Ahora sí. Ya está aquí. Ya llegó el siglo XXI, y con él el tercer milenio de la Era Cristiana. A pesar de que muchos medios de comunicación cometieron el error de afirmar que el siglo XXI comenzó el año 2000, el siglo XXI comenzó, como no podía ser de otra manera, el 1 de enero del año 2001.
Si Jesucristo hubiera nacido el 1 de enero del año 1, hubiera cumplido 2000 años el 1 de enero de 2001.
Y él que más hizo en España por despejar las dudas existentes, fue sin duda el Rey Juan Carlos I. Lo dejó bien claro, "el siglo XXI empieza el 2001 y no en el año 2000". Así puntualizó el Rey al Presidente del CGPJ, Javier Delgado, durante la apertura del año judicial 1999-2000. Javier Delgado había hecho una alusión a que este curso "nos lleva al siglo XXI". Don Juan Carlos se dirigió al magistrado y en tono afable le advirtió de que "el siglo XXI empieza el 2001".
Carta publicada en la revista Muy Interesante
Historia del calendario cristiano
¿Porqué no existe un año cero?
Opinión de instituciones y personalidades
Curiosidades relacionadas con el cambio de milenio
Historia del calendario cristiano
Hasta bien entrado el siglo IX, la iglesia de Roma estimaba los años transcurridos de acuerdo con la costumbre que provenía del Imperio Romano, desde la fundación de Roma (ab urbe condita). Sin embargo a partir del mandato de Diocleciano (283-313) se comenzaron a contar los años, no desde la fundación de Roma, sino desde el comienzo de su gobierno: la era diocleciana.
Para los cristianos era muy importante determinar con absoluta exactitud la celebración de la fecha de la Pascua. Pero esto no era fácil, ya que tenían que coincidir los cálculos del calendario judío con los del romano (o juliano). De hecho, las dos sedes más importantes de la cristiandad de aquellos tiempos, Roma y Alejandría, discrepaban en la fecha de su celebración.
En el año 526 la diferencia era ya considerable, pues las desigualdades en el cómputo se habían acumulado durante muchos años. Con objeto de evitar que la pascua fuera festejada en dos fechas distintas, el Papa Juan I encargó a Dionisio el Exiguo (470-550) que hiciera los estudios necesarios para tomar una decisión definitiva. Este monje escita, que residía en Roma, era famoso por su erudición. Dionisio el Exiguo, elaboró una tabla de fiestas de Pascua valederas para 95 años, que entraría en vigor después de que acabaran -en el 531- otras que elaboró el obispo Cirilo de Alejandría. Ahora bien, el patriarca Cirilo había confeccionado sus fechas de Pascua utilizando como inicio del cálculo la era de Diocleciano. Esto puso furioso a Dionisio el Exiguo, ya que este emperador se había convertido al final de su gobierno en un implacable perseguidor de los cristianos. Cierto día, tuvo una ocurrencia que le pareció absolutamente feliz: ¿porqué había de contar los años a partir de un emperador pagano, cruel asesino de creyentes? ¿Porqué no hacerlo comenzando por el momento en que Jesús, el Salvador, había iniciado su vida terrena?
En su obra Sobre la Pascua escribió así:
Por medio del estudio de una tabla en la que aparecerían los emperadores romanos desde adelante hacia atrás, y contando los años que habían gobernado cada uno de ellos, Dionisio fijó la fecha del nacimiento del Salvador en la nochebuena del año 753 "ab urbe condita" (desde la fundación de Roma). Según la tradición religiosa judía, un varón judío no es nombrado ni considerado como parte de la congregación hasta haber sido circuncidado, el octavo día después de su nacimiento, así que el 1 de enero del año 754 AUC sería el primer día del primer año de la Era Cristiana.
Nota: Hay que mencionar que, en los tiempos de Dionisio el Exiguo, el año eclesiástico comenzaba el 25 de diciembre, precisamente como homenaje a la supuesta fecha del nacimiento de Cristo, y no el 1 de enero como sucede ahora. De hecho esto fue así para la Iglesia Romana hasta el año 1691.
Pero Dionisio se equivocó en sus cálculos. El evangelio de san Mateo (2,1), nos dice que Jesucristo vino al mundo durante el reinado de Herodes el Grande y que éste tardó cierto tiempo -probablemente algo menos de 2 años- en tomar la decisión de acabar con todos los niños de Belén para eliminar a un posible pretendiente al trono (Mateo 2,16). Y ahí reside su error, ya que Herodes el Grande murió en el 750 AUC; por lo tanto, Cristo debió nacer en el 748 AUC o 749 AUC, uno o dos años antes.
