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Introducción El acendrado sentimiento patriótico ha motivado
la ejecución de este modesto ejemplar que intitulo “De cómo era la
Antigua” Chaya
– Calca “ ó “Valle de la
Magdalena”, apuntaciones para un estudio histórico”. Una obra que pensé tuviera los
revuelve notables, desde su contenido hasta su presentación pero tengo que
dejarla al público Magdalenense, poco documentado y sencilla en orden a
muchas circunstancias que no puedo enumerar. Esfuerzo que agradezco la colaboración de Dr.
Carlos Fonseca y Sra., propulsores y merecidos pioneros de la monografía del
Distrito. Asistimos en estos días a la Fiesta
conmemorativa del hecho histórico expuesto. Magdalena del Mar, cumple un
siglo de existencia y los cumple en un ambiente nuevo, pero no distinto del
que presidió lo esencial de su existencia en los años transcurridos.
Magdalena es una ciudad con alma, no es una simple agregación democrática;
representa una fase inconfundible de la historia del Perú, en su historia
local. Mi humilde contribución al glorioso centenario
del Pueblo de Magdalena, en este Ensayo deben pues
aceptarlo como tal. El Autor. Magdalena del Mar, Junio 1972 A MANERA DE PROLOGO
En el presente año se conmemora el Primer
Centenario de la fundación de Magdalena del Mar, acontecimiento de importancia
en el campo de la historia local. Es con este motivo que el joven historiador
Julio R. Olivera Oré ha preparado este
interesante trabajo. A través de sus páginas se da a conocer el origen de la
antigua “Chala – Calca>” o
Valle de la Magdalena, extensión territorial donde se estableció el Señorío
del Cacique Taurichisco. Y, como la presencia del
conquistador español, trajo consigo un cambio en el régimen de la propiedad
de la tierra, dando origen posteriormente, al surgimiento de las haciendas de
“Zavala” y “Oyague”.
Precisamente en las tierras de estas haciendas es que se funda, el 1° de
Julio DE 1872, el pueblo de la
Magdalena que llamaran “Mar Bell”. Lima, 17 – VI –
1972
GUSTAVO VERGARA ARIAS
Director del Dpto. de Ciencias Histórico Sociales
de la U.F.V. II COMO ERA Muy difícil sería, al menos por ahora, pretender fijar la
procedencia inmediata de los más antiguos pobladores de este Valle, pero no
cabe duda, en cambio, de que, desde épocas remotas relativamente, estuvo ya
poblado por Ayllus pescadores con caballitos de totora1 de una rudimentaria civilización. Se alude tal vez a pobladores yungas en
magdalena y Maranga, cuya vestimenta es ligera y de
algodón hasta llegar a la semidesnudez2
mencionando también a los indios Chirimías pobladores de este valle,3 como así también se les denominaban
indios Trompetas, a los de Surco.
Ante la ausencia de fuentes documentales y
auténticas, que explicarán las orígenes prehispánicos y coloniales de la
Magdalena, los investigadores regionales, con criterios bastantes simplistas,
no vacilaron en falsificar documentos e inventar historias para llenar esos
vacíos. Desde el punto de vista urbano, el pueblo de la
Magdalena seria de área reducida. Siguiendo a Cobo, Lima se encontraba
dividida en 4 zonas ó reparticiones muy marcadas por los años de 1533: La
primera al Norte donde se juntan los valles del Rrímac
y del Chillón, llamándose Carabaillo, al frente del Cacique de Collique; los pueblos de Huatca,
Chayacala, Tilaco y Cayac al Centro que formaban Mararanga,
con sus caciques respectivos; Armatambo al Sur, al
pie del Morro Ssplar y el cerro tutelar de Marjka Vilca; Lurigancho al Este, donde vivían los Huanchos
del Valle de la parte baja. Confirmando a Garcilazo
en gran parte, esta población indígena eran dos naciones que lo habitaban con
lenguas distintas. Los naturales de Cabrabayllo y
de Pachacamak divididas en gobernaciones de 10 mil
familias cada una: el pueblo de Carabaillo en la cabeza de la primera, el de Maranga que es el centro del valle, la segunda y surco la
tercera. A partir de la mitad del S. XVI apreciamos la
desocupación progresiva de los edificios indígenas por la paulatina
desaparición de los sectores de la antigua población, “etapa concordable
con las reducciones indígenas de HuatcaMarca, Mmaranga y Huantolle, en el
cambio progresivo de la población en el régimen de Con la ocupación española, se cambia el sistema
de irrigación y en general de todos los cultivos. Con Iniciada la colonia no se pagaba tributos, no se
daba título de curacazgos, ni de encomienda, no se
fundaba una reducción si antes no se había visitado la comarca ó el Valle ó
el Repartimiento. La visita era un estudio etnológico, histórico y
geográfico, un censo. Ninguna provincia del S.XVI
deja de ser visitada por lo menos tres veces. Así en 1535 al repartimiento de
la Magdalena, encomienda de Don Juan Mendoza se le asigna 30 indios, y a Don
Nicolás de Rivera 18 indios en el repartimiento de Maranga
y Huatca4 a su vez se le dá
30 indios a Don Antonio Navarro, dueño del repartimiento de Surco. En
una de las informaciones de Toledo, levantado en 6 de Octubre de 1640, según
declaraciones de Doña Juana Cahayque, de 80 años,
