello su Administrador.

 

-        La Administración de la provincia de Tarma, dio principio el 10 de agosto de 1755. Con don Juan José de Ormedo.

 

-        La Administración de la Provincia de Jauja, el 1ro. De setiembre de 1755. Con don Melchor Olavide Monge.

 

-        La Administración particular de las provincias de Conchucos, el 3 de agosto de 1757.

 

-        La Administración particular de la provincia de Cañete que dio principio el 16 de julio de 1759 y se extinguió el 25 de diciembre de 1761.

 

-        La Administración Particular de la Provincia de Huarochiri, el 1ro. de enero de 1776.

 

 

LAS ADMINISTRACIONES GENERALES DEL REINO

 

La del Obispado de Santiago de Chile se establece el 4 de Mayo de 1754 con Don Francisco Antonio de Abracia.

La del Obispado de la Concepción el 18 de marzo de 1754. Con Bernardo Mateo.

La del Obispado del Cuzco el 29 de mayo de 1754 con Marcos Antonio de la Cámara y Escudero.

La del Obispado de Trujillo el 11 de mayo de 1754 con Don José Ignacio de Castro Osorio.

La del Obispado de Huamanga (Huancavelica) el 9 de junio de 1754. Con don Gaspar Velasco de Mendoza y don Isidro Ruiz de la Vega

La del Obispado de Arequipa el 9 de julio de 1754

Con Don Francisco Guillén Berrocal y Macedo. Por Junta de 8 de febrero de 1754.

La del Obispado de la Paz el 15 de noviembre de 1755. Con Don José Antonio de Via y Nava.

La del Obispado de Santa Cruz de la Sierra (Cochabamba), el 8 de enero de 1756. Con don Dionisio Meliab, por junta de 17 de julio de 1756.

La del Arzobispado de Charcas (Villa de Potosí), el 19 de enero de 1756.

La Factoria del Obispado de Tucumán, el 15 de enero de 1755. Con don Esteban Montejo.

La Administración General de la Isla de Chilca, el 25 de noviembre de 1755. Con el Sr. Gabriel de Collantes.

La Factoria de Chachapoyas, que se establecio el 15 de julio de 1757. Con Don Baltasar Gabriel de Collantes.

 

 

AGRICULTURA E INDUSTRIA TACABACALERA EN LAS ANTIGUAS HACIENDAS DEL PERU

 

Durante el Virreynato peruano, Superunda, vio en el consumo de tabacos una fuente de ingresos fiscales para la corona española y obtener una segura recaudación, estableciendo el monopolio de la explotación y comercialización al igual que España, por los años de 1614, hasta que las Cortes decretaron en 1686 el Estanco de Tabaco en España y Aragón, ya habiéndose en Castilla en 1636. Creándose por primera vez el Estanco en el Perú en 1752. Que, en los primeros años produjo importantes rentas en relación con los ingresos totales del Virreynato. En la Memoria del Gobierno del Marqués de Avilés, nos refiere que el Estanco suprimió la fabricación de cigarrillos; que se vendían a 4 reales el “marzo”#, al reemplazar por el Estanco que los vendía a 2 pesos, el Estanco debió ganar un 300%. Sin embargo en la práctica, la fabricación de cigarros, por cuenta del Rey produjo desorden y perjuicio al público y no rindió las rentas esperadas.

 

 

Las rentas fueron disminuyendo progresivamente debido a los privilegios concedidos a los particulares en la comercialización de cigarrillos. Estos evadían el pago de impuestos y favorecían el contrabando, de modo que en los últimos años del Virreynato esta renta perdió su importancia. Mendiburo dice que compraban el tabaco en Tercenas y a precios cómodos y reduciéndose a cigarros, reportaban utilidad en su venta.

 

El Coloniaje era una sociedad muerta, la agricultura no desarrollo, no solamente en las colonias españolas, sino en las francesas, y portuguesas; pero si en las colonias inglesas, que tan radicalmente difieren del sistema del coloniaje latino. La base de la alimentación indígena siguió constituyéndola el maíz, la papa, el arroz y la mandioca. Cada uno de éstos fueron propagando durante el siglo XVIII, así la papa llegó a México y el plátano se difundió por todas las costas tropicales.

 

Entre los productos comercializables tenemos primeramente, el azúcar, “seguir las pista de este cultivo, es dar de bruce con el esclavo y grandes fortunas invertidas en América”. Idéntico camino siguió el cacao, y con él, el cultivo del café que fue localizado en Venezuela y Cuba desde 1769. En cambio el tabaco no siguió la fortuna de los vegetales citados, y ello al parecer como dice Vicent, por la creación del Estanco. El tabaco era un producto colonial americano de tránsito, que insistió el desarrollo del comercio entre la metrópoli y las colonias.

 

 

La agricultura generalmente de este cultivo en la colonia, estuvo servida sin duda por una forma normal de trabajo, por el tributo que debían pagar los aborígenes, como súbditos de la corona. Lo usual es no que la fuerza de trabajo dedicaba no sólo a la producción de tabaco, este formada por la servidumbre compulsiva o por esclavos. En estos casos suele existir el problema de mano de obra, pues las zonas de cultivo estuvieron situadas en lugares donde la población india desapareció en los primeros decenios de la ocupación hispana. La mano de obra en este aspecto en el Perú era escasa y necesitaba de muchos productos importantes. “En el S. XVIII los terratenientes Mexicanos no eran sólo hombres que poseían el suelo, eran ganaderos, mineros y comerciantes, aún más, eran jueces gobernadores y dirigentes de ejércitos. En conclusión tenían todo el poder en su mano, más le importaba, poco o nada el mercado internacional del precio del tabaco. Generalmente no habían problemas de mano de obra, ni necesitaba de muchos productos importados. Sin duda estos rasgos eran frecuentes en el ganadero peruano, pero escasos con el productor de monocultivos. Un estudio del desarrollo de estos rasgos en el siglo XVIII y XIX darían mucha perspectiva a la historia contemporánea. Con los estudios del mexicano Enrique Floorescano sobre “Los precios del Maíz y crisis agrícola en México (1708-1810)”.