El sistema de Dionisio funcionaba pero éste no tuvo en cuenta que Augusto César gobernó con su verdadero nombre, Octavio, durante cuatro años. Así, según el sistema de Dionisio, la fecha de la Natividad sería el 749 AUC. Esta hipótesis es corroborada por algunos investigadores, entre los que se encuentra Mark Kidger del Instituto de Astrofísica de Canarias, que tomando como base la aparición de una nova (la Estrella de Belén) el año 749 AUC (5 a.C.) creen posible la determinación de éste como el año en que nació Jesús. El caso es que este error de cuatro años perdura hasta hoy. Pero esa es otra historia...
Dionisio, no se percató de su equivocación y entregó los resultados al Papa en el año 526. La difusión de su obra Sobre la Pascua comenzó a extender entre las gentes la nueva manera de calcular el tiempo a partir de la fecha del nacimiento de Jesús. Ésta no se impuso de inmediato, ya que se difundió de un modo lento y extraoficial, hasta que en el 644 fue aceptada por la Iglesia de Inglaterra. La Iglesia de Francia la asumió en el 742, y más tarde lo hicieron las Iglesias de Hispania e Italia. En Roma se siguió utilizando hasta el siglo IX el sistema romano tardío de la indicción introducido por Constantino en el 312.
El año juliano era 11 minutos y 14 segundos más largo que el año solar. Esta diferencia se acumuló hasta que hacia 1582 el equinoccio de primavera se produjo 10 días antes y las fiestas de la iglesia no tenían lugar en las estaciones apropiadas. Para conseguir que el equinoccio de primavera se produjera hacia el 21 de marzo, como ocurrió en el 325 d.C., año del primer Concilio de Nicea, el papa Gregorio XIII promulgó un decreto eliminando 10 días del calendario. Para prevenir nuevos desplazamientos instituyó un calendario, conocido como calendario gregoriano, que estipulaba que los años centenarios divisibles por 400 debían ser años bisiestos y que todos los demás años centenarios debían ser años normales. Por ejemplo, 1600 y 2000 fueron años bisiestos, pero 1700, 1800 y 1900 no lo fueron. El calendario gregoriano recibe también el nombre de cristiano, porque emplea el nacimiento de Cristo como punto de partida. Las fechas de la Era Cristiana son designadas a menudo con las abreviaturas d.C. (después de Cristo) y a.C. (antes de Cristo).
El calendario
gregoriano se fue adoptando lentamente en toda Europa. Hoy
está vigente en casi todo el mundo occidental y en partes de Asia. La
Unión Soviética adoptó el calendario gregoriano en 1918, y Grecia lo
adoptó en 1923 por motivos administrativos, aunque muchos países de
religión cristiana oriental conservaron el calendario juliano para la
celebración de las fiestas de la iglesia.
¿Porqué no existe un año cero?
Cuando Dionisio el Exiguo propuso iniciar el calendario a partir del nacimiento de Cristo, no incluyó en este sistema el año cero. Es decir que el año anterior al año 1 de la Era Cristiana (1 d.C.) fue el año 1 antes de Cristo (1 a.C.). De este modo el siglo I de la Era Cristiana comenzó con el año 1 y concluyó el 31 de diciembre del año 100 comprendiendo exactamente 100 años completos (1, 2, 3, ..., 100), y el siglo II comenzó el 1 de enero del 101. Asimismo el siglo I antes de Cristo comprendió los años 1 a.C., 2 a.C., 3 a.C., hasta el 100 a.C. (otros 100 años completos).
Dionisio el Exiguo no incluyó un año cero sencillamente porque el concepto de cero no existía en su época. El número cero fue introducido en Europa en el siglo IX por los árabes, que lo habían tomado a su vez del sistema indio. Pero aunque Dionisio hubiera incluido un año cero (que no lo hizo), ¿a qué siglo pertenecería este año, al siglo I antes de Cristo, al siglo I después de Cristo, o a los dos a la vez? De haberlo hecho, posiblemente habría provocado aún más confusión. Además, teniendo en cuenta que el tiempo es una magnitud continua, no tendría sentido hablar de un año cero sino de un instante cero, el paso del año 1 a.C. al año 1 d.C., es decir las 00:00 horas del 1 de enero del año 1 d.C.
De este modo, el primer año no terminaría hasta el final del día 31 de diciembre del año 1 cuando transcurriera un año completo desde el instante cero. La primera década no terminaría hasta el final del día 31 de diciembre del año 10 cuando transcurrieran diez años completos desde el instante cero. El primer siglo no terminaría hasta el final del día 31 de diciembre del año 100 cuando transcurrieran cien años completos desde el instante cero. El primer milenio no terminaría hasta el final del día 31 de diciembre del año 1000 cuando transcurrieran mil años completos desde el instante cero. El segundo milenio no terminaría hasta el final del día 31 de diciembre del año 2000 cuando transcurrieran dos mil años completos desde el instante cero. Y por fin, el tercer milenio (y por tanto el siglo XXI) dará comienzo el 1 de enero del año 2001.
