El mundo de Mayra - Mayra Gómez Kemp

 

"Mariñas me dice qué hago yo en los platós si no tengo escándalos"

 
 
Un, dos, tres, 625 líneas, Sabadabadá o Luna de miel fueron algunos de los célebres espacios de la televisión que presentó Mayra Gómez Kemp, profesional de origen cubano que tras una primera etapa de trabajo en Estados Unidos vivió una efervescente popularidad en España. La pequeña pantalla ha vuelto a reclamarla para una colaboración como tertuliana del programa de Antena 3 Menta y chocolate, al lado de Bibiana Fernández. Pero asegura que su etapa de esplendor pasó, aún más en un momento en que el medio reclama rostros jóvenes.

-¿Por qué tanto tiempo sin aparecer en pantalla?

-Como invitada, he aparecido en diferentes programas. Hace dos años estuve haciendo un programa de cocina, Tomates y pimientos, en Antena 3. Pero otras cosas que me habían ofrecido no me interesaban. La tertulia sí me gusta, porque la idea de formar un coloquio entre mujeres, hablando de toda clase de temas, no del corazón, me pareció novedosa y divertida. Somos cuatro mujeres de perfiles muy diferentes y estoy muy contenta con lo que ha salido.

-¿Echa de menos la etapa en que era un personaje muy popular de la pequeña pantalla?

-No. La vida se cubre de etapas, que son todas bonitas. Está muy bien lo que hice, pero mi vida es el presente. Todavía me sorprendo de que la gente no sólo se acuerde de mí sino que recuerdan el Un, dos, tres.

-'Un, dos, tres' vuelve.

-Pero yo no. ¿Qué si me hubiera gustado regresar? No quiero luchar con el recuerdo de mi misma, que luche otro.

-Aparte del programa de Antena 3, ¿en qué ocupa sus días habitualmente?

-En mi marido, mis amistades, mis libros, mis películas, mis viajes

-¿La televisión da económicamente un respiro para vivir sin trabajar tanto en la madurez?

-Después de 35 años de trabajo, si has sido sensato, prudente y has sabido invertir y cuidar... Yo tengo ya 55 años y llevo trabajando desde los 13 años. Ya estuve en la televisión en un primer plano, ya lo hice.

-¿Echa de menos esa popularidad?

-No, tengo recuerdos bonitos pero también fueron tiempos agotadores. Tenía muy poco tiempo para mi familia y para mí. Además, me alegro de haber sido popular cuando lo fui y no ahora. Ahora es agradable que cuando viajo por distintos puntos de España me recuerden y me digan que han crecido conmigo.

-En aquel tiempo, ¿era tan perseguida por la prensa rosa como ahora otros personajes?

-Ni mucho menos. Entonces te llamaban para hacer un reportaje. Era otro mundo, otros medios. No existían tantas televisiones como ahora, y a todas les da ahora por lo rosa. Machacan a los personajes.

-Pero ahora han surgido otra clases de famosos, ¿no?

-Si eso es lo que el público quiere y lo que los medios dan... Si un medio de comunicación ofrece uno, dos o tres millones por contar ciertas cosas sería tonto que no lo cogieran.

-Durante una etapa también se dedicó a cantar en un trío, Acuario. ¿Qué ocurrió?

-Yo empecé como cantante, intervine en la primera ópera rock que se hizo en España, Rocky horror show. También canté en solitario. Pero entre la televisión y la radio (Antena 3 Radio) no podía hacerlo todo. Desde entonces canto en la ducha o para mis amigos.
-¿No es la televisión un poco injusta con los veteranos?

-Pero no es aquí, es en todas partes. Este es un negocio en el que cuando cumples los 40 años tienes suerte si alguien se acuerda de ti, sobre todo en el caso de las mujeres. Eso es ley de vida y hay que aceptarlo. En otros países a lo mejor respetan algo más a una figura, pero tampoco mucho. En Estados Unidos todas las actrices se quejan de que a partir de los 40 años no les ofrecen nada. Durar veinticinco años en los medios ya me parece una heroicidad. Yo no sé si en otras profesiones es distinto. Me acuerdo que cuando yo iba a la universidad no buscaba un catedrático de 25 años... Vivimos en la cultura del pelotazo, todo el mundo lo quiere todo ahora, ya. Además, los anuncios televisivos presentan un problema y en 30 segundos se ha resuelto.

-¿Cómo ve la televisión de hoy?

-Un poco reiterativa y poco arriesgada para formatos que no estén probados. Echo de menos tener teatro en televisión, más debates... Aquí si un programa no ha funcionado lo levantan a las dos semanas.

-Usted estuvo en 'Salsa rosa'...

-¿Y por qué no? Me dijeron que era una entrevista absolutamente blanca. También he estado varias veces en Tómbola. Cada vez que Mariñas me ve dice que qué hago yo en esos platós si no tengo escándalos. Pero tenemos la televisión que nos merecemos.

la entrevista original la tienes aquí

 

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