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torremolinos hidalgo
El ambiente de las habitaciones
se había recreado
con tal minuciosidad que uno casi esperaba
ver aparecer a Don quijote para asistir a la cena
James A. Michener ("Hijos de Torremolinos", 1971)
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Edificio Castillo de SantaClara
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Entre los años sesenta y setenta surgió un estilo decorativo
inspirado tanto en la Edad Media como en nuestro siglo de oro. Hoteles,
boites y viviendas se decoraron con muebles castellanos claveteados
en hierro, armaduras, pergaminos, sillones fraileros, lámparas en forma
de antorcha y escudos heráldicos. No fue, desde luego, exclusivo de la
costa malagueña. Podemos citar como ejemplos el hotel Meliá Castilla de
Madrid o el hostal Sancho de Tarifa. Pero es evidente que el estilo castellano
se asoció también al turismo de la Costa del Sol, pues ambientaba la oferta
con un guiño al pasado tan al gusto de los anglosajones, ofreciendo referencias
quijotescas y otros tópicos que los turistas gustaban de encontrar en
nuestro país. El estilo no siempre fue un mero ejercicio de historicismo
sino que, en muchas ocasiones, yelmos y tizonas se combinaron con elementos
rabiosamente modernos: la última arquitectura, moquetas de sorprendentes
colores, murales, luces verdes y naranjas, muebles de diseño. De esta
simpática moda quedan aún recuerdos en Torremolinos que merece la pena
preservar. Destacó, sobre todo, el hotel Cervantes, construido
en el año 1972, y cuya decoración, por desgracia, está siendo destruída
en la actualidad. Algunos edificios, comercios y restaurantes mantienen
detalles de esta moda solariega.
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| Letrero del restaurante Normandie |
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| Puerta estilo medieval en el Hotel Miami |
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Puerta falsamente datada en 1562
en un local de Montemar |
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Veleta en el pueblo andaluz
de La Nogalera |
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