Frison
Roche, el último clásico

Biografía
El jueves
16 de diciembre de 1999, a los 93 años, justo antes que terminara
el siglo que el marco como indiscutible escritor de montaña, falleció
en Cahmonix Roger Frison-Roche, alpinista y escritor. Nacido el 10 de
febrero de 1906 en París, en el seno de una familia de comerciantes
de la Saboya, a los diecisiete años se instalo en Chamonix, donde
residiria toda su vida, al pie de las montañas que inmortalizó.
Allí se construyó un chalet que bautizó con el nombre
de "Derborence", en honor al escritor suizo Ramuz. Rápidamente
se integro en la comunidad montañera del valle de Chamonix y pronto
se convertiria en guía de montaña, monitor de esquí,
periodista, explorador y aventurero y por encima de todo en escritor célebre.
Como guía realizó la mayoría de ascensiones clásicas
del macizo del Montblanc y dirigió la escuela de alpinismo de la
Compañía de Guías. Asimismo presidió el Sindicato
Nacional de Guías y fundó y presidió la Unión
Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña. Fue el
primer monitor de esquí diplomado de Francia, participó
en competiciones de esquí de veteranos hasta los setenta años
y colaboró en la organización técnica de los Juegos
Olimpicos de Invierno de Chamonix de 1924. También ejerció
de periodista, destacándo por haber realizado la primera emisión
por radio en directo desde la cumbre del Montblanc en 1932 y colaborando
regularmente con las publicaciones periódicas.
El
desierto y la aventura
Además de alpinista, Frison-Roche fue un gran amante del desierto
y de la aventura en las tierras polares. Como tantos otros franceses sentía
una rara atracción por la soledad y las grandes extensiones del
desierto, y realizó numerosas exploraciones de los desiertos africanos,
que posteriormente reflejo en varios de sus libros. En 1935 realiza su
primer viaje al Hoggar, que recorre a lomos de un camello: "Todo
era virgen; llevavamos una vida biblica en el corazón del museo
prehistórico más vasto del mundo." Desde 1940 vive
en Algeria y en 1942 es capturado allí por los alemanes que lo
trasladan a Francia, pero pronto se evadió y se incorporo a los
maquis de la Saboya, terminando la guerra como oficial del cuerpo de cazadores
alpinos. A partir de 1947 realizó varios viajes por el Africa negra
y el Sahara, llegándolo a cruzar en 1955 a bordo de un 2 CV. En
1957 descubre las extensiones deserticas polares que llamarían
poderosamente la atención de su espiritu aventurero, y realizo
varias exploraciones de las tierras árticas, conviviendo con los
pueblos esquimales.
El primero de la cordada
Pero por encima de todo Frison-Roche es conocido y recordado como escritor,
especialmente como autor de la obra más conocida (se calcula que
se han editado mas de 3 millones de ejemplares) de toda la literatura
de montaña mundial, El primero de la cordada. Curiosamente este
gran clásico de la literatura nació en el desierto. En 1940,
residiendo en Algeria y como periodista de un periódico local le
solicitaron una novela breve para animar y estimular a los jovenes que
se veían obligados a participar en la guerra. Redactó un
breve borrador de 20 páginas que dejo al redactor-jefe para que
le diera un vistazo y le comentara su impresión, pero éste
se entusiasmo y las publico directamente. Asi Frison-Roche se vio obligado
a concluir en forma de folletín la novela. En 1941 se publicaría
integramente en Francia por la editorial Arthaud. El argumento de la obra
es simple. Un guía de montaña de Chamonix sufre un accidente
mortal y sus compañeros organizan una expedición para recuperar
el cuerpo. A dicha expedición de rescate se une el hijo del fallecido,
Pierre, que su familia había obligado a estudiar y trabajar como
hostalero para apartarle de los peligros de la montaña. Pierre
sufre un grave accidente durante la operación de salvamento, y
se ve atacado por el vértigo. Deprimido Pierre se sumerge en el
alcoholismo, pero gracias a los amigos, a la novia y a la llamada telurica
de la montaña consigue superar su crisis y se convierte en guía
a su vez. Este ligero cuerpo argumental sirve para demostrar al autor
su maestría en el manejo de la pluma. Refleja con una enorme fidelidad
la sociedad de un pueblo de montaña (Chamonix) de los años
20 y 30, las costumbres y ritos de la comunidad de guías de montaña
y de los turistas de la época, y por encima de todo la magia y
atracción del ser humano por la montaña. A partir de media
docena de personajes, perfectamente caracterizados a partir de un profundo
conocimiento del ser humano, utilizando vigorosas descripciones del macizo
del Montblanc, con una sobriedad de medios asombrosa y con una inteligente
mezcla de elementos de aventura y sentimentales Frison-Roche consigue
crear un texto inmortal, que ha dado lugar a un gran numero de vocaciones
alpinas. Aparte de sus bondades literarias el texto ha conseguido convertirse
en un clásico por los valores que el autor refleja en el y que
un gran numero de personas han compartido. Frison-Roche refleja una montaña
basada en el compañerismo, en la lealtad y fidelidad entre los
miembros de la cordada, en el sacrificio del guía por su cliente,
en la amistad nacida en las altas cumbres, en la belleza ruda y simple
de la naturaleza, y en los valores eternos del alpinismo.
