Historia de Bernardos

En el conocido Cerro del Castillo de Bernardos, se sabe que existió en plena Edad del Hierro un poblado bien fortificado, posteriormente romanizado y que se mantuvo habitado hasta época visigoda. El lugar ya aparece citado a principios del siglo XIII (1204) como Bernaldos, haciendo alusión al nombre propio del que pudo ser su inicial repoblador en época alto medieval. La villa de Bernardos fue y es famosa por sus canteras de donde se extraía la pizarra para las cubiertas de El Escorial y para otros reales lugares segovianos, por sus manantiales y sus molinos.

Telar Bernardos, beneficiado por el curso del agua del Eresma, contaba durante el siglo XVIII con una sólida infraestructura de molienda y batanes imprescindibles para el desarrollo de una floreciente manufactura textil, llegando a contarse casi un centenar de telares en ella. Todavía a mediados del siglo XIX la mayor parte de los habitantes de Bernardos se dedicaban a la fabricación de paños y sayales de lana basta del país. Sin embargo, la modernización de la producción hizo que los telares cayesen en desuso y los afamados paños del municipio dejaron de fabricarse.

Explotaciones de pizarra La actividad de la pizarra que se desplegó en el último tercio del siglo XVI no era muy significativa para la economía del lugar. Hoy sin embargo, cuando el textil ha desaparecido y la agricultura decae, la pizarra ha sobrevivido y es la tabla de salvación de la economía de este pueblo. La producción se extiende también a la cercana localidad de Domingo García, con materiales más rojizos. Junto al Cerro del Castillo, donde se encuentra la ermita que alberga a la patrona y desde donde se divisa una majestuosa panorámica de buena parte de la provincia de Segovia, es donde mayor actividad concentran la canteras.