 

 

Estos monocultivos de plantación, no sólo del tabaco, fuera de traer un movimiento violento de horas de trabajo a un población habituada a tal ritmo, trabajo como consecuencia, otros inconvenientes como el acarreamiento de trabajadores indios a climas que le eran dañinos, donde entraban directamente en contacto con grupos diferentes como los negros esclavos, portadores de enfermedades nuevas y de abusivas conductas contra estos aborígenes. De esta manera se alteró la población indígena con el asentamiento europeo.

 

 

La industria anduvo igualmente atrasada, excepto el ramo de minería, fuente inagotable de riqueza y explotación. Zacatecas en México, Potosí en Perú y Chile, fueron las zonas más productivas en oro, plata y cobre. El Portugal exploró las famosas minas de diamante del Brasil, humbol, calcula que hasta 1803 España obtuvo de sus minas un rendimiento de cerca de cinco mil millones de nuestra moneda.

 

Causas principales de la rutina de la agricultura e industria, entre otras fueron como había referido, los monopolios e impuestos y la prohibición de comerciar libremente con las demás naciones, ni aún en las colonias entre si y ni con la misma España. Cerca de dos siglos el puerto de Sevilla monopolizó el comercio de América, después fue el puerto de Cádiz. Todo este sistema restrictivo dio lugar al contrabando, que fue otro golpe mortal para el comercio español, decretándose leyes severísimas, al respecto. Al inicio de la República la agricultura estaba reducida a los límites de la “economía familiar y local”. Los métodos primitivos de cultivo, basados en el régimen de lluvias, la poca capacidad alimenticia de los pastos y otros factores de orden social, determinaron la formación de grandes latifundios y por lo tanto la constitución de la propiedad.

 

 

La desorganización política, las frecuentes guerras desorganizaron los fondos agrícolas. Los tributos pesaban sobre el campesinado fuertemente, gravando incluso los productos domésticos. “No menos arbitrarios resultaban las contribuciones de indios y de castas. Más tarde la contribución de jornaleros y la depersona gravaron exclusivamente las clases campesinas y los impuestos sobre los consumos y los arbitrios municipales incidieron así mismo sobre la producción agrícola”.

 

 

Otra causa grave del atraso agrícola fue el sistema de esclavitud que se hereda hasta la República a mediados del siglo XIX. Posteriormente parece que la supresión de la esclavitud produjo un desconcierto en la agricultura, base a que los terratenientes no podían laborar sino con la base de esclavos. De acuerdo a esta situación se concedió un monopolio para importar chinos. Alejandro Garland dice que en el año de 1764 fecha en que se suspendió ese tráfico se habían desembarcado 87 mil asiáticos en el Perú.

 

El Virrey Amat, don Gaspar de Urquizo Ibáñez, don Manuel de Lorena, don Manuel Isidoro de Mirones, Oidores de la R. Hacienda por los años de 1762 y Ministros de la Real Junta de Tabaco, confirieron acerca de la Administración orden y reglamento que debe tener este ramo de la Hacienda Pública y acordaron que el contador de la Renta formase cuenta anual e informe el estado general de los fondos de cada uno de los estancos que componen la Administración General.

 

 

 

Era costumbre en la época de Santillam, crear nuevos impuestos sin mirar la situación del indio que desmejoraba de salud por las excesivas cargas que debía llevar. El rey de España había dado una Real Cédula por la cual pedía que el tributo del indio fuese menos que el que daba en tiempo de su infidelidad.

A través de la crónica de Santillán, vemos el panorama de los primeros años del virreynato, vemos el cambio,  la transición entre el conquistador sofisticado y el español autoritario enviado por el monarca para ejercer una fusión. La base de éste cronista es el sistema institucional inca y el tributo se torna en especies, incluso con la coca y el tabaco, más tarde este tributo es mixto.

 

 

Por otra parte los peninsulares consideraban la América como una hacienda destinada a su enriquecimiento, así muchas personas comprueban sus puestos para hacer un verdadero negocio, el favoritismo por otra parte, colocaba en los altos cargos públicos a hombres ineptos o corrompidos, que fácilmente se convertían en verdaderos tiranos. Las leyes eran burladas con gran facilidad. La poca libertad y la ninguna iniciativa individual contribuyeron, pues al lento progreso de las colonias españolas, sobre todo, comparas con las colonias inglesas, que principiaron su cultivo por los años de 1536, aunque ya españoles radicados en la islas de Santo Domingo, principiaron a cultivarlos en 1530, pero cuyo a John Wofle, productor en James Town, Virginia, el honor de haber sido el primero que cultivó en gran escala con fines comerciales, domésticos y de exportación (1612). Al iniciarse la Guerra de la Independencia en Estados Unidos, las exportaciones de Virginia y Marilan de 45,000 toneladas, superadas hasta la fecha con más de mil toneladas diarias.