Esto no se basa en una opinión, sino en unos hechos, y en una tradición que dura ya casi 1500 años. Por tanto la nochevieja del año 1999 no se cambió, ni de década, ni de siglo, ni de milenio. Todo eso ocurrió el 31 de diciembre del año 2000, aunque más de uno (incluso el actual Presidente de Gobierno) se empeñó en decirnos lo contrario.
La clave del
asunto (y lo que indujo a error), es que se piensa que hubo un año
cero, cuando éste realmente nunca existió.
Opinión de instituciones y personalidades
Con la colaboración
de:
Manuel Tamayo
mtamayo@hualo.ucm.cl
Joseba Urkiola
jau@euskalnet.net
El 13 de septiembre de 1999, el Rey de España puntualizó al Presidente del CGPJ, Javier Delgado, durante la apertura del año judicial 1999-2000. Javier Delgado había dicho "abris un año judicial que nos lleva al siglo XXI". Don Juan Carlos se dirigió al magistrado y en tono afable le advirtió de que "el siglo XXI empieza el 2001".
Los astrónomos del Observatorio Real de Greenwich han hecho notar el error de celebrar el 2000 como inicio del nuevo siglo (Revista Vanidades 37 núm. 3, 28 enero 1997), igual opinión expresó en 1997 el Primer Ministro de Australia, John Howard. Posteriormente, Sir Arthur C. Clarke, el famoso autor de"2001 Odisea del Espacio", envió cartas de disgusto a los periódicos londinenses en las que pedía que no se mencionara al 2000 como inicio del milenio. Ya en los años previos al 1800 el mismo error con relación al siglo pasado lo manifestó públicamente el connotado astrónomo Camile Flammarion.
El Real Instituto y Observatorio de la Armada, dependiente del Ministerio de Defensa y encargado de velar por la Hora Oficial de España (conforme a lo establecido por el R.D. 1308/92 de 23 de octubre) ha señalado que el tercer milenio comenzó cuando la escala de tiempo elaborada en el Observatorio señaló las 0 h. 0 m. 0 s. del día 1 de enero del año 2001.
El Comité Redactor del Proyecto Euro-2000 definió: "Siglo XXI: período de tiempo transcurrido entre la 00:00.00 hora del 01 de enero del 2001 y las 23:59.59 del 31 de diciembre del 2100. (www.ine.es/htdocs/info/euro2000/glosario.htm)
En su libro "Luces y sombras de la Iglesia que amo" el obispo de Morón, prov. de Buenos Aires reconoce que aunque la Iglesia celebrará el Jubileo de manera muy solemne en el año 2000, "todos sabemos que el Jubileo no empieza en el año 2000, sino en el 2001..."
El Presidente Bill Clinton reconoció públicamente que las últimas olimpiadas del siglo XX fueron las de Sydney 2000 y no las de Atlanta 1996 (El Nacional, Caracas, 22 julio 1997).
En España la prensa escrita se pronunció sin lugar a dudas a favor del 2001 como fecha de inicio del tercer milenio:
EL PAÍS
2 de enero de 2001
Tres inmigrantes fueron de las primeras mujeres en dar a luz en 2001
"Las campanadas de fin de año marcaron para decenas de madres mucho más que el nuevo milenio.
En la madrugada del día 1 hubo varias mujeres para quienes dar a luz significa, además de la alegría de la maternidad, el alivio de saber que sus hijos llegan a un mundo más despreocupado del que les hubiera tocado si ellas hubiesen permanecido en sus países de origen: son las madres inmigrantes, para cuyos pequeños el milenio se abre con la bienvenida que les brinda España.
Según los datos disponibles ayer, el primer bebé nacido en España en el milenio se llama Paula y nació en el hospital general de Catalunya de Sant Cugat del Vallés (Barcelona) 30 segundos después de que sonaran las campanadas."
LA RAZÓN
Domingo 31 de diciembre de 2000
El siglo que termina
Por Luis María ANSÓN
Catedrático de la Real Academia Española de la Lengua
"Ahora sí. El siglo XX terminará esta noche cuando los portones de la Historia giren sobre sus goznes y dejen atrás los cien años más intensos que ha conocido la Humanidad..."
EL MUNDO
2 de enero de 2001
RADIOGRAFÍA SOCIOLÓGICA ANTE EL SIGLO XXI
FELIPE SAHAGÚN
"LOS ESPAÑOLES DEL SIGLO XXI.- La mayoría de los ciudadanos consultados por Sigma Dos, en un sondeo realizado para EL MUNDO, consideran que el siglo que acaba de comenzar traerá más igualdad entre el hombre y la mujer, pero también más racismo y menos religiosidad..."