india del pueblo de Chayacala, durante la visita
general refiere que se redujeron a la Magdalena: El pueblo de Lima con su
Cacique Taurichusco; el pueblo de Tilaco y Cayac con Don Juan Caxapacsi, su Cacique, y el pueblo de Huatcamarca
con su Cacique Changrán. Ya por los años de 1758
– 59, se establece en En 1830 Don José María Córdova y Urrutia nos
refiere que la población urbana de la Magdalena es de 54 indios dedicados a
la agricultura, 28 varones y 16 mujeres. Esta indagación se llevaba a cabo ciñéndose a
elaborados cuestionarios y la averiguación se realizaba en el campo mismo,
interrogando a los Hatunrunas con el objeto de
cerciorarse acerca de la cultura indígena. Establecido yá el
régimen Político Virreynal, además de los
descendientes directos de los incas y en idéntica situación de
“pordioseros de la corona”, subsistían las ramas de los Caciques,
que en su mayoría arrancaban su genealogía del preincanato,
como los demuestra D. Temple con la descendencia de los Sahuaraura,
Astocurí y Apoalaya. Supeditada al gobierno español, esta nobleza
regional que oscuramente vivía en el colonialiaje,
solamente en sus fiestas daban a relucir el
esplendor y fastuosidad de su raza. DEL CACIQUE
TAU RICHUSCO, DE SU SEÑORÍO Y DE OTROS CACIQUES DEL VALLE DE LA MAGDALENA. Consumida
la conquista, los Incas ennoblecieron mucho este Valle e hicieron
valiosísimos templos en Huatca – Marca, Maranga y Pachacamac, Palacio
de Taurichumbi, comprendidas dentro de los
cacicazgos de Chismancu y Pucallay,
que continuaban en el goce de sus prerrogativas como curacas de estos Valles,
igual goce tuvieron los jefes de los diversos ayllus ó parcialidades; y, por
último, al heredero del Señorío, haciéndosele alta honra, era llevado al
Cuzco, cerca del Emperador, procurándose así infiltrar en su espíritu, la
veneración al Inca y el amor a la
cultura imperial. Producida su incorporación al Imperio por el Inca Pachacutec el cacicazgo de Lima, que era además muy
reducido de: Carabayllo hasta Surco. Calancha refiere al existencia
de infinidad de enterramientos, palacios y casas, del Cacique del Valle y
otros ricos en la zona de Maranga a Limatambo. Por aquella época Don Cristobal
Huacal era cacique de la antigua “Chaya – Calca” hoy Magdalena1. Fundada
Lima, nos encontramos con el Cacique Taurichusco
yanacón y criado de una de las mujeres que fuera de Huayna
Cápac, que por descendencia de varonía provanza y
legitimidad le sustituía su hijo Quachinamo Taurichusco a quien
igualmente sucede Don Gonzalo Taurichusco su
hermano. Conformarse
la posesión de su señorío por el Márquez. Parece
que por entroncamiento genealógico y filiación no se deduce su nobleza de
sangre, aunque presumían entroncar con la rama imperial incaica. La única
referencia la encontramos en el expediente sobre titulación verbal del
cacique en lo que refiere la donación de solar y huerta en la casa de la
Magdalena por los años de 1538 – y siguiendo a Fray.
Gaspar de Carbajal, cronista, este cacicato sustituye al de Limatambo
como cabeza del cacicazgo, para terminar con las idolatrías en este
repartimiento que fuera de Don Nicolás de Rivera el “Mozo”. En
el censo de 1640, mandado levantar por el Virrey Toledo, encontramos a Don
Francisco Chuquipiondo, Cacique del Pueblo de Cunda
– marca y Cajamarquilla, a Don Juan Tantachumbi, Cacique Principal de Surco, a Fernando Nápcar como Cácique de Collique en el Valle de Carabayllo,
a Thomás Marchacpiña
Cacique del Valle de San Juan y Lurín – Ica, a Don Pedro Changrán como
Cacique de Huatca, así mismo a don Hannan, como Cacique de Huatca
y Maranga2, a Don Juan Caxapacsi como Cacique del pueblo de Tilaco
y Cayac y Don Francisco Casamusa,
sucesor de Don Gonzalo Taurichusco, en la Magdalena3. Para
esta época la Magdalena era Recaudo de Diego de Aramburu, Don Lorenzo de
Aliaga, Regidor, Don Francisco Morales, Alarife. Don Juan de Cadalso Salazar
y García Barba Cabeza de Vaca, Alcaldes Ordinarios, y, dueño de este
Repartimiento don Nicolás de Rivera Nieto”. Existe
una laguna en los años que vienen desde 1650 hasta 1730. Don Manuel Guirior, Virrey, manda al Marquéz
de Salinas con memorial4 en el
que nos enteramos que Don José Eusebio Marino Santillán y Casamusa,
es cacique y gobernador de los pueblos de la Magdalena, Huatca
y Maranga del Corregimiento del Cercado, declarado
legítimo sucesor por muerte de su padre Don Eusebio Santillán y Casamusa (25 – V – 1735) tomando posesión
titulada del cacicazgo renunciando a favor de su hijo Don Alfonso Santillán Casamusa y Muñan, que naciera el año de 1746. En
De
otra parte pretendía el cacicazgo Don José Bernardino Vargas Casamusa, hijo de Ventura y Bernarda Casamusa
y Santillán. Don
Eusebio Casamusa y Doña Micaela Santillán cacique
de la Magdalena tuvieron por hijos legítimos a Doña Mauricia
Casamusa y Santillán que casó con Don Casimiro
Hidalgo, padres del otro pretendiente al referido cacicato,
Don Bonifacio Hidalgo Casamusa y a Don Afonso Casamusa y Santillán
último poseedor del cacicazgo. En la parroquia de En
1800, ante Don Miguel Oyague Sarmiento de Soto