 

 

Se destinaron para los cultivos de tabaco en el Perú las haciendas de Jaén de Bracamoros, Saña, Chachapoyas, Tarapoto, Tingo María, Huancabamba, Motupe, Requena, Huanuco, Huancavelica, Ancash, Cuzco, Amazonas, Loreto y Lambayeque. Al principio el cultivo fue acelerado y muchas veces obligado y tirano en todas las regiones. Los Directores, Administradores, de Factorías y casi todos los Directores, Particulares, de la llamada renta del Tabaco, muchas veces ocurrían en agravios y vejaciones para aumentar la producción. Así como en el pueblo de Chiclayo en 1755 se quejaban del atropellamiento con que eran tratados para obligarles el trabajo del sembrío de tabaco. Por otra parte a esta gente se le pagaba con géneros de Castilla y paño de Quito y una pequeña parte de dinero y a tan altos precios que no sacaban de esta ropa ni la mitad del principal costo, quienes estaban recargados de tributos y de otros empeños que contraían en el trabajo. De aquí el origen de estos abusos y escatimaron venganza para quemar todas las existencias de tabaco. A modo de ejemplo inserto dos documentos: 1ro. (Legajo Nro. 2-7 de Mayo de 1755. A.N.). “Vejamientos que hacen las Cacicas e indios de Chiclayo, contra don Domingo de Navarrete, Administrador de la Real Rfenta de Tabaco de esa provincia. – Informe del Director General del Real Estanco. Comparecieron ante su juzgado las Cacicas, Alcaldes, Procuradores y más de cien indios, con el Protector y más de cien indios con el Protector de los naturales de la provincia de Chiclayo, se quejaban del atropellamiento con que eran tratados por el general don Domingo de Navarrete, quien con título de Protector del Estanco había compelido al vecindario del referido pueblo a la siembra de tabaco que dice pertenecen a su majestad, ajusando cada millar de mazos de tabaco, al precio de 40 pesos, pagándoles anticipadamente la mitad en plata y la otra en géneros de Castilla y paños de Quito a tun altos precios que no sacaban de esta ropa ni la unidad del costo, quienes estaban llenos de tributos y de otros empeños que durante el trabajo han contraído – según quedó informado el Director que el General don Domingo de Navarrete que con violencias y afanamientos obligándoles a los sembradores y criados, al trabajo de sombrío de las chacras de tabaco sin permitirles, un día de descanso para la atención de sus chacarillas y cuidado de su ganado y otros frutos. Y hacen los más vivos esfuerzos para repararse de esta incumbencia llegando a preferir la quema de todos los tabacos”.

 

También otros abusos de los corregidores en las cosechas de tabacos encontramos en otras provincias como vemos en el documento siguiente:

“Representación de los vecinos y hacendados, y chacareros del valle de Guayabamba, jurisdicción de Chachapoyas sobre las violencias que le hacen los corregidores en las cosechas de tabaco, sustanciando el expediente; se determinó por auto de la Real Junta de 23 de Noviembre de 1756, se le escribieron al Corregidor para que no practique violencias ni pretenda que los hacendados se lo mutuen a otros géneros, dejando al factor el uso libre de las compras de tabaco a plata efectiva.

En los primeros años de la República se estableció la libertad de cultivo e industrialización del tabaco y su importancia fue mínima en el conjunto de la economía nacional. Su industrialización fue totalmente rudimentaria, en gran parte como industria casera, dándose preferencia a los productos extranjeros que se importaba, preferidos a pesar de su alto precio.

 

 

Drake, ya había descubierto el procedimiento de envolver los cigarrillos en papel. Y las primera fábricas para industrializar el tabaco en formas distintas principiaron el año de 1732. Una fue establecida en Rappahannock, otra en el Condado Mecklemburg. Virginia, poco antes de la Guerra de la Independencia a estas fábricas siguieron otras más que para 1790 industrializaron aproximadamente 15 mil toneladas.

 

 

Fue rudimentario el procedimiento de prensar el tabaco y torcerlo para que adoptara la forma de su cable de longitud recudia que envolvían después de un cordel y así era reducido a los consumidores, que de all´{i cortaban el tabaco para fumarlo en pipa, masticarlo, hacer cigarrillos o rapé. Finalmente en el siglo XVIII se inventa una máquina que rebanaba los Turrones de tabaco, dándole la menuda forma de hojuelas y así era consumido.

 

Hasta 1875 edran manufacturados se hacían a mano. Su distribución pro medio de la Tercena del Estanco y de los estanquillos particulares que datan desde la colonia, creados por bandos de 24 de abril de 1752, conservados hasta por los años de 1780-82 posteriormente se controló su venta por la Admnistración General. La hechura de cigarrillos constituyó en parte una industria familiar, casera, una pequeña industria, llegando a formarse desde la colonia el Gremio de Tabaqueros y gremio de picadores de Tabacos, que con posterioridad cedieron paso a las primeras fábricas de cigarrillos.

 

 

Se llamaban premios a toda organización de mercaderos, artesanos y trabajadores de la misma profesión en bien y protección mutua, tenía el monopolio de una industria y la protección de la autoridad. Muchas veces estas industrias eran hereditarias. En Europa la Revolución Francesa acabó con la vida Gremial, instituyendo la libertad de trabajo. En España, después del siglo XVI, la Cofradía se convierte en Gremio, porque predominaba el aspecto económico y técnico y la corporación profesional se constituyó en sujeto colectivo del trabajo.

 

En la Colonia, los Gremios de Cigarreros tuvieron una función bastante destacada y parece que a pesar de su poca configuración o de ningún dato claro acerca de ellos, influían en la Administración de la Renta del Tabaco. Como vemos en el documento que transcribo:

 

 

“Memorial del Gremio de la Labor de Cigarros, pidiendo se reformase la providencia dada por el Director General de que sólo en la tercena se vendiese tabaco de Bracamoro, y por auto de la Real Junta de 31 de octubre de 1770, se mandó se repartiese el tabaco en lso estanquillos, como se ha acostumbrado en los tiempos antecedentes”.

Parece además que se consiguió que su venta se hiciere también en las Pulperías, como lo confrontamos en el siguiente documento que se inserta: “Memorial del Gremio de Pulperos de la Villa de Chancay, sobre no permitirles el Administrador de la venta que practicaban en las Pulperías de tabaco por cuartillos, y por auto de la Real junta de 13 de Enero de 1777, se les permitió la citada venta, previniendo al Administrador no se la embarcace, y que labren igualmente cigarros de hoja y de papel de la tercera o estanquillos, las especies necesarias para su abasto”.

