El juguete que es la palabra

 

Me miran los ojos el cielo

Despertar sin vértebras sin estructura

La piel está en su eternidad

Se suaviza hasta perderse en la memoria

Existía no existía.              Emilio Adolfo Westphalen

 

 

La palabra juega

Para sí misma

Como juegan

En sus juegos

Las bestias sin palabras

 

En la ruta del pájaro

Que siempre es él

Como pájaro ajeno a la palabra

 

Entonces la palabra

Se revuelca de memoria

Como se revuelcan los que acaban

Olvidando las palabras

 

En el poema del viejo cantor

El eternamente joven

-Que ya parece despistado-

 

En la imprecación

Se transforma

Un llamado sencillo

Que no perdona el olvido

Que no ahoga las lágrimas

En una despedida sorda y ciega

Ya para entonces Muda

Como la misma palabra

La que se aleja

De la bestia

De su juego

Del miedo de ser

Olvidada

 

Ella misma se inventa en la guerra

Ella misma es el invento que juega

 

Tan vieja

Como la misma palabra -palabra-

Como la misma guerra -guerra-

Como el mismo hombre -hombre-

Como la misma bestia -bestia-

 

Y los niños también juegan

-Los niños juegan a la guerra-

Con sus juguetes

Petálicos, fálicos...

De hombres

Hacen la guerra

Donde juegan

Con sus juguetes

Metálicos, matálicos...

 

Y donde la guerra fue juego

Ahora ya es el juguete

Del niño viejo

Aquel que quiere inventar la última palabra

Fin.