-Las pesadillas son tal vez la faceta más desconcertante y misteriosa de la experiencia onírica. En líneas generales suelen revelar un gran estado de ansiedad o la revisión inconsciente de un trauma pasado que no logra ser asimilado por el individuo durante la vigilia.
-Las pesadillas son más frecuentes de lo que se suele creer. Aunque existe un cierto número de personas que por su estado mental y emocional sufren de pesadillas crónicas, los sueños terroríficos son comunes a todos, incluso a los seres emocionalmente más equilibrados.
-Esta pesadilla indica que se siente estancado en la vida real, que siente que no va hacia ninguna parte y tiene dificultad en expresar sus emociones y sus deseos verdaderos.
-Es importante buscar la manera de transmitir a terceros sus sentimientos para intentar cambiar las cosas con las que no se siente satisfecho.
-La experiencia onírica en sí misma puede diferir de individuo a individuo tanto en los temas que producen horror, como en la intensidad de este sentimiento. Para algunos la pesadilla puede ser recordada simplemente como un mal sueño, mientras que para otros el terror puede resultar una experiencia insoportable, hasta llegar a provocarles insomnio antes que correr el riesgo de volver a soñar lo mismo.
-Tanto los hombres como las mujeres y los niños pueden tener pesadillas, ya que estas no hacen referencia a los sexos ni las edades.