 

 

Hasta muy avanzada la República subsistió el régimen de los Gremios, e históricamente asignó el encarecimiento de la mano de obra por falta de competencia, la distribución de productos, el contrabando por parte de aquellos que no podían trabajar en público así como el monopolio, la falta de emulación, la situación desesperada para el indigente sin dinero para poder obtener la Patente, permiso o título.

 

 

Precidiéndose conciliar los gremios con la libertad de industrias para amparar la buena fe y la eficiencia de los individuos en ellos comprendidos, e igualmente para establecer el aprendizaje de las diversas artes y ramos de esta industria, el 30 de Marzo de 1825, con autorización legislativa se organizaos la “Contribución Industrial”, bajo la forma de Gremios. Se empadronaron con tal fin a los panaderos, zapateros, cigarreros, picadores de tabaco, entre otros, etc. Fijándose a cada gremio una cuota. Según este decreto de 11 de agosto de 1826 nadie podia ejercitar libremente en algún ramo de comercio, arte, ni ocupación industriosa, sin haber obtenido una patente en que se exprese la naturaleza de su dedicación y trato. Posteriormente es abolió, sustityéndose esta contribución, la misma ley que establece la contribución personal y la de 3% sobre la industria. Esta ley quedó sin efecto por don José de la Mar. Se dispuso entonces que las patentes fueran de cuatro clases. En el siguiente cuadro notemos que el gremio de cigarreros ocupó un primer lugar dentro de las que se patentaban semestralmente; porque, como sabemos, los almaceneros guardaban diferentes especimenes y se agrupaban como tales.

 

PATENTES AL SEMESTRE

 

COMERCIO                                   CLASES

                                              1ra.  2da.  3ra.   4ta.

Almaceneros........................ 250   200   150   100

Cigarreros............................ 90     40    25      15

Encomenderos..................... 50    40    30      25

Tenderos............................. 50    40    30    20   

Pulperos............................... 25    15    10       6

Manteras................................6       5        4       3

Cajoneros.............................20     12        8       5

 

Diez años más tarde, el General Salaverry, el 3 de Marzo de 1835, mandó que se extinguieran las patentes por ncovias al trabajo y de difícil recaudación.

Pese a esto se siguió cobrándolas, exonerándose tan sólo a los indígenas, sujetos a la contribución personal y los cigarreros, aguateros y demás gremios semejantes.

 

 

La Ley de 5 de Julio de 1851, dispuso que se exonere del pago de esta contribución a los industriales cuya renta no exceda de 200 pesos. Y en cumplimiento de lo prescrito en esta ley, se declaró por Decreto del 1ro. de Abril de 1852, que los artesanos, menestrales y trabajadores exonerados del pago de la contribución industrial o de patentes son entre otros: Albéitares, alfareros, arrieros, aguadores, albañiles, barberos, curtidores, cigarreros, cargadores de a api, cereros, dulceros, herreros, picadores de tabaco, patateros, silleros y zapateros.

 

Se reglamentó la ley 5 de Julio de 1851 y fue el Supremo Decreto del 12 de Mayo de 1852, que detalla la manera y forma de recaudar esta contribución.

La contribución de Patentes formaba parte de la industria, que consistía según la ley, en un 4% anual sobre las utilidades.

 

La Industria Tabacalera prosperó al mismo tiempo que las máquinas se perfeccionaron. En 1876 se establece en Lima pequeñas fábricas de cigarrillos.

Antes la elaboración, ya lo hemos dicho, se hacía en domicilio o por pequeños industriales que fabricaban los cigarrillos “largos” y los “corbatones” de papel blanco San Lorenzo.

El Tabaco se traía en “guañas”, Zurrones o Turrones, “varas de lona”, “mazos”, “Pasallas o manojos de tabaco”, “cajones de madera”, “bates de plomo”, “arcas”, “frascos de hoja de lata” y “Petacas”, esta última valía por 200 mazos de tabaco.

 

Venían preparados convenientemente con mezcla de azúcar, chancaca y aguardiente. La pequeñez de esta industria en la República, estaba de acuerdo con la poca importancia del cultivo y su consecuente insignificante consumo interno. Se importaba productos de la Habana que por lo mismo que empezaban a abrirse campo por los mercados del mundo eran más baratos y como su importación estaba gravada con insignificantes derechos, sus precios de venta quedaban alcance de los consumidores, y especialmente de las clases acomodadas, que se dieron siempre al lujo de fumar los más finos tabacos.

 

 

Las primeras fábricas establecidas en el país, apenas pudieron ser llamados como tales, su constantes lucha con los gastos de los consumidores la mantuvo en vida lánguida e infructuosa durante algunos años.

 

 

El establecimiento del impuesto al consumo, creado el año de 1886, con gravamen más fuerte para los artículos extranjeros, favoreció enormemente a esta industria nacional Ley de 25 de Octubre de 1786, “Creando el Impuesto al Tabaco” siendo Presidente Constitucional de la R. A.A. Cáceres Cl. Ley de 4 de IX de 1886 – sobre el “Impuesto al Consumo”. Lo mismo que la celebración de los tratados con Brasil y Bolivia le dio una verdadera prosperidad.

 

Jaén de Bracamoros, Huancabamba y Tumbes se hicieron productores en gran escala; San Martín y Loreto incrementaron sus cultivos y nace una verdadera época para los elaboradores y cultivadores de tabaco.

 

 

Posteriormente la producción se restringe por el desahucio de los tratados de comercio con Brasil y Bolivia, limitándose a las necesidades del mercado nacional. Este retroceso hubiera seguido hasta su total desaparición, si los fabricantes primero y la creación del estanco después no la hubieran sostenido. El Estanco empleó mejores precios para los mejores tabacos, dando de esta manera aliciente efectivo para el buen cultivo; pero, no se alcanzó la manera de reemplazar el tabaco extranjero que se venía utilizando.

