INSTALACION DE UN GAS-RAM EN UNA GAMO
Por Josep Ribas (QUINTÀ)
Todos
sabemos que las carabinas Gamo son de precio contenido y que por otra parte el
gas-ram no es barato, por lo que quizás podríamos decir
que nos va a costar más el relleno que el pavo... Pero aún que sólo sea para
despejar las múltiples dudas que sobre este complemento existen en nuestro
ambiente voy a instalar un muelle neumático en la shadow
de Joan que ya es conocida por haberle hecho una funda-contrapeso-moderador
tiempo atrás.

Despiece de la Gamo Shadow
Si
partimos de la base que el sistema para desmontar una carabina Gamo ha sido
ampliamente mostrado en varias web, voy a prescindir
de este prolegómeno para proceder a la instalación propiamente dicha.
El gas-ram tal como viene
Las
piezas sobrantes
Para
que el cuerpo del gas-ram, que mide 18 mm. de diámetro, encaje a la perfección dentro del pistón
[22 mm. de interior], según las escuetas
instrucciones que Theoben adjunta, es conveniente
adherir un par de bandas próximas a los extremos del propio cuerpo, por lo que
tras pensar en diferentes materiales, decido cortar una tira de revestimiento
para los suelos que tiene una textura algo mullida y flexible, mide escasamente
dos milímetros de espesor y permite la entrada sin dificultad a la vez que
elimina casi por completo el posible “baile” del gas-ram
en el interior del pistón. En vez de pegar dos anillos como dibujan las
instrucciones y para que no diera lugar a roces con la biela de montar, revisto
todo el interior del pistón excepto la ranura por donde desliza esta. Para
inmovilizar pongo un poco de cola de contacto.
Cortar Introducir
Recortar
ventana
Preparado
esto, procedo a introducir con cuidado el pistón procurando no mellar el sello
sintético al traspasar los diferentes cortes que tiene el cuerpo del arma,
hasta llegar al fondo de la cámara de compresión. Luego introduzco el propio
gas-ram y ya lo tenemos a punto para montar el tapón
trasero. Como se ve en las instrucciones y se intuye a poco que lo observemos,
el tapón posterior que en las Gamo forma un todo con la guía del muelle, se
tiene que separar de esta mediante corte con sierra (o quizás con un botador
adecuado y golpeando con un martillo se podría desencajar la guía, que está
entrada a presión –no lo he probado-). En mi caso, que no me gusta destruir
nada que pueda impedir una reversión del proceso, y disponiendo de medios, me
hago un tapón entero de nuevo.

Insertar pistón y gas-ram Guía
completa y tapón (hecho nuevo para no
cortar) Insertar tapón
En
caso de necesidad, puesto que el gas-ram sólo se
tiene que comprimir unos milímetros, con la ayuda de algún amigo o familiar
forzudo, probablemente se pueda introducir lo suficiente el tapón para poner el
pasador con unos ligeros esfuerzos, pero ya que estoy solo, dispongo de un buen
compresor y no estoy por la labor de desgraciarme alguna extremidad superior,
procedo cómodamente a darle a la rosca hasta que los agujeros coincidieron
perfectamente y con sólo empujar con la maza de nylon, queda colocado el
pasador.
Coincidencia total de
agujeros …y
golpecito.
Luego,
procedo a montar el módulo disparador. Como disponemos sólo de dos manos,
algunas veces tenemos que ingeniárnoslas para sacarles el máximo rendimiento.
Mientras se introduce el módulo en el cuerpo del arma, la pieza que agarra el
pistón por efectos de su muelle tiende a introducirse dentro del tubo y al
empujar el conjunto disparador hacia delante para que quede sujeto, deberíamos
con esa tercera mano inexistente levantar la piececita
de marras para que quedara por fuera del tubo y sólo asomara hacia el interior
el diente retenedor que forma parte de ella. Para obviar esta dificultad,
procedo a atar un cordelito que me mantenga en posición la pieza y así puedo
introducirlo sin complicaciones.
Luego
con una llave del 10, procedo a enroscar el tornillo que sujeta el módulo
disparador al cuerpo del arma mediante el tapón trasero que tiene una rosca a
propósito.

Cordel
retenedor Hacia
abajo y hacia delante
Llave
del 10 a fondo
Luego
monto el cañón. Hay que poner atención al manipular tornillos de corte para
destornillador plano, que la herramienta que usemos sea de la medida adecuada.
Un destornillador demasiado pequeño o demasiado estrecho, siempre nos mellará
los bordes de la ranura…Si es demasiado grande y no entra bien, además de
estropear las aristas puede resbalársenos y producir un percance. (Alguna
cicatriz tengo por estas manos que Dios me ha dado…)
Luego
encajo en su alojamiento delantero la varilla que actúa de seguro de carga, la
introduzco en el pasador correspondiente del módulo disparador y con cuidado
para que no se me zafe y se pierda, presiono hasta que hace clic y queda en su
sitio la arandela de seguridad. Instalo el muellecito que loa empuja hacia su
posición de seguro mientras el cañón está quebrado, compruebo que actúa
libremente…Y ya está, puedo proceder a montar la culata y queda lista para
probar el funcionamiento.



Destornillador
adecuado Varila de seguro en
su
sitio Y…clik!
Aprovechando
la ocasión, procedo a cambiar el rodillo plástico que desliza por el plano que
a propósito tiene la culata guiando la biela en su recorrido de carga, por un
diminuto rodamiento de bolas que me he agenciado de mi “cajón DESASTRE –y nunca
mejor dicho-“, procedente del desguace de un disco duro de ordenador difunto.

Mini-cojinete
procedente de un ordenador para un deslizamiento mejor.
Pues
ya ven, esta es la aventura. A partir de este momento, Joan quizás no tenga la
mejor carabina del mundo, pero una Gamo carísima sí
que la tiene. Si contamos que el gas-ram vale más que
media carabina y que en ella he invertido infinitas horas haciendo la
funda-contrapeso-bocacha, la pieza que sustituye el alza, con sus iniciales
grabadas en plata-baratija-soldadura, con su pavonadito y tal…Una pasta! Que claro, no he cobrado, ni intención tengo, PARA ESTO
SON LOS AMIGOS!!!