comparecieron los hacendados de la Magdalena: Don José de la Guardía, Antonio Flores, José Remigio Mayceca,
Pedro Morillo, Juan Portalatino y Don José Lagos
Barreto, para certificar la veracidad de los pretendientes caciques Don José
Bernardino Vargas Casamusa y Don Bonifacio Hidalgo Casamusa, presentando audiencia oral. En
los libros de Bautismos de la misma parroquia de “En
14 de Febrero de 1775 yo el Padre Jacinto Azambú,
de la órden mercedaria puse óleo y crisma a José
Bernardino, hijo legítimo de Bentura Vargas y de
Bernardino Casamusa y Santillán... “Otra que a
la letra dice, “En 28 de Agosto de 1753 puse óleo y crisma a Manuela Bernarda Casamusa,
Párvula, hija del Cacique Eusebio Casamusa y
Santillán y de Manuela Muñan, en este pueblo e
iglesia de Es
de notar que en el testamento de Don Alfonso Casamusa
y Santillán (1791) y de Doña Dorotea Hidalgo Casamusa5 (cacica y gobernadora del pueblo de
la Magdalena se desprende, como consecuencia de las declaraciones de los
testigos y última voluntad, el hecho de que le toca el cumplimiento de cacique
a Don Bonifacio Hidalgo, sobrino de Doña Dorotea la cacica y gobernadora
principal, e hijo de su hermana mayor Doña Mauricia
Casamusa a cuyo empleo le toca 5 fanegadas de
tierra situadas 4 de ellas en la hacienda nombrada “Orbea” y la 1
restante en la hacienda de Miguel Oyague; así mismo
goza de 39 anuales en Prosigue
la descendencia de los Santillanes y Casamusas. Así en 27 de febrero de 1707, Don José de los
Santos Aguilar hijo de Pascual Aguilar y de Ventura Díaz, casó con Doña Tomasa Vargas india de la Magdalena, hija de ventura
Vargas y Bernarda Casamusa, como lo testimonia el
cura Domingo Antunes de En otro expediente, Don Alfonso Casamusa, cacique principal y gobernador de estos pueblos de la Magdalena, Huatca
y Maranga, sigue autos en el partido del Cercado e
Intendencia de Lima para conseguir una beca en el colegio “El Principe” para su sobrino Bernardino Vargas Casamusa, por ser llamado a sucederle en el goce del
cacicazgo7. En
1803seguimos viendo el problema sobre la sucesión y propiedad del cacicazgo
de estos pueblos de Recibido en el colegio “El
Príncipe”, Don Bernardino Casamusa, el 1° de
Julio de 1792, en época del Virrey Francisco Gil de Taboada
y Lemos, estudia gramática y retórica y con “Pública examen” en
la Universidad de San Marcos, pasa al Colegio de “San Ildefonso”
a cursar artes. En 18 de Abril de 1803, Don
Clemente Rodríguez, Alcalde ordinario del Pueblo de De otra parte Don Bonifacio
Hidalgo Casamusa, igualmente pretende el cacicazgo
sin ser heredero, noticiado del litigio por el principal y pretende
apropiarse de 12 fanegadas de tierras de Don José Alzamora
en el Fundo de San Miguel, continuos a los del fundo del finado Diego Orbea,
“pertenecientes a su majestad” que dejó arrendadas al cacique ya
difunto Don Alfonso Casamusa10. Después de muchos incidentes en el
que ordenara la recepción de las pruebas y testimonios ya por los años de
1822, fallece el cacique Hidalgo dejando como única hija a Doña María
Trinidad Hidalgo que a falta de varón sucedería a su padreen el cacicazgo. Recurriendo al Superior Gobierno
Doña María Trinidad para satisfacer su autoridad de cacica, logra la pompa y
el lujo de que fuese acompañada por el Cabildo en pleno a las festividades
religiosas y escoltada la regresasen a su domicilio. Ante esta situación
creada por la antipatía de Doña María Trinidad Hidalgo, abren autos
judiciales los miembros de Cabildo Ordinario como fueron don Nicolás Morillo,
Regidor Mayor, Don José Higinio Molina, Juan Portalatino
y Don José Aguirre, firmando pro el Alcalde del pueblo de la Magdalena, con
su cabildo, Alcalde de las Huacas y demás indios
principales y particulares. A pesar de muchos otros memoriales
elevados a la Cámara de Justicia, pro
don Miguel Tafur, Antonio Arguedas,
José María del Piélago, José Correa Alcántara, la Cacica siguió recibiendo el
homenaje de los señores cabildantes, pese as sus seguidas protestas. IV DE LOS DUEÑOS DE Don Andrés de Zavala y Vilela y su mujer Angélica Vásquez de Velasco dejan como
herencia las tierras y fundo en el Valle de la Magdalena, llamada “Zavala”
a su hija Doña Josefa Vásquez de Velasco. Prima de José Vásquez de Velasco
antiguo Conde de las Lagunas, casada con el capitán Don Pedro Escandón y Enriques. Y vende el 15 de Febrero de 1753 por
escritura otorgada ante Juan José Miranda, escribano a Don Diego de Orbea y
Arandia, hijo de Doña Isidora de Arandia Vásquez de Velasco y de Don Diego de
Orbea Alvizuri y Seisabel
por 13,400 pesos1. Se siguió una causa en Hereda estas tierras y casa con
Don Isidro Cortázar y Abarca. Conde de San Isidro. Doña Micaela es hija de
Lorenzo de la Puente, Márquez de Villafuerte y de
Doña Micaela de Querejazú y Santiago Concha,
Marquesa de Villafuerte y que además tuvieron a Don
José de la Puente, Manuel, Pedro y Don Hermenegildo. Estas tierras pasan a
poder de Doña Micaela por los años 1834 (5 setiembre)
en testamento otorgado a Don Manuel Suárez, notario; deja además de sus
muchos bienes, Don
José de la Puente y Querejazú, adquiere la 4ta.