 

Tratándose de la Industria Tabacalera como de todas las industrias en general el éxito no dependía únicamente del volumen posible de la producción sino de la calidad de sta y de la calidad de consumo de los mercados. En el Perú se producía tabaco de íntima clase y por consiguiente sólo el Estanco podía adquirirlo. La única forma, el único medio de conseguir otros mercados era reuniendo los dos factores vitales: economía y calidad.

 

Fue preciso restringir primero el cultivo en todas las zonas productoras, destacar personal preparado para dirigir los sembríos y enseñar a los agricultores. Implantar una severa selección en la compra de tabaco nacional y fijar lo precios de acuerdo con las calidades del producto a fin de estimular el mejor cultivo.

 

 

Para apreciar el progreso de la Industria Tabacalera consignemos las cifras correspondientes al rendimiento del Estanco, desde los años de la colonia, desde su establecimiento 1752-1760) de la producción en el caso de Lima y rendimiento en la República, antes de su nueva implantación.

 

1752 de marzo a diciembre   40,024.4             Pesos

1753  de enero a diciembre 64,399.6               

1754 de enero a diciembre   33,391.2                    

1755 de enero a diciembre   22,316.5                    

1756 de febrero a diciembre 32,699.1                    

1757 de enero a diciembre   61,755.5               

1758 de enero a diciembre   38,350.1    5/8      

1759 de enero  a diciembre  31,297                           

1760 de enero a diciembre    101.092.4            

1761 de febrero a diciembre 109,092.4  1/2      

 

En el año de 1780 al terminar el siglo XVIII, los ingresos anuales siguieron a los tres millones de pesos, los gastos a un millón, quedando un superavit de dos millones a favor de la caja personal del Rey de España. En este año el Estanco de Tabaco dio 574, 761 pesos. En 1761, el Tribunal de cuentas formuló un presupuesto de sueldos y gastos, teniendo como partida el Real Estanco del Tabaco y sus dependencias 61,019, pesos (Cf. E. Romero T.l).

 

136 años después la Producción fue mayor y tan sólo mostraremos el rendimiento del impuesto, obteniendo antes de la implantación del Estanco en la República, que supera la producción anterior a un 500% aproximadamente.

 

1896 de mayo a diciembre             I.P.    49,646.4.70

1897 de mayo a diciembre                      84,621.0.51

1898 de mayo a diciembre                      89,226.5.19

1899 de mayo a diciembre                      79,459.3.45

1900 de mayo a diciembre                       113,642.2.47    

1901 de mayo a diciembre                      99,036.4.93

1902 de mayo a diciembre                       103,657.132     

1903 de mayo a diciembre                       131,518.7.89

1904 de mayo a diciembre                       148,870.7.59    

1905 de mayo a diciembre                     1169,899.5.21             

 

Década 1910. Rendimiento superior a la Fundación del Estanco.

 

1910                                     I.P.    243,569.3.29

1911                                              410,467.5.97

1912                                              447,720.7.87

1913                                              467.162.4.08

1914                                              464.648.1.21

1915                                              521.118.1.75

1916                                              575.182.8.33

1917                                              608,606.8.46

1918                                                687,927.1.9

1919                                              855,527.4.59

 

 

El sistema de Recaudación a partir de 1910 subió el primer año en que quedó organizado el Estanco, más del 50% y más tarde a 400% que el año de s fundación.

 

El cultivo de la República continuaba en absoluto empirismo y no estaba reglamentado; la maquinaria antigua y desgastada por el uso y la falta de conocimiento, de los métodos para su moderna elaboración hacían que no pudiera ofrecerse al consumo un producto bien manufacturado. Por tal motivo se dio aliento al contrabando o se dejaba al consumidor expuesto a los abusos de los vendedores inescrupulosos.

 

 

La Caja de Depósitos y Consignaciones se hace cargo de la administración del Estanco por ley Nro. 5746 además todas las rentas fiscales. Las rentas del Estanco comprende las entradas brutas provenientes de la manufactura y ventas del tabaco y sus productos y toda contribución o impuestos existentes o que se creasen en el futuro sobre el cultivo, manufactura y venta de tabaco y sus productos.

 

El gobierno dispuso la construcción de un edificio que armonizara con la importancia financiera que tenía el Estanco de Tabaco que comprendía un área de 2,880 m2. y un total de 6,490. Comenanzado a funcionar el 1ro. de Enero de 1928 para atender a los servicios que demanda la industria de la elaboración de cigarrillos y como complemento se le dotó de una imprenta que permitía al Estanco entre cosas, el reducir losgastos de materiales, como la impresión demarquillas.

 

Por la ley Nro. 12347 de Junio de 1955, se establece la libertad de producciones industrialización y comercio del tabaco y sus manufacturas en toda la República, autorizando al Ejecutivo para dictar las medidas necesarias para su cumplimiento. Sin embargo, esta ley no fue reglamentada oportunamente y no fue aplicada hasta el 31 de marzo de 1964 mediante el Decreto Supremo Nro. 12-H. Aún hoy no funciona en la práctica el régimen de producción libre, industrialización y comercio del tabaco, en toda su amplitud, ya que de hecho el Estanco continuaba como única industria manufacturare de tabaco, y sólo en cuanto a la producción de tabaco manufacturado empezó a funcionar el régimen de libertad de comercialización.

 

 

El Decreto Nro. 12-H creó un organismo tabacalero autónomo. Fondos propios, amplias facilidades para fiscalizar, industrialización y mejoramiento del sector tabalero en las haciendas del país. Este organismo se denominó “Comisión Tabacalera Nacional”.

Además se estableció un sistema de convenios o contratos entre el Ejecutivo y los industriales que deseen establecer pautas, amparadas a la ley 9140 y a quienes se les exoneraba de impuestos y derechos.

