VERDURAS: -Si se desea cocer dos tipos distintos de verduras, se debe hacer en paquetes separados y envueltos en papel de aluminio, de esa forma podremos cocerlas al mismo tiempo en un solo recipiente lo que ahorrará tiempo y dinero.
-Conservar las verduras por más tiempo y aprovecharlas al máximo:
-1. Guarda las verduras con una bolsa de plástico sin cerrar, para que pueda entrarles el aire de la nevera. Comprobarás que es mucho mejor que guardarlas sin ella. Ideal para apio
-2. Rompe las verduras con las manos. Cortarlas con cuchillo hace que se oxiden y se oscurezcan rápido.
-3.No las laves antes de almacenarlas. Asegúrate de que están secas para que duren más.
-Para que las verduras no pierdan su valor nutritivo, no debes dejarlas demasiado tiempo en remojo. Hiérvelas siempre al dente con poca agua.
-Si vas a freír verduras, cuécelas primero durante un par de minutos, les quitarás el sabor "a hierba", luego, escúrrelas y a freír.
-Para no tirar esas verduras que se han puesto feas por no usarlas a tiempo, se puede recortar las partes dañadas, rociar las verduras con agua fresca, envolverlas en una servilleta y meterlas por una hora en el refrigerador.
ACELGAS: -Para pelar las acelgas, se coge el tallo con las dos manos y se parte en dos, estas dos mitades quedan unidas por las fibras, luego se separan los dos trozos y se separa fácilmente la piel fibrosa de una cara.
-A continuación se parte el tallo a trozos en sentido inverso para quitar la piel del otro lado y se sumerge en agua fría con limón para evitar la oxidación.
-La acelga como los cardos son autenticas esponjas de sal por lo que hay que tener cuidado con esta al cocerlas. Para evitar su ennegrecimiento se pueden cocer en agua blanca, es decir en agua y dos cucharadas soperas de harina.
-El punto de cocción de las acelgas:
-Para que las pencas y las hojas queden igual de bien cocidas, hay que poner a cocer las pencas por un lado, y las hojas por otro. El tiempo estimado de cocción de las hojas, una vez tengamos el agua hirviendo, es de aproximadamente quince minutos, mientras que el de las pencas es de algo más del doble, en torno a los treinta y cinco minutos.
-Con esta sencilla recomendación, las acelgas nos van a quedar en su punto exacto de cocción.
AJOS: -Para que no se pongan mohosos, pélalos y mételos en un tarro de cristal lleno de aceite, además, tendrás un rico aceite aromatizado.
-Si cuando vas a machacar ajos, quieres evitar que se te escapen del mortero, solo has de añadirles un poco de sal.
-Si cortas ajos, es normal que no te puedas quitar después el olor de los dedos. Para conseguirlo, pasa las manos debajo del chorro de agua fría, pero sin restregártelas, sólo que se te mojen. Luego te las secas, y veras como el olor es mucho menos intenso y desaparece pronto.
-Un truco hogareño para eliminar el olor a ajo que haya quedado en el cuchillo consiste en simplemente pasar sal gorda por toda su superficie.
-Para pelar más fácilmente los ajos:
-1.-Con un cuchillo de hoja ancha, colocado de forma plana sobre el ajo (es preferible colocar el ajo sobre una tabla de madera), ejerceremos un poco de presión sobre la hoja plana, para chafar el ajo sólo lo justo.
-De esta forma conseguiremos que se desprenda toda la piel o parte de ella, de manera que sea suficiente como para poder quitársela con mucha más facilidad. Dependiendo de la presión que ejerzamos sobre el ajo, conseguiremos que el mismo nos salga más entero, o más machacado.
-2.-Otra opción, es la de sumergir los ajos en agua hirviendo, durante veinte o veinticinco segundos. De esta forma conseguiremos desprender la piel con mucha más facilidad.
-3.-Otra posibilidad, igual de efectiva, consiste en meter los ajos en el microondas durante seis o siete segundos. De esta forma conseguiremos que la piel del ajo se resquebraje y adopte una textura más crujiente por la acción del calor, de tal forma que la piel saldrá con mucha más facilidad.
-Para mejor digestión del ajo, se le puede retirar la semilla central, se corta el ajo en dos, en sentido longitudinal y se extrae con la punta de un cuchillo.
-Si te gustan las espinacas aromatizadas con ajo, pela un solo diente pínchalo con el tenedor y remueve las espinacas con él mientras las salteas.
-Para aromatizar una salsa ó un adobo, no es necesario pelarlos, basta con cortar una cabeza entera por la mitad ó aplastar los dientes de ajos.
-Para hacer una crema de ajos, sumergir los dientes en agua hirviendo durante unos dos minutos, enfriar y luego para pelarlos basta con aplastarlos entre el pulgar y los otros dedos.
-Para hacer una manteca de ajos, nos resultará algo sosa con los ingredientes habituales, mantequilla, ajo y sal, para que esto no ocurra se le incorpora unas gotas de licor anisado, mejorará la manteca y no sabrá a anís. Se le puede añadir, en vez de anís, unos granos de anís machacados.
ALCACHOFAS: -Para que no se ennegrezcan, hay que echarles un chorrito de limón en el agua.
-Para que duren más tiempo en perfecto estado, hay que introducir el tallo en un vaso de agua fresca.