Parte de Orbea, como heredero de su hermana Micaela de la Puente u Querejazú y la otra 4ta. Parte por compra que hizo a los
herederos de Don Manuel de la Puente, su hermano, como así aparece en la
escritura pública otorgada ante el escribano Don José Zelaya en 1866,
habiendo comprado la otra mitad su hijo Don José Agustín de la Puente y Córtez a los herederos de Don Hermenegildo y Don Pedro de
la Puente y Querejazú. Don José Agustín, sigue comprando
tierras de “Orbea” a su prima Dolores de la Puente de Vega, una
8va parte en 3 mil pesos4 de la
hija de Don Pedro su tío; otra 16va. Parte por 1,5000 pesos a Doña Dolores de
la Puente y Cortés, hija de Don Hermenegildo de la Puente, su prima, y en la
misma fecha compra las acciones restantes de “Orbea” a Don Gaspar
y Doña Fabiana de la Puente, hijos de Don
Hermenegildo y de Doña Francisca Ramírez, heredera de su hija Rosa de la
Puente, en 4,500 pesos. Paralelamente los señores Don José
de la Puente y su esposa Doña Paula Cortez
hipotecan sus acciones del fundo de “Orbea” al Banco Territorial
Hipotecario por 13,600 pesos recibidos en cédulas de 8% que se pagarán durante
20 años por trimestres de 408 soles. En 1862 Doña Rosa de la Puente,
hija de Don Hermenildo de la Puente y Francisca
Ramírez de Laredo, por testamento otorgado ante Manuel de Uriza,
en 11 de Julio5 dice se casada con Don
Camilo Gutiérrez de Quintanilla, sin hijos, hermana de Don Gaspar de la
Puente, Doña Josefa, Rosario y Incolaza León; dejando al primero el remate
del tercio de sus bienes. Graba así mismo un censo en el
panteón general cuyo derecho lo disputaba su tío Don José de la Puente en los
tribunales de justicia. En 6 de mayo de 18726 Don Manuel Cevallos y Don Basilio
Germán venden los potreros de “Jaila
Guzmán”, “Santa Rosa”, “La Huerta”, “El
Rancho”, “El Estanque” y “San Miguel”, que
juntos medían seis fanegadas; a Don Ricardo Rey y Basaadre,
Don Rodolfo de Rutté y Don Félix Dibós en 7,200 soles. Estas tierras de la Magdalena
pertenecían a Don Basilio La Torre y a Don Jacinto García, que por escritura
pública vendieran a Don Manuel Cevallos7. Los señores Rutté,
Rey y Basadre y Dibós
elevan a escritura pública en 22 de Junio de 18728 un contrato, comprometiéndose a
explotar Concesión otorgada por el Supremo
Gobierno al ingeniero Ricardo Rey, por escritura ante Don Claudio José Suárez,
notario, en marzo del mismo año en la que figura los estatutos de la
compañía, compuesta de cuatro títulos. El Primero que trata de la Sociedad,
en el que se comprometen a poner baños y agua potable por cañería y gas; el
Segundo del Capital: quinientos mil soles en 500 acciones de mil cada una: el
Tercero que trata de la Administración: Siete Directores elegidos por dos
años y el Cuarto, de la Junta General9
que en 26 de mayo de 1873 fue traspasado por sus concesionarios10 a la compañía que formaron José
Antonio Barrenechea, el Dr. Pedro Alejandrino del Solar, Don Juan G. Meiggs y Don Ernesto Molinouski. Quedándose solamente cada uno de
los tres con un lote de Doña Josefa de Oviedo y Herrera,
gozaba de los réditos de un principal de 16 mil pesos que dejó Doña Bárbaro
Cívico, su tía, para todos los de su linaje y después pasan al noviciado de
la Compañía de Jesús para convertirlas en obras pías; igualmente a su hermano
San Miguel, ante Don Juan José de Así Doña Josefa de Oviedo, Condesa
de la Granja, vida del Marquéz de Campo Don Domingo
de Chávez, Conde de la Granja, compró de
Don Miguel Ortiz, apoderado del licenciado Cayetano de Salvatierra el 16 de Mayo de 1749 una
hacienda llamada “Matalechuzas”en el
Valle de la Magdalena, la misma que compró en remate público, por mandato de
los señores inquisidores por bienes del Márquez de Villa – blanca al dicho licenciado
Salvatierra, presbítero. Compró por treinta mil pesos de a
ocho reales, como consta de la escritura ante el escribano Francisco Montiel Dávalos en 10 de Julio de 1744. El rector del colegio “El
Príncipe” para cacique é Indios notables, Dr. Juan de Borbonave,
por mandato del Superior Gobierno ordena la fundación de una Capellanía para
el “Príncipe” de la hacienda de “Matalechuzas”
en el Valle de la Magdalena de diez mil pseos
poseedora de Doña Juana de Orche11
Viuda del General Don Pedro Canton y heredera del
Dr. Gregorio Jimeno. Funda el aniversario el Dr. Pedro
de la Peña, reclamados por Doña Lorenza Diez de San Miguel viuda de Luis Herrera y Oviedo por la cantidad de 10,740 pesos,
pensión de un censo fundado en Matalechuzas del
citado del valle12. Don Pedro de Vende Doña Josefa al Dr. Gregorio Jiménez Ladrón de Guevara,
cura vicario de la Doctrina de Llacta (Huamalíes). Veinte mil
pesos están cargados a censo sobre la Hacienda “Al redimir y
quitar”, 16 mil a favor de Don Pedro de la Peña que usufructua
Doña Josefa, cinco mil cargados sobre dicha hacienda a razón del 4% a la
memoria de Doña Catalina Cívico, de que es propietario del Dr. Domingo
Silvano Luján quién permitirá los réditos de 200 pesos anuales fundando una
