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Para no ver un
asesinato en la calle o Que sueñen con un
santo llamado poesía (Que me perdone César Moro a quien estudio y admiro Pero la Lima que él conoció es diferente a la mía) Quisiera ser inocente
en un planeta inocente Milagro murciélago
minero ciego hombre al revés Todavía un niño de
tierra liberado redimido Libelo rinoceronte
expresionista de lo clásico Un molino nuevísimo
moliendo el cuerpo santo de la poesía Un monstruo con cabeza
de árbol Brazos de aguacero
tórax de caballo Piernas de hambriento
flamenco rojo blanco y rojo Cuello de poeta muerto
pero eterno Paria de madera que
navega en el grifo amarillo horno de mujer Mirada
de mariposa ebria negra en totalidad Existencia de menos 4
horas en Pisco Sour y ser de frágil y
lúcido espanto Caminata de una rueda
de hueso o clavícula de hierro líquido La poesía sin sangre La poesía que es
maravilla imperfecta o Sueño a la salida de la
vida a la primera puerta de la muerte Tan blanca como La
teoría de la relatividad Amor insustituible
máquina de hacer paz Para no ver un
asesinato en la calle Solamente ser un
instante sagrado en secreto el corazón de La Antártica Antorcha en vuelo
sostenido alguna imagen abortada Una brisa cortante
subterránea y suave Una destrucción
justificada para empezar de nuevo Como ente invisible
aferrarme al inefable Pasajero del amor tan
crudo y verdadero Una mirada inocente
flexible acomodable en mí También frágil e
incompleto horizonte En esta ciudad como en
cualquier ciudad que jacta de grandeza Habida pasada o por
venir en los ingentes cubos discos díscolos La poesía que siempre
está oculta Es habitante
multiplicado en capital fauvista del herrero La fruta de Tokio
México New York Beijing
París Sidney Sao Paulo Frankfurt
Londres Montreal Barcelona y Zurich Están regadas las
ánimas de La Biblia En corderos negros
recorriendo a paso en tríptico Los bellos murales de
Los reyes rojos Con espadas de sudor y
agua clara entre lágrima y lápida en el lago Titicaca Para poder jugar con
mis amigos en una calle ancha e infinita Tantas veces infinita
mayores veces visitada En óleo todavía siempre
virgen la pinacoteca puente Del Banco Central de
Reserva de mi amado Perú transitando Otra vez Lima en un podomóvil loco de corequenques
inmortales O dentro de un cóndor
submarino galopando Como salmón preñado a
La serpiente de oro Marca autóctono
autónomo auténtico auquénido o Fórmula 1 Incansable a tajos y
salivazos en la cara entre cataratas cañetanas Abrazando a sonrisa la
sombra que tiene patas de cangrejo Copulada y tragada por la luz indiferente A su ternura negra
culpable de corazón mineral Esta mano tan robótica como
cauda equina Todos los días largo el
reloj rogando sobrevivir y ver belleza Despojada de un límite
o Poema sin límites de velocidad Al vacío incompleto
para amar verso abstruso Desnudo en el cráneo
océano del Caballito de Totora Ser primario nota
prohibida el secreto de los secretos de Los Andes Camino que da la vuelta
al mundo está esperando Una mirada guardada o Kachampa de Teodoro Valcárcel Bajo alguna mastaba en
telar o roca hecha nudo infinito Caverna que sale y
entra válvula policúspide en la montaña flor Vida tan corta pasajera
retornada y extraña Como permanente
desconocida Edad de la Tierra
espero no único planeta de la poesía Atropello de dejar de
existir perversión de morir Galería del amor luz
azul piel de mujer Devoción o vaso de agua
muerta resucitada en vida Instrumento o vientre
de madre que llena El vacío espejo o
símbolo de caos Los cuentos de prosa
patria dadaísmo por mi vida Y no las filiales
Prosas Apátridas de Julio Ramón Ribeyro Alga inocente que crece
del hidrógeno estancado Estribaciones andinas