 

 

Para terminar, en tanto que una comisión oficial en nuestro régimen depuesto, se hallaba abocada en la tarea de liquidar al Estanco del Tabaco, en base del Decreto Supremo Nro. 307-HC de Agosto de 1968; un comité de defensa del Estanco pedía su anulación al gobierno por ocasionar este perjuicio a cientos de servidores y a miles de cosecheros en las haciendas peruanas.

 

 

El Ingeniero Pflcker, absolviendo una consulta del Banco de la Nación, afirma “que solamente podría seguir subsistiendo autofinanciándose, sino que además, estaría en condiciones de rendir al Estado una utilidad promedio de más de 10 millones de soles al año, durante el período de 1969 a 1978.

Pues conviene que el Estado subsista como un organismo regulador de precios frente al sector privado, como carácter de empresas autónoma del subsector público independiente.

 

El Estanco no necesita de ayuda Estatal alguna para operar. El capital de tabaco se formaría con la venta de materia prima al mercado internacional. Y que hasta dentro de cuatro años, por lo menos, no sería necesario adquirir nuevos equipos para la producción de cigarrillos.

Para favorecer la operabilidad de esta entidad, se efectuarían, desde luego, algunos cambios en la organización administrativa; reducir la producción no comercial; mejorar la calidad de los cigarrillos y efectuar campañas publicitarias de ventas en grado similar al que realizan las empresas tabacaleras privadas.

 

 

Y a fin de imprimir una definida política de fomento al sector agrícola e industrial tabacalero, se dio la ley de 22 de noviembre de 1965 Nro. 15741, llamada Ley “Tabacalera Nacional”.

 

Pero, por Ley 17421 de 11 de Febrero de 1969 en sustitución del Estanco del Tabaco se crea “La Empresa Nacional de Tabaco” a fin de poder abrir el mercado a los excedentes de producción en poder de los pequeños cultivadores. Excedentes que económicamente no podía esperar y que fueron originados por la aparente falta de demanda de parte de las empresas industriales privadas. Entonces interesaba un pronto Reglamento de la citada Empresa Nacional, para que en la plenitud de sus atribuciones, pueda funcionar. Pués la producción tabacalera nacional estaba pendiente de las labores de aquel organismo.

 

 

Por otra parte, ya se consideraba al Perú (29 de Marzo de 1969) en el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, por primera vez, como posible exportador de tabaco. Las empresas privadas que rompieron el monopolio del Estanco, gracias a la Ley 15741 de 22 de Noviembre de 1965, introducen el cultivo industrial del tabaco rubio, adquiriendo poco menos de la tercera parte de la producción nacional de tabaco negro.

 

A pesar de la peculiar personalidad tabacalera del producto peruano que no, lo ha puesto en condiciones favorables para alcanzar los grandes mercados de consumo, el Perú viene postergando, injustificadamente su inclusión al mercado internacional del tabaco.

Sin embargo se realizan esfuerzos aislados que no guardan entre sí la sincronización requerida para unificar la estrategia de introducción al mercado internacional.

 

 

El productor de tabaco no tiene culpa alguna de haberse formado una honda tradición tabacalera. Tradición que proviene de la época de J. Manso de Velasco, Conde de Superunda, que fiscalizó por vez primera, en el Estanco del Tabaco, el monopolio de explotación y comercialización de este producto. Pero desde esa época hasta la fecha, el productor de tabaco no ha percibido la protección necesaria, para tecnificar sus cultivos ni para mejorar sus condiciones sociales y económicas.

 

La presencia de un tabacalero nacional, con tradición y un producto con aceptación en los mercados internacionales, no está obligado a introducir esta mercadería en esos mercados que son sumamente competidores y exigentes. En consecuencia esta situación exige una estrategia unificada, desde la fase inicial de la producción hasta el punto final de la comercialización.


NOTAS BIBLIOGRAFICAS

 

 

Vargas Ugarte, Rubén.

1966.- Historia General del Perú, Ed. Carlos Bastres. T. IV Lima.

 

AMAT Y JUNIET, Manuel de (Virrey del Perú 1761-1766).

1947.- Memoria de Gobierno. Ed. y estudio preliminar de Vicente Rodríguez Casado y Florentino Pérez Embid. Cap 28, pp556-578. Tercera Parte-Real – Real Hacienda – Sevilla.

Cf. Antono de Lavalle y Arias, José Antonio

1935- Estudios Históricos, Lima. “El escaso fondo de la Real Hacienda, le hizo discurrir al Virrey Manso de Vega aumentar sus entradas. Al Estanco del Tabaco al que se había meditado algunas veces en España, encargado al Contador donde Tomás Chveque; que formulase el proyecto con toda la extensión que pedía la materia. Aprobado por el Virrey el proyecto del Contador, remitióle aquél al Rel el 4 de agosto de 1746, y aprobado también en la Corte, ordenósele que lo redujese a práctica; más mientras ese proyecto iva y venía tuvo lugar el gran terremoto del 28 de octubre de 1746, que si por los muchos gastos a que obligó al gobierno, hizo más necesario aquel establecimiento, por el gran trastorno que causó, hizo más difícil su planificación”.

 

Cf. – Bando publicado el 22 de Abril de 1752. Legajo Nro. 1, Archivo Nacional Estanco Tabacos.

ROMERO, Emilio.

1949 –Historia Económica General. Buenos Aires, DE LA FUENTE, E. Zamora.

1959- El Tabaco y su Cultivo – México.

DANCUART, P. Emilio.

1905- Anales de la Hacienda Pública en el Perú,

Vol. Nro. Al 10 2da. Ed. Lima.

ABONOS DE LA CAJA DE LIMA

Legajo Nro 9 Archivo Nacional Sección Estancos Tabacos.

 

DANCUAR, P. Emilio: Ob. Cit.

Cf. Auto del 27 de junio de 1752, determinando el precio que se debía pagar por derechos de Alcabalas y estimación de la Real Caja de Lima. A. N. Leg. Nro.1 Tabacos.

