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ANDORRA, UN PAIS DEL PIRINEO
Muchas personas
han oído hablar de pequeños países remotos enclavados en las montañas
del Himalaya, desconocidos y exóticos. Nombres como Mustang o Bhutan son
algunos de estos nombres que inmediatamente se asocian con misterio, lejanía
y virginidad. Salvando todas las distancias, que son muchas, en el corazón
del Pirineo se enclava otro pequeño país, Andorra, del que no puede decirse
que sea lejano, exótico o virgen, pero del que si puede afirmarse que
es un gran desconocido, que los tópicos enmascaran su verdadera personalidad
y que sus bondades justifican sobradamente una visita, y que afortunadamente
su cercanía lo hace mucho más asequible que los lejanos países del himalaya. El Principado
de Andorra es un pequeño país enclavado en el corazón del Pirineo, a caballo
de España y Francia, con un pasado largo y rico, un presente en plena
evolución y un futuro lleno de promesas, pero también de incertidumbres.
La historia nos habla de una pequeña nación pirenaica, que se mueve siempre
en el marco geográfico delimitado por los ríos Valira y sus afluentes
y que se extiende desde el Pas de la Casa, en la vertiente orografica
francesa a la Farga de Moles, ya cerca de la Seu dUrgell. Andorra
a lo largo de los siglos ha seguido una evolución similar a la de tantos
otros valles pirenaicos. Pequeños o minúsculos pueblos que vivían de una
agricultura y ganadería de subsistencia, expuestos a las violencias metereologicas
y con su suerte ligada a la de los señores feudales correspondientes.
Cortas etapas de un cierta bonanza económica se alternaban con largos
periodos de dificultades, privaciones o hambrunas. Los viajeros del siglo
pasado nos hablan de una Andorra extremadamente pobre, incluso mísera,
con hostales sucios y donde se pasaba hambre. Las diferencias con Francia
o España eran pocas, a pesar de existir la conciencia de su independencia. Siguiendo
la trayectoria general del Pirineo es en el presente siglo donde se produce
la transformación total, brutal para algunos, de Andorra. La quiebra general
de la sociedad pirenaica que se ha dado en toda la cadena, se produce
de forma extrema y radical en Andorra. En pocos años se pasa de una sociedad
rural, de cultura montañesa cerrada con todo lo que ello implica, con
un entramado familiar estricto y unas costumbres ligadas a los ciclos
del año, a una sociedad mercantil, urbana y turística. Este proceso que
ha sido general en toda la cadena, en Andorra ha sido especialmente intenso
y extremo, ya que mientras en otros valles ha ido a remolque de la evolución
general de un país, en Andorra se ha convertido en su única razón de ser
y en el motor de su futuro. Si el Valle de Aran o los valles del Béarn
evolucionan hacia unos modelos turísticos mixtos, donde se intenta que
coexista la agricultura y ganadería con las exigencias del turismo moderno,
mixtos, es porque España y Francia evolucionaban en este sentido. Pero
Andorra es una nación que en un determinado momento se ha encontrado en
la encrucijada de elegir un modelo de sociedad, una estructura, que le
asegure un futuro y que a la vez le permita el difícil equilibrio de sobrevivir
a los dos paises gigantes que la han dado soporte historicamente respetando
su independencia e idiosincracia. Para ello optó por ser un puerto franco,
y ha evolucionado hasta llegar a ser el gran zoco comercial del Pirineo
y un pais para el turismo, olvidando totalmente su pasado agrícola, montañes
y pirenaico. Andorra era
un Principado que se regía internamente por sus representantes que se
elegían en cada municipio (estructurados a partir de las parroquias) pero
las máximas autoridades eran los dos Coprincipes, el obispo de la Seu
dUrgell por España y el Presidente de la República por Francia,
que aseguraban su representación exterior. El modelo histórico era muy
singular dentro de los diferentes modelos políticos de los microestados
europeos. Desde hace unos años Andorra ha iniciado una senda para convertirse
en un estado plenamente moderno y europeo. Se ha dado una Constitución
que afirma su independencia y asegura su representación internacional
, y lentamente se va dotando de todas las instituciones y estructuras
propias de un país normalizado. Tiene asiento en las Naciones Unidas,
recibe a los embajadores de España y Francia, va afianzando sus relaciones
con la Europa comunitaria sin renunciar a sus privilegios fiscales e internamente
va promulgando leyes para ordenar su sociedad. Pero este proceso modernizador
merece seguirse atentamente, ya que se produce dentro de una sociedad
extremadamente cerrada, y que arrastra atavismos de su cultura montañesa
que son un lastre. Andorra es un país pequeño, donde todos se conocen.
