DISPARADOR GAMO DE DOS TIEMPOS

De todos es sabido que el disparador de las carabinas Gamo no es un dechado de virtudes. Es duro, con mucho arrastre y de un solo tiempo, aunque intenten venderlo como de dos tiempos...

A mi modo de ver, un gatillo de dos tiempos es aquel que al presionar la cola de disparo, un primer resalte (bolita. tornillo, o lo que sea) (4), empieza a mover la biela (3), por la parte de mayor palanca (por lo tanto es fácil de accionar) y en un momento dado, antes de desenganchar, entra en contacto un segundo resalte (5) que (mediante una fuerza algo mayor, por tener el brazo de palanca menor) suelta el mecanismo y por tanto el disparo.

 Un ejemplo típico, sería esto:

                                           

Hay que hacer notar que este mecanismo puede ser muy suave, porque la fuerza del muelle (en carabinas del tipo muelle-pistón), es aguantada por un sistema indirecto de tres piezas (1, 2 y 3), mientras que el de Gamo es más directo y sólo se interponen dos (1 y 2). Por lo tanto, en este aspecto nunca lo podrá igualar. 

Veamos un esquema del disparador típico de Gamo (y tantas otras carabinas):

                   

         

Es obvio que al ser más directo, tiene que ser mas duro. Es notorio también que sólo tiene un tiempo y que lo que alguien quiere vender como un primer tiempo es el recorrido libre de la cola del disparador, que un muelle (no representado en el esquema) convierte en no tan libre al ofrecer una cierta resistencia. Pero este seudo primer tiempo no influye para nada en el desenganche del mecanismo. Por lo tanto: NO es de dos tiempos. Hay gente que por el hecho de quitar el citado muelle considera que ha mejorado mucho el disparador, pero a mi particularmente no me gusta nada que quede el gatillo “suelto” sin resistencia alguna hasta que el pasador empieza a empujar la biela

Si observamos los dos esquemas, veremos que las piezas número 2 del de Gamo y 3 del otro, están orientadas a la inversa una de otra. Esto condiciona para conseguir que el gatillo de Gamo pueda ser convertido en un dos tiempos ortodoxo, pero a pesar de todo, algo se puede lograr.

Para mi, un buen disparador (no hablo de los de competición) debe tener un primer tiempo muy suave que se accione con poca fuerza, luego hay que notar un “tope”, una resistencia, que nos permita saber que estamos justo a punto de desencadenar el disparo y aquí, cuando consideramos que tenemos la puntería hecha, con un pelín de fuerza, provocar el desenganche.

Los disparadores Rekord de las carabinas HW, el de la TX200 y otros, siguen el esquema que he puesto en primer lugar. Los que los hemos probado, sabemos de sus bondades.

Conseguir que el de Gamo los emule, no es posible, pero mejorarlo mucho si que lo es y buena prueba de ello es que Da Tuna vende una cola de disparador que lo logra. Hablando de este adminículo del señor Carlie Da Tuna, quiero hacer notar, que con la forma que tiene, (sin el apéndice superior) prescinde del seguro que incorpora Gamo (no opino si muy conveniente o no), que evita un posible disparo si la cola del disparador no está accionada.

Fiel al lema del “Hágalo usted mismo”, me he fabricado un inserto que conservando todo el sistema original (sólo elimino el muelle ese que nos engaña con un primer tiempo ful), consigue marcar los dos tiempos de una manera aceptable (todo lo aceptable que se puede conseguir sin cambios más radicales) y disminuyendo bastante la fuerza necesaria para su accionamiento.

El inserto es esto:

                          

A la derecha está montado el conjunto y a la izquierda se aprecia que consta de una pieza, un espárrago allen de M3 que sirve para graduar el primer tiempo y un tornillo de factura especial que además de ayudar a fijar la primera pieza dentro de la cola del disparador, actúa igual que el pasador (de dos diámetros) que sustituye, accionando el seguro de carga.

Su funcionamiento sería este:

                                 

Al oprimir la cola del disparador, el espárrago del inserto, que ya se apoya justo en el punto 4 de la biela (2) (distancia corta desde el eje de giro) empieza a mover esta hasta casi desenganchar, justo en el momento que empieza a apoyarse la punta del inserto en le parte nº 5, (palanca larga) notamos un ligero aumento de la fuerza necesaria  y se produce el disparo. Como dije, no tiene una diferencia acusadísima de resistencia entre el primer y el segundo tiempo, pero les aseguro que es perceptible y bastante agradable de accionar.

Aquí unas perspectivas del inserto insertado (valga la redundancia) dentro de la cola de un disparador de Gamo Máxima:

                          
 

                           

                            
 

No creo que sea un gran invento, pero si un recurso para mejorar un gatillo malo sin hacer un desembolso de dinero (dólares, claro), pero con gasto de tiempo e ingenio. Quien no disfrute trasteando, mejor encarga un disparador de esos a los EEUU y se olvida, pero a los manitas bricoleros, les sugiero paciencia y meticulosidad. Cinco décimas más larga la punta que acciona el segundo tiempo o el espárrago poco apretado, hacen que no existan dos tiempos. El espárrago demasiado apretado provoca lo mismo, con la diferencia de que el disparo es más duro -al accionar sobre la palanca (2) en un punto más cercano al eje-, que el disparador original que lo hace frente al rebaje existente en la citada palanca (2). Por lo tanto, es muy crítico en cuanto a medidas. Armarse de paciencia y probar y probar…

Suponiendo que tenemos el inserto perfectamente hecho y montado, apretaremos bastante el espárrago de modo que la carabina no llegue a montar. Aflojaremos de a poco cada vez hasta que notemos que engancha… (Ojo, seguir aguantando el cañon por si se suleta de golpe). Cuando estamos en este punto aflojamos DOS vueltas completas el espárrago y se supone que estrá a punto. Marcará los dos tiempos perfectamente. Si no los marca, es señal que no está bien de medidas…

 

NOTA:

Este inserto no altera ni menoscaba ninguno de los seguros del sistema de disparo de las armas de Gamo. Por lo tanto no añade ningún peligro, salvo que apretemos demasiado el espárrago del primer tiempo y se nos escape un disparo. No obstante hay que ser conscientes que manipular un arma, aun siendo de aire, siempre es peligroso y no debe hacerlo quien no esté capacitado. Por el hecho de explicar con detalles una mejora hecha de modo particular, no asumo ninguna responsabilidad ante posibles accidentes de mis lectores en manipulaciones parecidas.