Dentro y a las
afueras de su casco urbano pueden verse varios
edificios interesantes, entre los que destaca por estar
en alto, la iglesia parroquial de san Pedro
Apóstol, reedificada por completo en el siglo
XVI en estilo gótico tardío, como se
puede apreciar por sus bóvedas de
crucería con terceletes de la nave, pues la
cabecera y el crucero con cúpula sobre linterna
son ya de época barroca. En su interior se
conserva una escultura de la Virgen del Castillo de
época románica, y un buen retablo mayor
barroco ejecutado por Martín de
Mendizábal y Andrés Alonso, al que hacen
compañía los retablos laterales de
Nuestra Señora del Rosario y Cristo Crucificado,
también son barrocos, así como una
hermosa custodia de sol realizada por un platero de
Aranda de Duero en el siglo XVIII. En esta villa de
Bernardos se casó el comunero Juan Bravo de
Mendoza con María Coronel, cuya familia
tenía posesiones en la villa.
En sus
inmediaciones se encuentran las ermitas de san Roque y
de Nuestra Señora del Castillo, que fue la
iglesia parroquial del despoblado de El Berral, y la de
santa Inés que lo fuera de la de Valverde. Esta
última es de estilo
románico-mudéjar y está formada
por una nave de mampostería y techumbre de
madera, con ábside semicircular que presenta
tres ventanales de ladrillo.
También en el entorno de Bernardos se puede disfrutar de los parajes naturales de Constanzana, Remondo y el Arco.