Los Andorranos originarios son unos pocos miles, mientras que la emigración,
francesa, española o portuguesa es muy importante . Los derechos políticos
o sociales de esta emigración son nulos y esto provoca la existencia de
dos sociedades con diferencias notables. La de los andorranos, ricos y
opulentos, que controlan todas las instancias del poder, y la del resto
de la población con pocas expectativas. El peso de la familia y de la
casa continúa siendo muy importante, y a pesar de desplazarse en potentes
Mercedes en vez de mulos, a veces ciertas actitudes y comportamientos
de los andorranos parecen indicar que no han sabido superar ciertas costumbres
montañesas que les pueden cerrar el paso a la plena modernidad. DOS
PAISES No es una
exageración afirmar que en Andorra conviven dos países. Por un lado existe
la Andorra comercial y turística, de grandes almacenes donde se puede
comprar de todo a precios más baratos que en Francia y España, de hoteles,
hostales y apartamentos y de pistas de esquí y esquiadores. Es una Andorra
que año tras año recibe a millones de turistas que pasean enfebrecidos
tras la compra de la oferta o en la cola del telesilla y que intenta esquivar
los grandes atascos de la aduana. A pesar de sus profundos valles, si
no se levanta la vista y se estira el cuello tras las tiendas no se ven
las montañas, y el escenario podría ser el de cualquier gran centro comercial
de una ciudad española. Sin renunciar a estos turistas lentamente se intenta
evolucionar hacia un turismo de mayor calidad, potenciando actividades
complementarias y servicios de mayor valor añadido. Por otro
lado aún sobrevive una pequeña Andorra rural, que mantiene en sus abuelos
y los últimos pastores la memoria de una sociedad rural, de montaña, con
su lenguaje y sus tradiciones. Es un privilegio poder conocer este vestigio
del pasado que esta irremediablemente condenado a la desaparación. El turista
que sepa o pueda sustraerse a la atracción del fondo de los valles, descubrirá
un pais totalmente diferente. Junto a las carreteras todos son gasolineras,
hoteles y grandes superficies comerciales. Tras ellas existen unos valles,
lagos y montañas que no tienen nada que envidiar a otros rincones del
Pirineo y que provocan un contraste ciertamente curioso y chocante. Vale
la pena conocer la otra Andorra que se esconde detras del comercio. Seguro
que no defraudará a ningún montañero. Bibliografía Hay una bibliografía muy extensa sobre Andorra, que cubre todos sus aspectos. Solo citaremos algunos libros y quien desee mayor información puede dirigirse a la mejor librería del Principado, donde encontrará de todo. Andar por Andorra. Agustin Faus. Ed. Penthalon ( en castellano) Itineraris a peu per Andorra. Portell-Lalueza . Ed.Proa (en catalán) Itineraris pel Pirineu Andorrà. Ascensions y escaladas Joan Prat (en catalán) Historia dAndorra. Josep Maria Guilera CartografíaAndorra. Ed. Alpina 1:40.000 Haute Ariège-Andorra. Randonnées Pyrénéennes. 1:50.000 Andorra. Mapas editados por el M.I.Consell de les Valls. Escalas de 1:50.000, 1:25.000 y 1:10.000 que cubren exhaustivamente todo el territorio andorrano. Llibrería Antiquària Jaume Cavallé.. Avd Fiter i Rossell 31. Escaldes. (Tel. 829454)
Ascensión
a la Comapedrosa. La cumbre
del Comapedrosa es la más alta de Andorra. Con sus 2.942 metros se alza
soberana sobre todo el Principado, con unas vistas magníficas de las montañas
andorranas y pallaresas. El itinerario es variado y muy entretenido. Su
ascensión en dos etapas es suave y asequible a cualquier montañero mínimamente
entrenado, sin especiales dificultades técnicas. Podemos pernoctar en
el único refugio guardado de todo Andorra. Linda con el Pallars, junto
al salvaje circo de Baiau y todo el recorrido se desarrolla en un marco