Cf. Auto de 6 de junio de 1753...Deuda del Estanco al Ramo del Alcabalas. Leg. Nro1 A.N. Estanco Tabacos.

MEDINA, José Toribio

1759 La Imprenta en Lima “Ordenanzas de Tabacos Tomo II de 1759 Lima.

Cf. Abonos de los Estanquillos de Lima 1780. Leg.Nro.18 Archivo Nacional. Estanco Tabacos.

 

MERCURIO PERUANO

1792 – Tomo IV. Pág. 47-78. Lima.

MEDINA, José Toribio.

Ordenanzas de 1759, Nro. 1135 a 1146, Lima.

Archivo Nacional – Tabaco Provincias Leg Nro. (1730-1759)

Archivo Nacional – Tabaco Provincias Leg. Nro. (1730-1759)

Archivo Nacional – Tabaco Provincias Leg. Nro. 11 (1730-1759)

Archivo Nacional – Tabaco Provincias, (Administración de Jauja y de Huancayo) – 1765, Leg. 2.

Archivo Nacional – Legajo Tabacos Nro18 (Cat. Antigua).

Archivo Nacional – Estanco Tabacos: Por Junta de 16 de Setiembre de 1756. Nro 11 Leg. Nro 16 (Antigua Catalogación).

Archivo Nacional – Estanco Provincias. Leg. 7.

Archivo Nacional – Estanco Provincias. Leg. Nro. 7

Archivo Nacional – Tabacos Chile. Lega. Años 1750-1759

Cf. Real Junta de 7 de noviembre de 1753.

Archivo Nacional – Estancos Chile – Legajo Nro. 2.

Cf Legajo Nro. 19, Cuaderno Nro.6 – Contador Fernando Sáenz (Tabe-Perú)

Archivo Nacional – Tabaco Provincias – Leg Nro.1 (1730-1759)

Archivo Nacional Tabaco Provincias – Leg. Nro. 2 1757

Archivo Nacional – Estanco Provincias Nro. 28, Leg 19; Leg. 11.

Archivo Nacional – Estanco Provincias (tabacos Nro.6 (1750-1759).

Archivo Nacional Estanco Provincias – (Tabaco Leg. Nro.1)

Archivo Nacional – Estanco de Tabaco (Real Junta de Tabacos de 17 de Julio de 1756) Leg. Nro.6.

Archivo Nacional – Estanco de Tabaco – (Real Junta del 19 de enero de 1756) Leg. Nro. 1.

Archivo Nacional (Real Junta de Tabacos de 15 de enero de 1755) Legajo Nro 4. Estanco Tabaco.

Archivo Nacional – Estanco Provincias Nro. 28, Leg. 19; Leg. 11.

Archivo Nacional – Estanco Provincias (tabaco). Nro. 6 (1750-1759)

Archivo Nacional – Estanco de Tabaco (Real Junta de Tabacos de 17 de julio de 1760 Leg. Nro. 6).

Archivo Nacional – Estanco de Tabaco (Real Junta del 19 de enero de 1756) Leg. Nro. 1.

Archivo Nacional (Real Junta de Tabacos de 15 de enero de 1755) Legajo Nro 4 Estanco Tabaco.

Archivo Nacional – Estanco Provincias Nro. 3 Leg. 4,

“Por ante la Real Junta se establece el 7 de julio de 1755, siendo su Administrador el Sr. Baltasar Gabriel de Collantes”.

Archivo Nacional – Tabaco Provincias (Leg. Nro. 1750-1759).

 

DE LA FUENTE E. Zamora

1959, El Tabaco y su cultivo. México.

Cf. RAMOS PERES, Demetrio

1917. Historia de la colonización española en América. Pp. 19*** Madrid.

U.T.E.H.A.

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EL GRAN DIA DE NO FUMAR

 

El 21 de noviembre es la fecha del Gran Día de No Fumar (Great American Smokeout). La Sociedad estableció este único día como una manera de “correr la voz” sobre cómo las pesonas pueden proteger activamente su salud de los peligros del uso del tabaco. El Gran Día de No Fumar es un evento anual que se lleva a cabo el tercer jueves de noviembre, que motiva a los fumadores a dejar al hábito por un día, lo que la Sociedad Americana del Cáncer espera les impulse a dejarlo para siempre.

 

Inicios

La idea del Gran Dia de No Fumar surgió en una actividad en 1971, en Randolph, Massachussets Arthur P. Mullaney le pidió a las personas que dejaran el cigarrillo por un día y donaran el dinero que hubiesen gastado en cigarrillos al fondo de becas escolares de una escuela preparatoria (escuela superior). Luego en 1974 Lynn R. Smith, editora del “monticello Times” en Minnesota. Encabezó el primer “D-Day” o sea el Día de No Fumar del estado. La idea fue bien acogida, y el 18 de noviembre de 1976, la División de California de la Sociedad Americana del Cáncer animó exitosamente a cerca de un millón de fumadores a dejar de fumar por ese día. Esa actividad en California marcó el primer Gran Día de No fumar, y la Sociedad la llevo a cabo a escala nacional en 1977.

 

Algunas de las celebridades más populares de Estados Unidos se han unido a la causa como presidentes de la actividad, incluyendo a Sammy Davis, Jr., Edward Asner, Natalie Cole, Larry Hagman el Director General de Salud, C. Everett COP y Christy Turlington y el portavoz Mr. Potato Head quien abandonó su pipa y la causa.

 

El Gran Día de No Fumar se ha celebrado con reuniones, desfiles, a distribución de información sobre como dejar de fumar e incluso la inclusión de “cold turkey” (expresión que en inglés se refiere a dejar el hábito repentinamente (“en seco”) en los menús de las escuelas, lugares de trabajo, instalaciones militares y salas legislativas en todo Estados Unidos.