que brotan sobre la arena frutal antonimia
Escupamos el amor
guerra y nos embarramos amor paz paz amor Labio a labios pausa
hembra macho macho hembra o Granizo sin polo
comienzo cometa tornillo idea de fuego en juegos loco Con mis amigos
encontrar la poesía para jugar A estar despiertos
siempre vivos siempre Alegres todo lo que se
pueda Cuerpo oscuro de átomos
que comen luz blanca y quieta Internamente somos microbios esperpentos arquitectónicos
Construyendo vagos y delicados objetos químicos Por la ciudad que no es
está invertida de mirada superrealista vasta El cerro San Cristóbal
del lapicero playa viva en la niña Mis cínicas cinco
pulgas como trompa de elefante América
En arco y lanza india
al rescate de Atahualpa Soporte de balcones y
terrazas arqueológicas laberintos de poesía Exactamente tallada en
cuerdas rústicas Piedra parida o
amamantada en piedra Una ínsula infinita de
aire y existencia solar Vivir un amor raudo con
una mujer lo menos posible extranjera Lo más posible en
sueños de abierta primavera Para amarrarla y ser
primera flor sobre planeta inocente Distante pero puro en
mi ciudad natal o pueblo nuevo Elijo mi libertad para
jugar fútbol todos iguales Con sangre y sin sangre
en moto camión triciclo convertible bicicleta limosina Avión patines
camioneta helicóptero skate combi
cohete o bus En gran vereda que cae
golpea cierra grita se eleva y explota y mata a veces El tiempo en una tuerca
o piñón de Lima sensible y frágil Un basural en Caquetá y
un edificio en lancha Noche que intercambias
una estrella por un plato vacío Escultura perenne
estática que llena los ojos ponzoñosos El que recauda en
vastas bolsas blancas el difunto Las botellas chancadas ocupan menos espacio Con un pie con una cosa
abstracta Aquella la que se bebió
el agua que regala la vida Un humilde igual de
increíble existencia las flores de ozono Los que tienen más de
seis hijos que los libros no valen Sino únicamente su peso
en papel reciclar igual un poema lento Que se traga su complejidad
simplicidad maravilla Que sobrevive sin
balcón sin jardín ciudad En La Punta más ligada
al fardo vacío azul del Océano Pacífico Sempiterno cuadro en
fresco hábito y red de oro De Fernando de Szyszlo para pescar el cielo plomo El plomo del cielo
imprimir y olvidar recordar La no tan horrible Lima
para despejar Lima la temible Santa poesía líbrame de
seguir destruyendo mi planeta vivo El planeta vivirá el
planeta recuerdo los que vendrán Tortugas apiladas
bacanales como montón de piedras cabañas tumbas Vida espero irrepetible
pesadilla Estallaban en 20530
pedazos las chozas coches bancos Cosas de juguetes
tristes de los niños recaudando Los estómagos de sus
parientes y vecinos tan distantes Hechos pedazos y la
calle era el Perú Y el Perú un camal que
sacrificaba el oxígeno que a las justas bebíamos De vez en ves cuando se
materializaban los panes intangibles Y a todo camino
rezábamos separar un lugar tranquilo en el cielo Aun sobre la vida incorrecta
Hacíamos largas colas para comer cabezas de pollo críptico E iba al colegio y
nada sabía de regresar a casa Todo era despedirse fuerte llorar con todas las
esperanzas a cuestas Para que retornes completo y no me digan la mitad Que mi
madre no lo soportará Para enterrarte sólo el fémur y calcular la libertad
Todo estaba incorrecto se sufría de ida y vuelta De dentro para fuera y de
afuera para adentro Éramos los radares negativos y no como La piedra
autocrítica Pero yo he crecido mi sangre peruana se despierta Ahora que hay algunos
votos verdaderos Todo puede ser
diferente En las calles
solitarias de colores estará evidente Lima la fauvista En la calle quisiera
ser un niño y pasear tranquilamente Por la tierra verde
hojas jardines bosques selvas monte de madre Amarilla sol eterno día