Capellanía por el Dr. Gregorio Jiménez, capellán. En 1751 renuncia del “Relegano Senatus Consultus”, las del Emperador Justiniano, Toro y
las Siete Partidas que hablan a favor de las mujeres. Doña Juana de Orche,
heredera de Don Gregorio Jiménez, pidió se exceptúe del pago del Censo que le
demanda Doña Lorenza de San Miguel las que tiene pagadas a la Dirección de
temporalidades14. Por los años que vienen de 1800
compra Comprada en 8,000 pesos
pertenecientes a El general Manuel Ignacio de
Vivanco, vende al Sr. Manuel Ros, lo
adquirido en 1852. posteriormente lo adquiere Don Domingo Olavegoya:
en 1882 es propiedad de Doña Lorenza Piñeiro y de
Don José Raúl Valdivia que pasó a sus hijos María Domitila,
Don Demetrio y Doña Olavegoya y Marrito, que por su
minoría de edad administraba el fundo el
Dr. Pedro Oliveira. Ya
despúes de 1904, los señores Ricardo Barreda Olavegoya, Don Enrique Paredes Olavegoya,
Doña María Teresa Barreda Olavegoya, casada con Don
Rafael Belaúnde Terry,
Doña Rosa Barreda Olavegoya y su esposo José Alvarez Calderón, adquirieron los terrenos del fundo para
formar en 1937 “La Negociación San Felipe”16 que urbanizara la población del
mismo nombre, que antes limitaba con la chacre de Matalechucitas, el fundo Oyague,
Santa Beatriz, Lobatón y Orrantía. Meiggs y Don Ernesto Molinouski. Quedándose
solamente cada uno de los tres con un lote de V DE CÓMO LOS NATURALES ADORABAN A SUS IDOLOS Y
COMO SE FUNDAN IGLESIA I CONVENTO DE Los
indios “Yungas”1
llamados así por estar y vivir en tierras calidas como refiere Cieza, habitaban el territorio por pertenencia al Señorío
de Pukallai y Chismanku
comprendido entre Cerro Blanco, hoy Hacienda Paramonga,
hasta Pachacamac en Lurín.
Los adoratorios de Paramonga, Huatcamarca,
Maranga y Pachacamac,
tenían templo al Sol y la Luna y veneraban al ídolo Pachacamac.
Con Iniciada
la evangelización (consignada en muchas crónicas), del Valle del Rímac, se encuentra en una de las huacas
de la región de Chacayala, que se veneraba a
nuestra Señora de la Candelaria y dice que se encontraba en el Altar Mayor
del Templo de La
ciudad que delinera Pizarro sobre los campos de
cultivo de los naturales del valle del Rímac,
estaba en terrenos que pertencían al Cicicazgo de Taurichusco, sobre
el río y entre dos brazos del mismo: El Huatca ó Huatica, llamado posteriormente acequia de Santa Clara;
y, entre otra vena de agua, que salía de la altura del barrio actual de Mon Igualmente
en vecindad con Juan Cáceres y Don Pedro de Navarro que tenía tierras y
huerta en la Magdalena, Don Nicolás de Rivera el viejo fue favorecido con las
tierras de “Santa Ana de las Torres”, camino al Callao12. Bautizado
el cacique con el nombre de Gonzalo cede un solar a los padres franciscanos3, lugar donde se levantó Iglesia,
convento y huerta, sugiriendo su enterramiento en el mismo presbiterio. Esta
doctrina corre su jurisdicción por la parte que va al mar del Callao, desde
“La iglesia que está va al mar del Callao, desde “La Iglesia que
está en el pueblo llamado de la Magdalena, hasta la hacienda de Aulestigui que llaman Valle de Maranga
por la parte que mira al Callao hasta la Legua, y desde la portada de Juan
Simón hasta En
1538, se encuentra en plena construcción el templo de los padres Franciscanos
dedicados a Santa Mariá Magdalena, asi mismo se trabaja el conventillo y el cementerio
– Doctrina ya de los mencionados padres, que en 1587 se termina4. Comprobada
la donación por S.S. referimos del texto el documento: “En la ciudad de
los Reyes del Perú en primero de Julio de 1587 años, habiendo visto su
señoría esta donación y posesión que se presentó por Fray
Diego Calderón, procurador de Monasterio de San Francisco, mandó que se le de
provisión y confirmación, que firmara el Virrey Conde de Villar”. “Don
Gonzalo Taurichusco, cacique principal y gobernador
del Valle del Rímac había hecho donación del sitio
y huerta de la casa de la Magdalena, término de esta ciudad, que tiene hecha
en aquel repartimiento”. Probada
la donación por el Márquez de Cañete en 14 de Agosto de 1557, estando en la
Iglesia y Monasterio que “se dice de la Magdalena que es media legua
poco más o menos de la ciudad de los Reyes” y ante el mismo Virrey. Pareció
el Cacique Don Gonzalo Taurichusco que “por
lengua de Don Alonso de Escobar”, interprete, confirma su donación,
estando presentes el Reverendo Padre Fray Juan de
Aguilera como General de la Orden y hallándose así mismo al susodicho Don
Cristóbal Guacal, Juan Pincuy y Don Lorenzo Quachinamo, hijo de Don Francisco Quachinamo
y Don Miguel Cajapacha hijo de Don Pedro Cajapacha, ante Don Eduardo Ruiz de Navarruel
por mandato de su Majestad el Conde de Villar en 3 de Julio de 1587. Don
Gonzalo construye el púlpito y el Altar Mayor, establecidos ya los primeros
sacerdotes franciscanos con el carácter de doctrineros de los naturales por
uno de los principales requisitos que tenían que cumplir los encomenderos como
recompensa a los tributos que recibian de los
