A mi madre

 

¡ hay madre como me acuerdo de ti

de tu cariño y bondad,

y por mucho que yo quiera

nunca te puedo olvidar !

 

En tu butaca sentada

y tu cabeza caída,

nos miraba de reojo

y te hacías la dormida

 

¡ hay que pena tengo madre !

¡ que penita de mi vida !

viendo como se me acaba

y no cierran las heridas

 

El amor que tu nos daba

hoy yo te quisiera yo dar,

pero me siento tan triste

que me pongo a llorar

 

¡ hay que pena tengo madre

que tu no nos puedas ver

a tus rositas tan rojas

y también a tu clavel

 

Si tus flores tan queridas

te pudieran a ti coger

te pondrían una corona

y te besarían después