 

El Gran Día de No Fumar en la actualidad

Hoy en día, muchas de las personas que viven en este país entienden los peligros asociados con el uso del tabaco. Cada vez más personas dejan de fumar exitosamente, pero el cáncer del pulmón continúa siendo la principal enfermedad mortal de hombres y mujeres. Sólo este año, se diagnosticarán aproximadamente 169,400 casos nuevos de cáncer del pulmón en los Estados Unidos, y se estima que 154,900 personas morirán a causa de esta enfermedad. Lamentablemente, se estima que las tasas de diagnósticos y muertes del cáncer del pulmón aumenten en los próximos 10 años. El descenso en el uso del tabaco en los adultos ha disminuido, al igual que el descenso en los ´{índices de mortalidad entre las personas menores de 45 años. El uso del tabaco entre los jóvenes aumentó considerablemente durante la década de 1990, excepto en los estados que tienen programas enérgicos de control del tabaco. Las investigaciones también han traído a relucir otros cánceres relacionados con el tabaco, incluidos el cáncer de la boca, la faringe, la laringe, el esófago, el páncreas, el cuello uterino, el riñón y la vejiga.

 

Las estadísticas ilustran cuáles batallas aún se deben combatir; pero hemos obtenido muchas victorias importantes. En 1977, Berkeley, California, se convirtió en la primera comunidad en restringir el fumar en restaurantes y otros sitios públicos. En 1990 se aprobó la prohibición de fumar en todos los autobuses interestatales y en los vuelos nacionales de seis horas o menos. Además, en 1999 el Departamento de Justicia presentó una demanda contra los fabricantes de cigarrillos acusando a la industria de estafar al público mintiendo sobre los riesgos del fumar.

 

También en 1999, se aprobó el importante Master Settlement Agreement (MSA) que requiere que para el año 2025 las compañías tabacaleras le paguen 206 mil millones de dólares a 45 estados para cubrir los costos de Medicaid para el tratamiento de los fumadores. El MSA también clausuró el Tocacco Institute y prohibió la publicidad con caricaturas y las vallas publicitarias de tabaco. A principios de este año, Philip Morris Companies pidió disculpas oficialmente por un estudio encargado por una filial internacional que concluyó que la República Checa se benefició económicamente de las muertes prematuras de los fumadores.

 

El futuro del Gran Día de No Fumar

Aunque se ha avanzado enormemente, aún queda mucho más por realizar para reducir significativamente los diagnósticos y muertes relacionados con el tabaco. En nuestra sociedad, la causa de muerte que más se puede prevenir es el fumar, sin embargo se estima que 47 millones de adultos en los Estados Unidos fuman actualmente. Además, el fumar parece estar aumentando en la población juvenil. Las estadísticas muestran que, entre 1991 y 1999, el fumar cigarrillos entre los estudiantes de escuela preparatoria aumentó significativamente de 28% a 35%.

 

A través del Gran Día de No Fumar y otros programas y servicios para dejar de fumar que se ofrecen todo el año, la Sociedad Americana del Cáncer continúa informando a las personas sobre los peligros, de fumar y usar tabaco al proveer recursos para ayudar a los fumadores a dejar el hábito y así salvar sus vidas.

 

Para obtener más información sobre cómo participar en el Gran Día de No Fumar y aprender sobre las estrategias para dejar de fumar, visite la página de internet.www.cancer.org.

 

Las estadísticas fueron tomadas de Cáncer Facts & Figures 2002 de la Sociedad Americana del Cáncer.

 

Estadísticas del Gran Día de No Fumar

·        De las personas entrevistadas, el 66% informó que oyó hablar sobre el Gran Día de No Fumar del año 2001.

·        En el 2001, el 20% de los fumadores informó que participó en alguna actividad del Gran Día de No Fumar. De esos participantes, el 3% informó que no fumó nada durante ese día, y el 17% fumó menos de lo usual en ese día.

·        Después del Gran Día de No Fumar del 2001, el 15% de los fumadores tuvo un efecto de continuidad, que incluyó un 3% que se mantuvo sin fumar entre 1 y 5 días después de la actividad y el restante 12% que fumó menos entre 1 y 5 días después del Gran Día.

 

Las referencias estadísticas se obtuvieron de “A Study of Public Reactions to the 2001 Great American Smokeout”, realizada por The Epsilon Group, Inc. Para la Sociedad Americana del Cáncer.

 

Referencias

American Cancer Society. Cancer Facts and Figures 2002. Atlanta, GA.

 

Despídase de las colillas!

El Gran Día de No Fumar

¿Pude usted pasar un día sin un cigarrillo? ¿Y una semana?

¿Toda la vida? Bueno, este es el momento de tratar. El jueves, 21 de noviembre es el “Gran día de no Fumar”. Cada uno, el tercer jueves de noviembre, miles de personas dejan de fumar por un día o dejan de fumar para siempre. ¿Necesita incentives?

Aquí tenemos algunos datos espeluznantes:

 

·        En EU, el uso de tabaco es la mayor causa de las muertes prevenibles.

·        El uso de tabaco mata a más de 1,200 personas cada día sólo en los EE.UU. Esto quiere decir que cada año mueren más de 440,000 cada año por fumar o masticar tabaco.

·        Alrededor del 80 por ciento de adultos fumadores empezaron a fumar en su adolescencia.

·        Cada día, casi 5,000 niños menores de 18 años prueban su primer cigarrillo.

·        Más de 6.4 millones de niños morirán jóvenes porque fuman.

·        Más personas mueren por usar tabaco que el total de las personas que mueren de SIDA, asesinato, suicidio, incendios y drogas ilegales.

·        Las compañías de tabaco le ponen amoniaco a los cigarrillos para que su cerebro absorba más nicotina.

·        Los cigarrillos contienen por lo menos 43 distintos químicos que causan cáncer.

 

¿Está listo para dejar de fumar? ¿Necesita ayuda?

 

Massachusetts, 2004