Debido al gran éxito que alcanzó la obra escribiria Grieta
en el glaciar y Retorno a la montaña, donde retoma la idea del
enfrentamiento del hombre con la montaña, la imbricación
del habitante de las ciudades en las comunidades alpinas y hace un canto
a la alta montaña. Dichas obras cierran la trilogía iniciada
por El primero de la cordada y condensan toda la filosofia humanista y
alpina de Frison-Roche, dentro del más puro clasicismo montañero.
La bibliografía
de Frisón-Roche es muy extensa, pero en el fondo toda ella no es
más que el reflejo de su vida y de su pensamiento. Además
de alpinista Frison-Roche era basicamente un aventurero que durante toda
su vida hizo aquello que realmente quiso, como recogió detalladamente
en su autobiografía Le versant du soleil. De su etapa de explorador
de los desiertos africanos destacan las novelas, Cita en el desierto (1956),
La montaña de las escrituras (1954), El Oásis Perdido (1952).
Pueblos cazadores del ártico (1985) y El Rapto (1957) son un buen
reflejo de su vivencias por el Gran Norte.
Con la desaparición
de Frison-Roche desaparece no solo un gran escritor de montaña,
el más grande para algunos, uno de los alpinistas más emblemáticos
de Francia, sino también toda una manera de entender la montaña.
La propia evolución del alpinismo y de las tendencias sociales
han llevado a la montaña la competición, el individualismo
y toda una serie de nuevos valores que contrastan fuertemente con la tradición.
Probablemente Pierre Servettaz, el inmortal protagonista de El primero
de la cordada, no sabría encontrarse cómodo en este nuevo
medio, pero los valores por el encarnados han quedado grabados con letras
de oro en la historia de la literatura de montaña gracias a la
pluma de Frison-Roche y sirven como recordatorio perenne para las nuevas
generaciones.
Bibliografia en castellano
Toda la obra de Roger Frison-Roche ha sido traducida y editada en castellano
por Editorial Juventud. En la actualidad es casi imposible encontrar ningún
libro disponible, ya que se encuentran agotados. No sería una mala
idea que algún editor se animara a reeditar alguna de estas obras.
El primero de la cuerda (1977, 1983)
Grieta en el glaciar (1962, 1986)
Regreso a la montaña (1958)
El Rapto (1973)
Cita en el desierto (1956)
La montaña de las escrituras (1954)
El Oásis Perdido (1952)
Pueblos cazadores del ártico (1985)
En catalán
la editorial Sroc publicó en 1986 El primer de la cordada.
Bibliografía esencial
Se cita a continuación las principales obras de Roger Frison-Roche,
indicando el año de su primera edición. Se calcula que ha
publicado mas de 50 libros.
L'appel
du Hoggar (1936)
Premier de cordée (1941)
La grande crevase (1948)
La piste oubliée (1950)
La montagne aux écritures (1952)
Le rendez-vous d'Essendilène (1954)
Retour a la montagne (1957)
Mission Teneré (1960)
Sahara de l'Aventure (1961)
Le rapt. Lumière de l'Arctique (1962)
Les montagnes de la Terre (1964)
Peuples chasseurs de l'Arctique (1966)
Les montagnards de la nuit (1968)
Nahanni (1969)
Carnets Sahariens (1975)
Le versant du Soleil (1981) (memòries, reeditadas
recientemente por Guérin)
|