salvaje y preservado. Descripción
del itinerario: partir del aparcamiento junto a una pequeña cascada
en el camino asfaltado que desde el aparcamiento inferior de la estación
de esquí de Arinsal conduce a unos cercanos apartamentos. Cruzar la cascada
(cascada de Ribal) y empezar a andar en dirección S por una pequeña pista,
que se va adentrando tranquilamente en el valle, teniendo el río a la
izquierda. Cuando el camino principal abandona el río y se decanta a la
derecha girar a la izquierda (panel indicador) y por un puente cruzar
el río. Seguir por camino marcado remontando en dirección SW, primero
haciendo lazadas dentro del bosque y después por terreno más abierto acercarse
a un pequeño collado. Seguir ascendiendo para ganar una nueva cascada
y entrar en el llano de las Truites. Un poco elevado a la izquierda se
encuentra la edificación del refugio. Tras el hay un pequeño refugio libre
siempre abierto sin ningún equipamiento. ESTANY DE JUCLAR Una de las
mayores riquezas de Andorra es la belleza de sus valles y lagos. Muchos
de ellos se han ido desfigurando debido al imparable avance del turismo,
del esquí o de la construcción de apartamentos, pero todavía quedan algunos
preservados. Quizás el más extenso sea el enorme valle del Madriu, un
pequño mundo en si mismo, que exige un par de días para recorrerlo. El
valle dIncles es más pequeño y asequible, y nace en un marcada curva
de la carretera al puerto de Envalira antes de llegar a Soldeu. Es un
valle abierto, intensamente verde, con bordas y ganado. A principios de
verano, cuajado de flores y con las aguas del deshielo recuerda a un jardín
inglés. Al fondo hay un pequeño cámping de montaña, muy sencillo, pero
con todos los servicios. Puede ser una buena base para conocer Andorra
o como inicio de múltiple excursiones, todas ellas sencillas y asequibles
para realizarlas en familia. El lago de la cabana Sorda, los lagos de
Siscaró son otros itinerarios igualmente recomendables. Proponemos la
ascensión al estany de Juclar por la belleza del itinerario y su variedad.
El recorrido supone la transición del mundo amable y acogedor del valle
pirenaico a la grandiosidad mineral de la alta montaña, bajo las crestas
del Pico y Cilindro de Ascobes.
Itinerario:
Desde el aparcamiento del cámping tomar el camino indicado por paneles
hacia el estany de Juclar, avanzando junto al río. Poco más de diez minutos
después de partir hay que cruzar el río por un pequeño puente e iniciar
la ascensión por el camino perfectamente marcado por el otro lado del
agua. Hay que ir ascendiendo laboriosamente, salvando pequeños desniveles
entre bloques. Superado un pequeño escalón inicial se llega bajo una bonita
cascada. Ascender por la izquierda, volver a cruzar el río justo por encima
de la cascada y avanzar por el otro lado. Desviarse ligeramente a la derecha
para superar un nuevo escalón del terreno. Se entra en un pequeño llano
que hay que cruzar hacia la izquierda, retomar el cauce del río para alcanzar
finalmente la presa del lago. Unos metros más elevado y a la derecha hay
una cabaña grande, con literas y sin ningún servicio, idónea para cobijarse
en caso de mal tiempo. Vale la pena alcanzar la cola del lago, ya que
detrás hay otro pequeño lago. Descenso por el mismo itinerario Datos
prácticos ROMANICO
EN ANDORRA No es ninguna sorpresa destacar la gran riqueza de iglesias románicas del Pirineo, con pinturas murales que se encuentran entre las más importantes del mundo. En el principado de Andorra hay una buena muestra del románico pirenaico, con iglesuelas de gran belleza, evocadoras de un primitivismo muy sugerente. Las principales se pueden visitar en una mañana si se viaja en automóvil, y a pesar que es difícil encontrarlas abiertas, vale la pena detenerse en todas ellas para contemplarlas detalladamente. Todas se encuentran a lo largo de la ruta principal que recorre el país junto al Valira. Santa
