Astro-Campus
.
.        
.

Astro-Campus    Web             Búsquedas en Astro-Campus o en la Web ofrecidas por FreeFind

Autor: Cristina Scharle
Todos los artículos de este autor
.Eclipse agosto 2008
.Mozart, Bach, Beethoven
.Las dos mentes
.Nuestra escencia en astrlg.
.El AC y la Parte de Fortuna
.La Casa III
.Los duendes escorpianos
.Interpretar la Carta Natal
.La evolución del ser humano
.La Casa XII
.Casa XII en Capricornio
.Neptuno y Urano en Casa XII
.Escorpio
.Las sub-personalidades
.Contactos Saturno-Plutón
.Contactos Saturno-Sol
.Contactos Luna-Marte
.Diferencias Luna-Venus
.Urano en mitología
.Contactos Plutón-Saturno
.Ascendente en Cáncer
.Urano y Plutón en XII
.Sobre algunos signos
.Las Casas VII y VIII
.Saturno en Casa I
.El Mundo interno
.Padres y maestros
.Casas activas: I y VII
.El Mundo interno
.Padres y maestros
.Dinámica Casas III-IX
.El grado 29
.Plutón retrógrado
.Tránsito Júpiter-Plutón
Fuente: cesión autor
.Listado de artículos
.Listado de autores

 



URANO EN MITOLOGÍA

A Urano no le complacían mucho los hijos que engendraba, los encontraba feos deformes y toscos, nada parecidos a lo que el había soñado para su progenie. En vez de admitirlos en la existencia, volvía a meterlos uno por uno en la mente de Gaia, una forma de expresar que los desterraba al submundo del inconsciente y les vedaba toda expresión vital, lo mismo que hacemos todos con las partes de nosotros mismos que no nos gustan. En su mente, Urano tenía la imagen o visión ideal de cómo debían ser sus hijos, pero una vez que nacían no estaban a la altura de sus expectativas.

De modo similar, cuando las personas que nacen con un elemento uraniano fuerte en su carta intentan convertir una visión en una realidad concreta, es frecuente que el resultado los decepcione. Quizá tenga, por ejemplo, una imagen de lo que sería su relación ideal, pero cuando logra establecer una unión, la realidad está muy lejos de sus esperanzas, la relación no concuerda con el concepto que tenía en la mente (éste es muy exigente, nada parece alcanzar semejante ideal, la otra persona no sólo debe darse cuenta por sí misma lo que le ocurre a su compañero uraniano, debe solucionarlo todo, siempre estará disconforme porque no hay perfección, tampoco tolerancia, ni adaptación, a veces, la persona se esfuerza y logra convivir durante un determinado lapso de tiempo, sin embargo tarde o temprano ...). De manera que la destruye y vuelve a emprender la búsqueda continua de una que satisfaga su ideal. O bien la persona uraniana logra idear un sistema organizativo perfecto, pero cuando lo lleva a la práctica no le funciona, así que lo abandona y busca nuevamente orientarse hacia otro sistema organizativo. En pocas palabras, los tipos fuertemente uranianos dejan detrás de si un gran rastro de proyectos a medio terminar, y a veces se da una situación paralela cuando Urano transita por nuestra carta, nos sentimos descontentos o inquietos con los asuntos de la casa o la esfera de la vida que en ese momento está afectada por Urano. Queremos alterar o reorganizar ese dominio de nuestra existencia, y nos dejamos tentar por cualquier cosa que nos prometa algo mejor de lo que ya tenemos.

No es de asombrarse que la Madre Tierra, no se contentara mucho que digamos cuando Urano le volvía a meter todos sus hijos en el vientre, así que se vengó, construyo una hoz de acero e imploró a sus hijos que alguno de ellos castrara a su padre. El hijo menor, Cronos (Saturno), exhibiendo ya su característico sentido de la responsabilidad, se ofreció para la tarea. Aquella noche Urano descendió, como siempre, y en el preciso instante en que estaba por tenderse sobre Gaia, Cronos seccionó los órganos genitales de su padre y los arrojó al mar. Tal como Cronos castró a Urano, astrológicamente Saturno amputó el impulso creativo y la potencia de Urano. Esta imagen sintetiza una guerra básica que existe en toda psique humana: una necesidad saturnina de mantenimiento y preservación que entra en conflicto con nuestro anhelo uraniano de alteración, variedad y cambio. Una parte de nosotros prefiere mantener las cosas como están (el principio de homeostasis), en tanto que la otra quiere seguir creciendo y desarrollándose. Saturno construye, conserva y rinde honores a lo conocido y probado, Urano en nombre del progreso, quiere demoler para dejar lugar a algo nuevo. Un mito es algo que jamás sucedió, pero que siempre esta sucediendo. Psicológicamente, Saturno castra a Urano cada vez que hay fuerzas de resistencia (a veces externas, a veces internas, a veces de ambas clases) que nos impiden emprender una acción nueva o tomar una nueva dirección. Podemos bloquear a Urano por diferentes razones: el sentido del deber, un compromiso o una responsabilidad o también una necesidad básica de seguridad, unida al miedo de lo desconocido. Si rendimos homenaje a Saturno, nos detenemos y nos quedamos inmóviles, pero la necesidad uraniana de cambio sigue estando ahí, escondida y soterrada.

