-Las pesadillas son tal vez la faceta más desconcertante y misteriosa de la experiencia onírica. En líneas generales suelen revelar un gran estado de ansiedad o la revisión inconsciente de un trauma pasado que no logra ser asimilado por el individuo durante la vigilia.
-Este sueño nos plantea la duda sobre si estamos cuidando de forma adecuada a nuestro niño interior en la vida real. Tal vez debemos reír más, jugar fuera, expresar nuestra creatividad, se más espontáneo, disfrutar más del calor humano y de momentos íntimos.
-La conclusión ideal del sueño es que cuidemos al bebe o al animal para que deje de llorar y que nos divirtamos con el.
-La experiencia onírica en sí misma puede diferir de individuo a individuo tanto en los temas que producen horror, como en la intensidad de este sentimiento. Para algunos la pesadilla puede ser recordada simplemente como un mal sueño, mientras que para otros el terror puede resultar una experiencia insoportable, hasta llegar a provocarles insomnio antes que correr el riesgo de volver a soñar lo mismo.