indígenas que era ponerles curas para su evangelización. Muchos
doctrineros pisaron La
iglesia de En
1870, el cura Don Agustín Cardona emplea en los libros por vez primera el
término “pueblo”, y en 1821 se empleaba el de
“Parroquia”. Así
esta iglesia se llamaba de Santa María Magdalena, Vice
Parroquia de San Miguel de Miraflores. Encontrando
entre sus párrocos a Fray José Orellana,
Pablo Marchan, Eusebio Casaverde, Juan Salvador
Cordero, Diego de la Parra, José Tafúr y Don
Mariano Ochoa. Posteriormente en Con
sus respectivos libros de enterramientos y partidas. Desde
muchos años atrás se tiene referencias de la vida de la doctrina, quizá antes
de que llegara Don Fernando de Torres y Portugal, Marqués de Bélgica, Virrey
que se hospeda en el convento de la Magdalena y es reemplazado por el Primer
Márquez de Cañete, Virrey García Hurtado de Mendoza. Y fue así residencia de
muchos virreyes como lo llamara Tschudi6
“Residencia Veraniega de Virreyes”. Encontramos
así mismo informaciones en los protocolos de Don Juan Saracho
en 1575, cuando Magdalena era recaudo de Don Diego de Aramburú,
así mismo en los libros de cabildos, en los protocolos de Bláz
Hernández y en el “Diario de Lima” de Don Juan Antonio Suardo. El
nuevo pueblo de la Magdalena tuvo capilla en terrenos cedidos por el Sr. Don
Pedro Combe y Riviera,
en lo que hoy día es VI. DE Los
concesionarios que fueron del “Ferrocarril de Lima a la Magdalena y su
orilla del Mar”. Señores Rodolfo de utte,
Ricardo Rey y Basadre y Don Félis
Dibós, como dueños de algunas tierras compradas a
los señores Zevallos y a don Basilio Germán, tanto
del fundo de “Orbea” y de l fundo “Oyague”. Compran
tierras de los propietarios de la llamada hacienda “ORBEA”, que
fuera Acordaron
en dicha venta formar cerca del Mar, una nueva población que debería ocupar
los terrenos que unos y otros poseen con arreglo al Plano numerado y firmado
por todos los interesados. Posteriormente se traza otro plano firmado por el
Ingeniero Florentino Barreto y Helguero. La
Empresa además debería emprender obras tales como LA
Empresa se obligaba a si mismo a cercar la orilla del barranco en el espacio
que hacen Nace
así el pueblo que llamaron “Mar Bella” y
lentamente la Doctrina de En
convenio elevado a Escritura Pública el 8 de enero de 1873 ante el, mismo
Notario2, hacen la distribución
de las tierras adquiridas por sorteo:
los lotes y manzanas de color amarillo del plano adjunto, pertenecen a don
Rodolfo de Rutté; lotes y Manzanas de color Azul a
Ricardo Rey y Basare y los de color Carmín o Rosado a don Félix Dibos. Siendo cada uno dueño en propiedad real. De
otro lado el 11 de diciembre de 1872, elevan a Instrumento público, un
Contrato de Arreglo3 los
señores de La Puente con los Srs. Rutté, Rey d Dibos, para que
por la expropiación que se hiciera de los propietarios de “Orbea”
en los terrenos que vienen de la línea férrea de Lima a la Magdalena, se le
paguen 703 pesos a 31/2 reales, que pertenecen a, al “Ollivar de Los
srs. De la Puente, se comprometen a obsequiar De
esta manera los dueños de “Orbea”, ceden sus terrenos para la construcción
del Ferrocarril, quitándose del Derecho de Exprópiasela familia de la puente
convienen un arreglo con su hijo Don José Agustín4 y ceden en propiedad la manzana
“O” del plano respectivo donde se encuentran las calles, manzanas
y malecón bien distribuidos en lotes de 10 mil metros cuadrados y las
próximas al dicho malecón de 5 mil metros cuadrados. Advirtiendo que El
15 de marzo de 1873 celebran una minuta en calidad de condóminos de la
hacienda “Orbea” LOS SEÑORES DE LA Puente, doña Paula Cortés, su
hijo Agustín, para su mejor distribución y uso de esos terrenos y destinarlos
al nuevo pueblo que se ha formado a orillas del mar. Sujetándose al plano
suscrito por ambos contrayentes5,
copia fiel del que levantara la empresa del ferrocarril de Lima a esa
población asignándose las letras “A” y “B” con una superficie de
2,80de A
partir de julio de 1872m los propietarios de la nueva “Mar
Bella”, venden lotes de acuerdo al plano de la Compañía hasta 1873,
como consta de las escrituras de venta ante el Notario Felipe de Orellana. Lista que se acompaña para mayores
informaciones, con sus respectivos lotes. Mateo Tordoya
(44) Fernando
Cavero (22ª) Rosa
Caballero de Tordoya (22ª) Manuel
Cevallos (aún propietario) Ernestina
FFLucker de Dibos (72) Felix Dibós
(Lotes color Carmín) José
Vicente Ampuero (23ª) Paula
Cortés de la Puente (aún con propiedades) José
de la puente y Querejazu (aún con propiedades) José
Agustín de la Puente y Cortés (Idem) Rodolfo
de Rutté (Lotes color Amarillo) Ricardo
Rey y Basadre (Lotes color Azul) Carmen Olavegoya
de Cerca(41) Federico Brunswig
(13-19-17-18) Guillermo Flucker
(182–185–186–103– 48-127–102–103) Eugenio
Fontanes (58) Germ+as Luís Arnet
Tinning (91 – 92) Carlos
Julio, Plucker, (98–104–85–86–48-38-42-45-49) Gertrudes Chocano
de Pret, (23-124-128-120) Juan
de José
Antonio Barrenechea, (32-36) Mercedes
Dulanto Vda. de Gutiérrez, (21) Dr.