-Cuando se compran alcachofas en tarro, deberíamos blanquearlas durante unos minutos en agua hirviendo, para eliminar la acidez que produce su conservación.
-Al cocer las alcachofas, estas siempre se quedan flotando por lo que su cocción es más dificultosa, se evita cubriéndolas con un trozo de tela limpia.
-Evitar la oxidación de las alcachofas:
-1-Hay que partir el rabo de la alcachofa justo antes de cocerla, ya que este conserva el corazón de la alcachofa, se evita la oxidación de su fondo.
-2.-Cocerlas en agua con un poquito de harina, su punto de sal, y un buen chorro del zumo de un limón.
-De esta forma, nuestras alcachofas nos quedarán con un color verde clarito, y lucirán mucho más, una vez las presentemos a la mesa.
APIO: -Si se quiere rizar el apio para utilizarlo como una guarnición decorativa, se debe raspar y cepillar los tallos y cortar tres tiras delgadas en el extremo de cada uno. Se deja el apio de esta forma introducido en un baño de agua helada durante una hora, cuando se saque estará ensortijado.
-No se deben tirar las hojas de apio que estén un poco secas, sino más bien cortarlas y ponerlas al sol para que se sequen del todo. Luego, se machacan en el mortero y se guardan en tarritos de cristal, de esa forma podremos usarlas en caldos, cocidos y ensaladas.
BERENJENAS: -Para eliminar el agua de las Berenjenas antes de freírlas:
-Cortarlas en rodajas, ya sea longitudinal o transversalmente, y a continuación, sazonarlas con sal, y colocarlas sobre papel absorbente. Las dejaremos así durante quince minutos.
-Transcurrido ese tiempo, les daremos la vuelta a las rodajas de berenjenas, cambiando el papel absorbente por otro nuevo, y las volveremos a dejar otros quince minutos.
-Transcurrido ese tiempo, ya tendremos nuestras rodajas de berenjena listas para freír, y libres de agua. Con esta operación, no solo eliminaremos el exceso de agua que contienen, sino que también conseguiremos reducir la acidez de la berenjena.
-Berenjenas rebozadas:
-Si se desea que las berenjenas queden jugosas y sin nada de grasa, es necesario hacer la pasta para rebozar con harina y un poco de gaseosa (soda).
CEBOLLAS: -Para que no te lloren los ojos al partir la cebolla:
-1.-La puedes partir debajo del grifo del agua fría.
-2.-Pincha a la punta del cuchillo un trozo de miga de pan.
-3.-Meterla unos segundos en el microondas antes de comenzar.
-Un truco casero para que el sabor de la cebolla no resulte fuerte en una ensalada consiste en córtala fina y dejarla unos minutos con una pizca de sal, limón y aceite de oliva. De esta forma, la ensalada quedará mucho más suave al paladar.
-Un truco de cocina para cuando se prepara aros de cebolla consiste en que, una vez que los tengas cortados y separados, se introduzcan en una bolsa de plástico donde previamente hayas echado la harina; cierra la bolsa con la mano y agítala varias veces.
-Los aros se impregnarán perfectamente de harina y luego no tienes más que sacudirlos un poco y freírlos.
-Confitar la cebolla:
-Para proceder a un confitado perfecto de la cebolla, primero la pocharemos en una sartén con un poquito de aceite, dejándola a fuego medio hasta que nos quede la cebolla transparente y bien tierna.
-En ese momento le añadiremos el azúcar en una cantidad tal, que una vez caramelizada, nos envuelva toda la cebolla, pero sin excesos, de tal forma que lo que predomine sea la cebolla sobre el caramelo.
-De esta forma tan sencilla, conseguiremos darle un toque especial a nuestros platos, añadiéndoles además un toque dulce de contraste, y muy apropiado para sorprender a tus comensales.
CEBOLLINES: -No se debe lavar los cebollines antes de limpiarlos, ya que absorben mucha agua y enseguida quedan mustios. Para limpiarlos, sólo se debe pasar un paño húmedo y picarlo siempre con unas tijeras, no con cuchillo.
COLIFLOR: -Para evitar que toda la casa se llene de su mal olor al preparar coliflor, se debe poner un poco de pan con un buen chorro de vinagre encima de la olla y se eliminará completamente.
ESPARRAGOS: -Podrás saber si los espárragos son frescos haciéndoles un corte y observando su superficie. Si está húmeda resultarán deliciosos.
GUISANTES: -Un truco casero para sacar los guisantes de la vaina fácilmente consiste en cocerlos directamente, sin pelarlos. Las vainas quedan flotando y los guisantes se van al fondo.
JUDIAS: -Las judías o habas son más digestivas si se tira el primer agua de la cocción y se sustituye por agua fría con unas cucharaditas de aceite vegetal.
RABANOS: -Si se desea que los rábanos se mantengan frescos, se deben lavar y secar bien; luego, se meten en un recipiente con las cabezas hacia abajo y se guardan en el congelador cubiertos con papel de aluminio.
TOMATES: -Si están verdes, ponlos en una bolsa de papel, junto con una manzana madura y ciérrala. El gas etileno que ésta despide los hará madurar.
PEREJIL: -Para evitar que se estropee el perejil, hay que cortar las hojitas e introducirlas en un tarro que luego se meterá en el congelador.