
Así
de entrada, a casi todo el mundo lo primero que se le ocurre es
sustituir el
muelle (3b) por uno más blando, pulir las superficies de
contacto, aceitar y
graduar mediante el tornillo superior (1) que la superficie de enganche
sea
mínima. Esto es relativamente efectivo, pero seguimos sin
tener referencia
clara del punto donde desengancha, incluso con mucha
práctica.
Lo
ideal, al menos para mi gusto, es que el gatillo tenga dos tiempos bien
definidos y así, tras recorrer el primero, saber que un
pelín más y zas... Es
importantísimo ese pelín. Es necesario que sea
totalmente previsible, nítido,
constante. Es básico conocerlo para soltar el tiro cuando
queremos.
A raíz del hilo “Discos de JonPol para F T” en el que publiqué la posibilidad de usar un tornillo posicionador para sustituir un mecanismo algo complejo, Marianillo que estaba al loro, ideó un nuevo uso para este aditamento: Proporcionar la resistencia necesaria para marcar un segundo tiempo en el disparador del QB.
Una vez en posesión de los tornillos posicionadores, procedí a desmontar el módulo disparador y tras estudiarlo opté por hacerme un tornillo que sustituyera el oricinal (3) que mantiene en tensión el muelle (3b). Partí de un espárrago allen que rebajé de diámetro una porción (donde irá el muelle sustituto menos potente que el original) pero la punta servirá para “parar” el disparador en su recorrido libre (backlash) tras soltar el disparo. Atornillando y aflojando, se puede graduar a gusto este tope.
A continuación practiqué un taladro de 4,25 mm. sobre la rosca existente donde va el tornillo (2) y a continuación tallé una rosca de métrico 5 con cuidado, pues el material del cajón contenedor del sistema de disparo es una aleación blanducha que será pariente del aluminio, supongo. Aquí será donde enroscará el tornillo posicionador.

También hay que decir que pulí las superficies de contacto a conciencia.


En las fotos se puede intuir el funcionamiento. Tras un primer tiempo más o menos largo, que graduaremos por el tornillo(1) y bastante suave, pues el muelle (3b) es menos potente que el original, un poquito antes de que desenganche topamos con el espárrago posicionador (que sustituye el tornillo 2) y la resistencia de su muelle da ese plus que nos hace notar el segundo tiempo. Graduamos el recorrido (algo, no mucho) de este segundo tiempo enroscando o desenroscando el posicionador. Tras vencer esta segunda resistencia se produce el desenganche (pieza 5) y el consiguiente disparo. La cola del disparador avanzará un poco más hasta topar con el tornillo (3) que podemos mover para aumentar o disminuir este recorrido libre, a gusto del consumidor.

Tal
como me ha quedado este gatillo en concreto, se dispara ejerciendo una fuerza
de unos 625 gramos. El método usado para medirlo, por ser rudimentario, no
considero que no sea fiable... Mediante una varilla acabada en gancho, voy
poniendo pesas y pruebo el momento en que el arma, boca de fuego hacia arriba,
se dispara. En este caso con 600 gramos (pesados con una balanza calibrada) no
dispara si no le das una ligera sacudida y añadiendo un pesa de 40 gramos
(640), se dispara siempre sin dar tiempo a apoyar totalmente. Por lo tanto y
para no “marear la perdiz” doy por buenos unos 625 gramos para dar una cifra.
Esto
es todo.