entre flores fotosíntesis del pan Marrón hombres puros
vidas densas montañas columnas vertebrales Rojo constelación de
estrellas hijos dibujos o génesis Genes que prometen la
preservación de la vida Gemas como puertas que
amanecen siempre Celeste charco laguna
lago lluvia cuna y cañas dulces Agua blanda diurna
imperceptible hielo y Miel Azul para otra
clase de océano mar pulcro tierra toda santa Para abrazar a mis amigos
volar con ellos estas calles mágicas Este cielo triste pero
alegre como nosotros Los sólidos danzantes
de tijeras largas gordas y curvas frágiles No en la calle
futurista sino en la cama de una historia amada Antigua y viva sobre el
lomo de las mulas una cueva en Toquepala Otra vez visitando con
mi amigo César Tello Avanzando en clave de
canto y sinfonía etérea Desde mi fálica Caral a la otra Machu Picchu En barro piel ladrillo
y pez de plata Cíclica en La Procesión
de La Papa Con Gerardo Chávez en Chan Chan a la fruta disuelta
una infusión En escala blanca para
tomar cultura todavía Para escuchar La flor
de la Canela enamorada de El plebeyo Y no me arranches la
cartera libro Que no se me caigan los
dientes como sombreros cariados a la sopa Tu memoria que soy el mismo y tú
mismo serena noche escalando Un teatro en
prohibición y polvo Cuando vuelen mis
museos favoritos Mis parques ideales mis
encuentros literarios y gritarán que venga Mario Vargas Llosa José
María Arguedas y Nicomedes Santa Cruz A un voto solamente no
al terrorismo que mata y retrocede para vulgar llorar Gritar a los jugadores
de los dados No tan eternos como
siempre más humanos como un poco Para sobrevivir por la
misma calle desierta Como sortijas de sangre
regalada sobre cabellos esponjados Cuando alguien cae cuando alguien muere Cuando ya no juega el
siempre Sino únicamente de vez
en cuando A diamante sobre
cascarón maíz de piedra plana y hueca Semejanza de otra
utopía que se acuerden De César Moro en nombre
del amor y sus preferencias finas Que no olviden a
Enrique Verástegui ni a Víctor Humareda Que se exponga la obra
pictórica de Jorge Eduardo Eielson Que se desentierre
publique y humanice Felipe Huamán Poma de Ayala Que sueñen con un santo
llamado poesía Por parcela comprada
regalada invadida o heredada Que desaparezcan las
barriadas y esteras Que se construyan
represas edificios Avenidas erguidas para
que todos sepan matemáticas Para que no se ausente
la luz Que hablen cuatro
idiomas para que no sufran Desesperado esperanto
cuando tomen los exámenes Que recorran nuevamente
la tremenda galería en Pachacámac Anastomosar caño mar y
océano Lurín y Rimac el
atollado hablador Silencio cuando alguien
lee cuando alguien grita Y aquel escribe en la
computadora natural como jugar Para no ver un
asesinato en la calle Hay que ser monógamo
asumir responsabilidades Y poder cantar en coro
libre El río de Javier Heraud Como tú lo estableciste
de María Emilia Cornejo Madre de Carlos Oquendo
de Amat Para vivir mañana de Wáshington Delgado Masa de César Vallejo Si me quitaran
totalmente todo de Alejandro Romualdo El Perú de Marco Martos
Tercer movimiento (affettuosso) de Antonio Cisneros En los bosques de
cervezas azules de Juan Cristóbal Casa de cuervos de
Blanca Varela Abolición de la muerte
de Emilio Adolfo Westphalen El guardián del hielo
de José Watanabe Composición de hombre
marrón Roca hielo luz o polvo
agua y oscuridad Tan humanos como
siempre Para entender que el
sol brilla que la cultura existe y es siempre Que no quisiera ver Cuando estando fríos
los metales solos lloran Cuando los peces
fabricados en tierra se queman O cuando las aves se
ahogan a pedazos en la flor Que más que rosa de
Martín Adán es un girasol que persigue al sol En ambas manos sueltas Direcciones libres El corazón de niño |