Comentari de llibres



Títol Cuadernos de montaña
Autor Eduardo Martínez de Pisón
Editorial Temas de Hoy
Col.lecció Tanto por saber
Lloc i data edició Madrid, 2000
Planes 275
Matèria Natura
Isbn 84-8460-016-5
En 1873 el geógrafo, pensador, revolucionario y humanista francés Elisée Reclus escribia un libro con el sencillo título de "La Montaña". Su objetivo era instruir a los trabajadores y que la mejora de su formación les proporcionase un futuro mejor. En aquel delicioso libro (recientemente reeditado por amarú ediciones) pasaba repaso a todos los aspectos y característica de las montañas: su geografia, geologia, biología pero también de espacios libres, de naturaleza salvaje y de la necesidad del hombre de grandes horizontes. Martínez de Pisón parece iluminado por el mismo espiritu e idénticos propositos en este libro. Encuadrado en una colección de textos divulgativos redacta un manual sobre las montañas. Su relieve, la formación geológica, la explicación razonada de las cordilleras montañosas de la peninsula y de las principales cadenas mundiales, la influencia del clima. Pero el libro es mucho mas que un simple manual. Sin lugar a dudas es facil encontrar manuales más completos, rigurosos y profundos. Pero es muy difícil encontrar una prosa de elevadísimo nivel literario para explicar teoría científica, más raro es sustentar un texto académico en un transfondo de pura poesía y prácticamente imposible demostrar mayor amor a la montaña. Las explicaciones son sencillas, claras e iluminadoras como el agua que brota de un manantial y después de leer estos capítulos es fácil entender la configuración del territorio montañes y la evolución del paisaje. Entre numerosisimas citas de gran calado y siempre oportunas, una equilibrada mezcla de teoría académica, recuerdos de viaje y ciertas gotas de imaginación y misterio, con bellísimas imágenes, una enorme sensibilidad este libro es de obligada lectura para cualquier lector sensible. Quizás hay que destacar tres elementos: en primer lugar la evocadora y sugerente introducción, en segundo lugar la sabia explicación del paisaje y el saber transcender el territorio para situar al hombre en medio de todo y finalmente el último capítulo, que bajo el título "Razones y sentimientos" hace una cerrada, fundamentada y excepcional defensa del espacio montañero, una llamada a la defensa y conservación de las montañas, que lugar fundamental para el ser humano, no desde una perspectiva meramente ecológica o biológica, sino fundamentalmente social, cultural y ética. Es un placer constatar que algunos de los principios enunciados por Reclus hace mas de un siglo han sabido pervivir en espiritus sensibles que nos los transmiten a nosotros para mantener viva su llama, a pesar de las evidentes contrariedades de la sociedad actual.