Manuel Tovar(44ª) Bernardo
Roca y Bologna (42-43) Pedro
Roca y Bologna (42) Mauricio
Michael (259) Arturo
Boléeme (151) Aurelio Denegri (10-12) Ernesto
Molinouski (8-6-7) Pedro
Oliveira (46b-50) José
Simón Tejada 857-96) Eduardo
Balbuena (125) Antonio
Raymondi (15-16) Luisa
Judo de Bocanegra (191-192) Adolfo
Bendiero (130) Germán
Tejada (59 – 93) Josefa
Cardenas (172) Evaristo
Barrios (40 – 44b) Francisca
Risco de Maladengoitia (122b-23b) Guillermo
Pallok (41ª) Manuel
Grillo Ramírez (155) Nicanor
Tejerían (49b) María
Angélica Probias (1) Enriqueta
Corbacho de Blume (193-194-195-196-197-17-201-202-203-4-198-200). Domingo
Bravo (44b) Francisco
Domor (113) Germán
Flucker (196 – 197) Gerardo
Garlan (46a) Mercedes
Dulanto (4) José
Antonio Barrenechea (32-26) Juan
de Gestrudes Chocano
y su Esposo Pret (123-124-128-129) Luis
Tinning (91) Germán Luís Arnet Tinning
(92) Federico
Bruswig (13-14-17-18-52-53) Eugenio Fontans
858) Juan
Gargu revich (125-204) Lorenzo
Chiurliza (183) Guillermo
Eppner (169) José
Mariano Macedo (31-35) José
García Maldonado (9) Ramón
C. Pinto 860) Doriteo Martinez (126) José
de Juan
Dockandorff (62-63-64) Ricardo
Rossel 84) José
Lujan Ramírez y Teresa Velásquez (48) Gabriel
Ramos (4) Carmen
de Ugarte (4) Manuela Cama de Bedoya (99) Domitila Olavegoya
(46) Carmen
Olavegoya (46) José
Cuadros 837-419 Ricardo
Tirado (187) Carlos
Flucker y José Cuadros (11-29-33) Juan
Antonio Riveiro (42) Ramon Riveiro
(42) Enrique
Delgado (429 Bernardo
Roca y Garzón (43) Rosa
Caballero de Tordoya (23) Tomasa Velásquez (1819 Gabriel
Ramos (4) Cosme
de Ugare (4) Eduardo
Balbuena (125) José
Urgaluza (141) Luisa
Jude de Beansejaur (191
– 192) Rodolfo Badiere
(130) RICARDO REY Y BASADRE
Nació
en Tacna en 1851, hijo de don Ignacio Rey y Riesgo y de Doña Carmen Basadre. Su
padre radicado en el puerto de Arica fue poseedor de buques y un molino tuvo
por hijos a doña Margarita de Dorado, Carmen de García Calderón, José
Santiago, Ricardo y Domingo. Estudió
en el Seminario de Santo Toribio, graduándose de Ingeniero Civil en esta
capital el 10 de noviembre de 1871 Casó
en 1885 con Doña María Boza y Meza. Toma
parte en la construcción del Ferrocarril de la Oroya y fallece en 1899 en
Cerro de Pasco, atacado de bronco neumonía. FEDERICO RODOLFO DE RUTTE Y ABEREGG
Nació
en Suiza en el Cartón de Berna en
1831. en 1860 viene al Perú como empleado de
“Thomas La Chambre” firma francesa que negociaba con el gobierno
peruano comprando guano de las islas. Funda
una casa comercial importadora de abarrotes y exportadora de productos
naturales con oficinas en En
1868 casa don doña Petronila Rosa Barrios Campos y tuvieron a Maria Otilia,
Paulo Emilio, Manuel Rodolfo, Luis Enrique, Julio
Eduardo Paúl Silvestre y Carmen Rosa. En
1874 viaja a Europa por 10 años y en 1885 abre en París una Oficina que lo
mantenía en relación con En
1892 liquida sus negocios muere en 1902 en esta Capital. FÉLIX DIBOS
Nació
en Francia en la ciudad de Bayona en 1831 el 6 de abril. En París transcurren
sus primeros años de adolescencia. Por el primer gobierno de Don José Pardo,
viene al Perú para hacerse cargo de la proveeduría de equipo y vestuario del
ejército contratado por este gobierno, instalado en la calle del Correo en
casa de Fue
Presidente de la Sociedad de Beneficencia francesa, contribuyendo la venida
de las madres de la Orden de San José de Cluny,
quienes fundan colegios en Lima y Magdalena, así mismo Se
casa con Doña Ernestina Pfluker y tuvo como hijos a
don Eduardo, Jorge, Luis, Anita y Tereza. Desempeña
el cargo de Alcalde, donde concibe la idea de formar “Mar Bella”
Fallece en 1898. JOSÉ DE
|
0 “Chaya – Calca” ó Chayacala (Informaciones de Toledo – 1640 (Antigua Tribu de los “Huallas”).
