Esta parte, por ser la primera tiene bastante importancia, ya que de la solidez que le demos a la estructura dependerá que no nos quedemos con nuestro diorama en el suelo en el transporte de él.
A este diorama se le ha dado 100cm de ancho, 90cm de alto y 80cm de profundidad. Aquí esta el primer error que yo tuve suerte de subsanar dada las dimensiones de las puertas de mi casa, (lo saqué por la cochera) pero lo normal es que el fondo sea como máximo de 70cm, porque las puertas de paso normales tienen de ancho 72cm, así que ojo con la medida máxima de profundidad.
En esta foto ya aparece el frontal del diorama, compuesto por un arco de medio punto y un muro pegado a él con una puerta. El arco de piedra que sujetan las columnas lo dibujé primero y lo corte piedra a piedra, numerándolas para que luego encajasen mejor. Cada una de las futuras piedras las lijé por los cantos y mi hija se encargó de darle con el soldador de 15W con mucho cuidado para que diese la impresión de desgaste y erosión.
El diorama lo he dividido en tres partes, el arco de entrada, la parte trasera y el establo. Previamente hice un boceto para de alguna manera proporcionar el belén, aunque de todas formas siempre hay que darle unos retoques respecto a las proporciones originales.