|
La Luna tiene que ver con lo emocional, nos muestra,
según donde está donde hay una tendencia
natural a unirse y adaptarse a lo dado, la casa de la
Luna indica donde somos sensibles a las necesidades
e influencias ajenas, y como respondemos a ellas, es
donde nos dejamos moldear más fácilmente,
donde nos imponen los hábitos y los condicionamientos
del pasado, y donde nos veamos trabados por ideas, expectativas,
valores y normas de nuestra familia o de nuestra cultura,
el dominio de la Luna es donde nos refugiamos cuando
buscamos reparo o simplemente descansar, la esfera que
más nos atrae en la vida es donde se aloja la
Luna por casa, allí tendremos necesidad de pertenencia,
de consuelo y seguridad. Es donde podemos mostrar un
comportamiento regresivo, infantil e inseguro; en los
aspectos positivos (esto no significa en malos aspectos
con otros planetas, solo la sombra que representa) nos
indica donde mantenemos en contacto con el lado emocional
e instintivo de la vida, y donde se manifiestan las
inclinaciones y los recuerdos útiles que sirven
de apoyo a la existencia, siempre muestra el papel que
ejercen las mujeres en nuestra vida según la
casa donde este emplazada, básicamente es un
principio femenino, para la psicología junguiana
es el anima.
Venus, por otra parte, simboliza el deseo de unión
y de relación que hay en todos nosotros. En términos
junguianos, Venus, como la Luna, es un principio del
ánima, que representa la necesidad de equilibrio
y armonía, de unión y protección.
Según la casa que ocupe, Venus indica aquella
esfera de la experiencia mediante la cual podemos alcanzar
de la forma más natural, un sentimiento de paz,
equilibrio, bienestar y satisfacción; en su dominio
resulta estimulada nuestra capacidad de apreciar, valorar,
amar y ser amados, es allí donde somos complacientes
y nos dejamos complacer, y donde exhibimos algo de nuestro
mejor gusto y estilo, y de nuestra consideración
por los demás.
Venus también indica donde idealizamos y buscamos
perfección, así que en la casa donde este
emplazado seremos muy exigentes y si la vida no alcanza
a satisfacer dichos ideales podemos sentirnos decepcionados
y desilusionados.
Sin embargo, motivado por esa misma insatisfacción,
Venus indica cual es el área de la vida donde
nos sentimos impulsados a hacer algo en virtud de lo
cual el mundo, o nosotros mismos, sea un poco más
justo, más armónico o más lindo
( hecha la ley, hecha la trampa). También Venus
indica en que área de la vida sentimos competitividad,
rivalidad o envidia (la luz y la sombra de una misma
cara) hacia aquellos que están mejor dotados
que uno mismo, también de como nos valdremos
de la seducción, de una engañosa dulzura
y de otros artilugios para asegurarnos nuestros objetivos.
|