1 Stiglich, Germán – Diccionario Geográfico del Perú - 1922
2 Cieza de León, Pedro – Crónica del Perú. C.F. Libros de Cabildos de Lima. Tomo IX. Pág. 27,; CF. Escribano Blás Hernández – Leg. 43 – 98 – A.N.
3 1575 – Libros de los Cabildos t. VIII. Pág. 77.
4 Bernabe Cobo, Historia de la Fundación de Lima.
5 Archivo Arzobispal
6 Ibidem
1 Derecho Indígena y Encomiendas.- Leg. 2 Cdno. 27 , 1576. Archivos Nacional – Sección Histórica.
2 Protocolos Notariales de don Cayetano Arredondo, 1710, folio 140.- Archivo N.S.H.
3 Títulos de
propiedad. Leg. N°. 8, Cdno. N° 240,
4 Derecho
Indígena y Encomiendas,
5 Derecho
Indígena y Encomiendas, 1791, Cdno. N°
6 Derecho Indígena y Encomiendas, 1778, Expediente del Conde de Ochesa. A.N.- S.H.
7 Derecho
Indígena y Encomiendas, 1791, Cdno. N°
8 Derecho
Indígena y Encomiendas, 1803, Cdno. N°
9 Derecho
Indígena y Encomiendas, Ibidem, Cdno.
N°
10 Ibidem.-
1 Protocolo Notarial, Medrano, Luis.
2 Luque, Francisco (2-1- 1770) A.N. S.H-
3 Medrano, Luis, 1774 –A.N. – S.H.
4 Antonio de
Lama, 24 de Enero
5 Protocolo Notarial de Manuel Uuriza Legajo 18
– Folio 2,073 – 1862 – A.N.
6 Protocolo Notarial de Felipe de Orellana Legajo 39,
7 Protocolo Notarial de Felipe Sotomayor 1859, 3 de Diciembre. CF. Felipe Sotomayor 1859, 3 de diciembre. CF. Felipe Orellana – Escritura de 23 de Febrero de 1871.
8 Protocolos Notariales. F. Orellana - Ley N° 39, Folio 399 vta.
9 Protocolos de Claudio José Suárez – 20
– III – 1872
10 Protocolo de F. Orellana – 26 – 4
– 1873 – Folio 1, 091 vta.
Legajo 41.
11 Temporalidades – Legajo 29 – A..N.
1771
12 Protocolo Notarial de Jerónimo de Portalanza
– 5 – XII – 1770.
13 Protocolo Notarial de Jacinto Norvasta –
10 – IV - 1720
14 Temporalidades – Legajo 29 – 1771 – A..N.
15 Tierras y Haciendas – Legajo N° 6 Cuaderno N° 44 – A.N.- S.H.
16 Registros Públicos – Inscripción del Fundo Matalechuzas de Magdalena.
1 Información de Diego Dávila Briceño, (Corregidor de Huarochirí, dice que en Lima se hablaba el “Kauquio ó A ‘Karo’, y con la ocupación yunga se hablaba el Aymara y más al sur el “Chincha” y al Norte el “Muchik”.
2 Barbagelata, José, “Evolución urbana de Lima”, 1945 –
3 Archivo de San Francisco.- Templo de San Francisco el Grande de Lima”.
4 Títulos de
propiedad de
5 Títulos de propiedad, Cdno, N° 240 Archivo Nacional , Sección Histórica
6 Tschudi, Juan Von – Testimonios del Perú – 1966 – Pág. 180
1 Protocolo
Notarial de Felipe Orellana, F. 14, 781 y 1188, año
de
2 Protocolo
Notarial de Felipe Orellana, Leg.
N° 40, folio N° 852, año de
3 Protocolo
de Felipe Orellana, Folio N°
781 de 11 de diciembre de
4 Protocolo de Felipe Orellana, Leg, N° 40 folio N° 945 vta. 4 de Febrero de 1873.
1 Protocolo de Felipe de Orellana, Fol. 811 – 1872 Archiv Nacional, S.H.
1 Derecho Indígena – Cdno, N° 23, 1576 – 11 de Julio A.N.
2 Derecho
Indígena – Ley N° 2, Cdno.
N° 23, 1576
3 Títulos de propiedad Leg. N°, 8 Cdno. N° 240;
1640 Cf. Leg. N°. 241 Año 1641.
4 Tierras y
Haciendas – Leg. N°,
24 – Cdno. 217 – año de 1819. Cf. Leg.
8, Cdno. 74 – de
5 Derecho
Indígena – Cdno. N°
619 año
6 Juzgado de aguas – Cdno. N° 3.3, 72 – año 1773.
7 Juzgado de aguas – Cdno – N° 3.7.4 – 1774 .- A.N.
8 Juzgado de
Aguas – Cdno. N° 3.3.11 – 1775
9 Juzgado de aguas – Cdno,. N° 3.3. 14 – 47 año 1796.