A principios del siglo XX zse planteó un problema similar. En su libro "Milenio" (Ed. Crítica, Barcelona, 1998, página 114), Stephen Jay Gould, dice:
Revista "Alrededor del Mundo"
3 de enero de 1901
Curiosidades relacionadas con el cambio de milenio
Debido a las diferencias horarias, los primeros en recibir cada nuevo día son los habitantes del Pacífico Central. Existen dos países en el Pacífico Central, Tonga y Fidji, que entablaron una "guerra comercial" por ser los primeros en recibir el nuevo siglo (y en recibir también la visita de los ingenuos turistas). La hora oficial de Tonga está adelantada 13 horas con respecto a la del meridiano de Greenwich (GMT + 13), mientras que la hora oficial de Fidji está adelantada sólo 12 horas (GMT + 12). Pues bien, el gobierno de Fidji estuvo estudiando la posibilidad de adelantar en una hora más la hora oficial del país (¡increíble!), con el objetivo de equipararse a Tonga y aprovecharse del "filón turístico". Sólo abandonaron esta idea cuando Tonga contraatacó, y amenazó con adelantar otra hora más su hora oficial. ¿Se habrían enterado bien de cuando comenzaba el s. XXI?
Existe una isla en Nueva Zelanda, concretamente la Isla Pitt en el archipiélago de las Islas Chatham, que según los astrónomos será el primer lugar habitado en recibir la luz del sol el día 1 de enero del 2001 (realmente cualquier 1 de enero). El sol sale en Kahuitara Point (44º 16' S - 176º 9' W), en la Isla Pitt, a las 16:04 (UTC) del 31 de diciembre (Hora Local 4:49 del 1 de enero). El archipiélago de las Islas Chatham, cuenta con una hora oficial GMT + 12:45, y por tanto recibió la llegada del nuevo siglo con 15 minutos de retraso respecto a Tonga, pero debido a su posición mucho más meridional recibió los rayos del sol antes (durante el verano austral amanece antes en los puntos situados más al sur). Pues bien, los gobernantes de la isla intentaron aprovechar el tirón del "primer amanecer del s. XXI" para denunciar sus deficiencias en infraestructuras, fomentar el turismo en la zona y obtener un mejor trato por parte de las autoridades estatales. ¡Estos no querían perder el tiempo!
El 23 de Diciembre de 1994, la República de Kiribati anunció qué; "Con efecto desde el 1 de enero de 1995, todas las islas de los Grupos Line y Phoenix dentro de la República de Kiribati estarán en la misma fecha que las islas del Grupo Gilberts dentro de la República, mientras que sus horas se mantendrán como son actualmente". Esta decisión, perfectamente razonable desde el punto de vista administrativo, pone un gran bulto hacia el Este en la Línea de fecha Internacional. También colocaba a una atolón deshabitado denominado Caroline Island, desde entonces rebautizada Millennium Island, como un contenedor principal para ver el primer amanecer del milenio en tierra firme. Sin embargo, el Sol no sale allí hasta las 15:43 (UTC) del 31 de diciembre (Hora Local 5:43 del 1 de enero), 29 minutos después de que salga en la Antártida. Además, aunque Caroline Island se encuentra en aguas tropicales no es más accesible que la Antártida, porque se trata de un atolón de 22 pequeños islotes de 11 km. de longitud protegido por un arrecife de coral poco profundo. La única forma de llegar allí es en un barco de poco calado o en hidroavión.
Algunos restaurantes,
como el de la Tour
Eiffel de París, organizaron fiestas (por supuesto con un coste
astronómico) para celebrar la despedida del milenio el 31 de diciembre
de 1999. No sé que cara pondrían sus clientes cuando descubrieron
que el cambio de milenio no se produjo esa noche.
Enlaces de interés
| Portal de astronomía español | |
| Divulgación científica sobre el inicio del milenio | |
| Encargado de velar por la Hora Oficial de España, habla sobre el comienzo del tercer milenio. | |
| Respuestas a todas sus preguntas acerca de "El Comienzo del Nuevo Milenio" | |
| Traducida al castellano | |
| The 21st Century and the 3rd Millennium - When Will They Begin? | |
| First Sunrise of the New Millennium | |
| Muy completa | |
| Clara y concisa | |
| Página que detalla el origen de la Navidad y sus tradiciones, los Reyes Magos, la estrella de Belén, etc. | |
| Artículo que intenta explicar el verdadero origen de los Reyes Magos y de la estrella de Belén |
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