LAS
VIDAS ASOMBROSAS
Muchos son los rostros que
habitan el enorme país de la distancia. Largas caravanas han partido y luego otras, las guiadas por dioses
imprevistos, han colocado extranjeros a nuestro lado: ellos nos han mostrado sus telas multicolores, sus palabras, los exóticos animales de la infancia y algunos, sólo algunos, flores de oro irremediablemente perdidas entre vagas memorias y sentencias. Trabajadas lejos, en vidas asombrosas. Quién lograra cubrir a grandes pasos el enorme país de la distancia, ver el conjunto de los rostros y oír en la noche sin asombro el coro de las voces, el coro de las voces que retumban allá lejos, en los ignotos campamentos que preparan sus caravanas
para venir a vernos. Ir más allá de sus fuegos, de sus distantes señales, llegar antes que Dios al pecho de los hombres. |