A mi madre
¡ hay madre como me acuerdo de ti de tu cariño y bondad, y por mucho que yo quiera nunca te puedo olvidar !
En tu butaca sentada y tu cabeza caída, nos miraba de reojo y te hacías la dormida
¡ hay que pena tengo madre ! ¡ que penita de mi vida ! viendo como se me acaba y no cierran las heridas
El amor que tu nos daba hoy yo te quisiera yo dar, pero me siento tan triste que me pongo a llorar
¡ hay que pena tengo madre que tu no nos puedas ver a tus rositas tan rojas y también a tu clavel
Si tus flores tan queridas te pudieran a ti coger te pondrían una corona y te besarían después |