El mito nos presenta claramente las consecuencias de que Cronos castre a Urano. Unas gotas del miembro amputado cayeron al suelo (el útero de Gaia) y dieron nacimiento a las Furias, cuyos nombres (Alecto, Tisífone y Mégera) se traducen como envidia, venganza y odio. Si bloqueamos o reprimimos los cambios que nos pide Urano, entonces las Furias nacen dentro de nosotros. Exteriormente podemos mantener bien firme la tapa, pero por dentro bullimos de resentimiento hacia aquellos por quienes nos sentimos restringidos, y de envidia hacia los que están en libertad de progresar mientras que nosotros permanecemos estancados. Y, lo sepamos o no, probablemente también estamos enojados con nosotros mismos. Urano exige que emprendamos la acción, pero cuando nos permitimos que esto suceda, la energía que se habría dedicado a hacer cambios en nuestra vida ahora no tiene adonde ir, así que se vuelve sobre sí misma, y, en forma de enfermedad, ataca al cuerpo. O bien se incuba peligrosamente en la psique hasta que termina por hacer erupción, a veces en forma de trastornos nerviosos. O en todo caso, es tanta la energía que necesitamos para mantener soterrado a Urano que nos queda muy poca para vivir. Así que no es de extrañar que terminemos cansados, apáticos y deprimidos.

Supongamos, sin embargo, que decidimos obedecer a nuestros impulsos uranianos y desbaratar las estructuras de nuestra vida en aras de algo nuevo, en otras palabras, ¿qué sucede si Saturno no consigue un éxito total en su empresa? Se lanza contra Urano, pero falla el golpe, y Urano, ileso aunque pierda unas gotas de sangre, sigue alegremente su camino, pero... ahora es Saturno quien esta enojado. Si, fieles al espíritu uraniano, nos enfrentamos con el status quo o con el orden establecido, tal vez nos encontremos con que las Furias se abaten vociferando sobre nosotros, por obra de quienes se sienten amenazados por nuestros actos de rebelión. Como hemos liberado nuestros impulsos uranianos, su energía ya no bulle en nuestro interior. Ahora las Furias no nacen dentro de nosotros, sino que en cambio nos atacan desde el exterior. Esta clase de inversión es común en casos como la ruptura de una relación, también las familias forman sistemas o estructuras que organizan y determinan la manera de interactuar de sus miembros. Reglas no escritas y transacciones que se repiten van creando pautas y estableciendo límites que regulan la clase de comportamiento que se permite en la familia, quien puede hacer o decir que cosa a quien. Si un miembro de la familia empieza a actuar de tal manera que constituye una amenaza para el mantenimiento del sistema establecido, es probable que sobre esa persona se abatan las Furias.

Afortunadamente, no son las Furias solamente lo único que nace del conflicto entre Urano (el cambio) y Saturno (el deseo de mantener, de preservar). De acuerdo al mito, Cronos arroja el órgano viril de Urano al mar, donde se confunde con la espuma y da nacimiento a Afrodita (Venus). El principio del amor, la belleza, la armonía, la diplomacia y el equilibrio, puede nacer de la tensión entre las fuerzas saturninas de la homeostasis y las fuerzas uranianas de la ruptura y el cambio. El nacimiento de Venus indica la posibilidad de presentar ideas y alternativas nuevas de una manera delicada y diplomática, que no parezca tan amenazadora para el orden existente de las cosas. Urano tiende a deshacerse por completo de saturno, a hacerlo pedazos. La respuesta de Saturno ante este ataque es asentarse firmemente en el suelo y hacer todo lo posible por suprimir cualquier cambio. Sin embargo si Urano evoluciona hacia un estilo más Venusino, quizás sea posible engatusar a Saturno y conseguir de el una actitud más flexible. Suavizado por Venus, Urano podría defender su posición, sugiriendo: "De lo viejo conservemos lo mejor, pero haciendo lugar a lo nuevo"....... o bien "Hace un tiempo que ando por aquí, Saturno, y pude observar como haces las cosas, en gran parte sos muy sensato, pero tal vez si tratáramos de alterar algunas cosas y probar si así funcionan mejor, estaríamos progresando y mejorando, no?"....... Con ayuda de Venus y de manera más suave y considerada, Urano podría preparar a Saturno para algo nuevo.

.
.
Los duendes y las hadas escorpianas
. .
Urano
Neptuno
Plutón
URANO, EL ALTER EGO DE SATURNO.
(Pepita Sanchís)
NEPTUNO, ENTRE ILUSIÓN E ILUMINACIÓN
(Pippo Palazzolo)
EL PODER ALQUÍMICO DE PLUTÓN
(Helia Ramos Ruiz)
Astro-Campus
Contacta con Cristina Scharle
e-mail *:
texto*:

(*) Campos obligatorios

.

luna nueva

.

contactos luna marte

.

esquina magica

.

.
© 2004 / Astro-Campus
.
.