Coloma
Descripción:
Edificio que sigue el típico esquema de una nave rectangular con reducidas
dimensiones. Rematado por levante con un ábsis semicircular. En el siglo
XII se hicieron alguna reformas sustanciales, entre ellas un pequeño alargamiento
de la nave, la construcción de la actual cabecera y la construcción del
campanario. El campanario es una interesante pieza de 3 m por 17,5 metros
de altura. Torre cuadrada y muy esbelta, equilibrada y uniforme. Para
algunos expertos este campanario fue construido por el mismo equipo que
levantó el de Santa Coloma. En su interior se encontraban unas valiosas
pinturas, que actualmente se conservan en el Museo de Arte románico de
Catalunya. Estos frescos reproducen algunos de los motivos más típicos
de la pintura románica.
Situación:
a la derecha de la carretera N-II, a la salida del pueblo de Canillo en
dirección a Francia. LOS VALLES DE ANDORRA Existe un refrán catalán que alude a los valles de Andorra para referirse a la complejidad de ciertas cosas. Y como todos los refranes encierra una buena dosis de sabiduría, ya que Andorra es un país orograficamente complejo, formado exclusivamente por valles, sin ninguna llanura. Geograficamente es alargada, y sigue el curso superior de dos ríos, la Valira Oriental y la Valira del Norte. El valle principal es el de la Valira Oriental, que se extiende desde el puerto del Pas de la Casa hasta la confluencia del Segre, en la Seu dUrgell. La carretera que atraviesa todo el pais sigue su curso y facilita la comunicación con Francia. La Valira del Nord se extiende desde Andorra la Vella hacia la Massana y Ordino, donde coge el nombre de Valira de Ordino. Cada valle, a pesar de ser similares, tiene una personalidad diferente. El valle principal es el más habitado, tiene una carretera muy transitada y los pueblos son mayores. La Valira del Norte es más cerrada, más tranquila y más solitaria, con una naturaleza más virgen y salvaje. Siguiendo el curso de los ríos se accede a los valles tributarios. Parajes como els Cortals dEncamp, el bellísimo y solitario valle del Madriu que nace junto a Engolasters y que exige unas buenas piernas para recorrerlo, el tranquilo valle de Ransol o las praderas de Incles merecen una visita sin excusa. Y junto a los valles los lagos de alta montaña son el complemento que terminan de conformar la accidentada orografía del pais. Desde los numerosos lagos del circo de Pessons a los lagos de Tristaina, una buena colección de lagos de montaña esperan a los montañeros que gusten de estos placeres tranquilos pero tan sedantes como contemplar una puesta de sol con la tienda a la vera de un lago.CALDEA, EL TERMALISMO LUDICO Dentro del proceso de diversificación de la oferta turística se ha inagurado hace pocos años en el corazón de la Escaldes el centro de termalismo Caldea. En de una arquitectura espectacular, más propia de las Vegas que de un valle pirenaico se dan cita toda una serie de servicios termales de gran atractivo. A partir de una gran piscina central se puede acceder a diferentes piscinas menores con potentes jacuzzis, a saunas nórdicas o orientales, a una piscina exterior, a los baños romanos, a piscinas de aguas gélidas. El conjunto es extraordinariamente espectacular y divertido. La alternancia de aguas frías y calientes, el vapor de las saunas o las burbujas de un jacuzzi es el complemento ideal despues de una caminata. Los precios son muy razonables en las opciones básicas y el conjunto merece una visita inexcusable por poco que se aprecien los placeres corporales, ¡y no se tenga miedo de terminar con la piel arrugada! |