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Información Práctica |
Candeleda y su entorno (Ávila) "El Vergel de Europa" |
Tipo de Ruta: Naturaleza y pueblos pintorescos. Duración de la ruta: Se puede hacer una escapada de un día para tener una visión general de la zona, aunque lo ideal es un fin de semana o mejor aún de un puente para poder disfrutar de la comarca como se merece. No olvidemos que esta ruta podemos complementarla con la comarca de la Vera, y la de Arenas de San Pedro y el barranco del Valle. Candeleda se encuentra a unos 175 kms. de Madrid.Como llegar: Desde Madrid cogemos la autovía de Extremadura A-5, bien hasta pasar Talevera de la Reina para coger la N-501 por Arenas de San Pedro, o bien directamente continuar hasta Oropesa y después girar a Candeleda por la CM-5150. El primer itinerario resulta mucho más espectacular y pintoresco, aunque también más sinuoso y largo. Puede resultar una buena idea escoger por ello la primera para ir y la segunda para regresar. Las carreteras se encuentran todas en buen estado, excepto la pista que lleva hasta el castro de El Raso, con un piso de tierra y piedra mal aglomerado y con numerosos baches. Restaurantes: Candeleda es una localidad con suficiente oferta en este sentido. Bastante recomendable resulta el restaurante La Jara, justo por encima de la Plaza Mayor. Aunque si elegimos un día soleado de primavera, resulta un verdadero placer comer en plena naturaleza, especialmente saludable en las mesas del Santuario de Chilla. Alojamiento: Poco a poco Candeleda va incrementando sus opciones en cuanto a alojamientos rurales. Especialmente recomendables son los Chozos de Tejea, cerca de El Raso, y la casa rural La Josa, ambas en parajes naturales de extraordinaria belleza, aunque fuera del casco urbano. Si se prefiere optar por alquilar una casa completa la opción de Casa Luna debe ser tenida en cuenta. Compras: En algunas tiendas de Candeleda, y en el Santuario de Chilla venden quesos del Tietar, elaborados con leche de cabra, de un intenso sabor. Horarios visitas: El Santuario de Chilla es el único monumento visitable, y suele permanecer abierto la mayor parte del día. Cartografía: Recomendable el mapa de la editorial Alpina de la Sierra de Gredos, o bien alguno del instituto geográfico a escala 1:50.000 Consejos Útiles: A Candeleda se puede ir en cualquier época del año, pero no podemos negar que hay mucha diferencia entre hacerlo en primavera y llegar en otras épocas del año. Es más que recomendable elegir un día de "sol y nieve". En Semana Santa ponen un mercadillo medieval en las calles del centro del pueblo. Es muy interesante la información que ofrecen desde el portal del Ayuntamiento: http://www.ayto-candeleda.com.
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Hay lugares que por una extraña acumulación de accidentes geográficos, han logrado desarrollar un clima único, que les diferencia completamente de su entorno, y que les otorgan una serie de privilegios que van desde lo meramente paisajístico hasta lo cultural y tradicional. Candeleda es uno de ellos; acurrucada en la vertiene sur de la Sierra de Gredos, justo debajo de sus contrafuertes más potentes como el pico Almanzor, los tres hermanitos o el Cuchillar de las Navajas, y a una altura de sólo 428 metros sobre el nivel del mar, permanece protegido de los frios vientos del norte que barren las frías parameras de Ávila y al tiempo se beneficia de las borrascas que le aportan cuantiosas lluvias. Como curiosidad, podemos señalar que en esta zona de Gredos llueve más que en Santiago de Compostela y casi tanto como en San Sebastián al cabo del año. Por todo ello, la primavera se presenta como la época Lo más recomendable es tomar la nacional que nos lleva a Arenas de San Pedro, y desde allí, por la estrecha carretera que bordea las faldas de los Galayos, dirigirnos a Candeleda. Por el camino atravesaremos espesos bosques de pinares y atractivas gargantas de agua; si llegamos en un día caluroso, existen unas magníficas para el baño en la garganta de Arbillas, señalizada a los pocos kilómetros de Arenas. Un poco más allá las curvas nos abandonan al llegar al pueblo de Poyales del Hoyo, con el menor término municipal de toda España, y que cuenta con un interesante museo de las abejas, donde podremos degustar una excelente miel y comprobar in situ como se produce. Pasado el pueblo comienzan a aparecer algunos sauces, higueras y chumberas, al tiempo que desaparecen los pinares, lo que permite gozar de una buena panoramica sobre las dehesas del Tietar a nuestra izquierda, antes de llegar a Candeleda. La entrada es sin duda espectacular, sobre todo para aquellos que conocen la cara más fría y agreste de la vertiente norte de Gredos. Un perfecto pasillo de naranjos nos acompaña hasta la pintoresca plaza mayor, en la que destaca la figura de una cabra hispánica, símbolo faunístico de Gredos, y unas portentosas palmeras que parecen transportarnos hasta latitudes mucho más exóticas. En el centro de la plaza vuelve a aparecer un elemento omnipresente en estos parajes, el agua, en forma de una surgente fuente, y se empiezan a adivinar algunos ejemplos de la bella arquitectura popular del pueblo, que delata la proximidad de Extremadura en el uso de la madera, en forma de bellas balconadas, todas ellas adornadas de flores de intensos colores. En las cal Pero lo interesante de Candeleda es su entorno natural. Para comenzar a hacerse una idea de la grandiosidad que se nos ofrece, lo mejor es dirigirse al centro de naturaleza del Vado de los Fresnos. Llegamos a él siguiendo la carretera hacia Madrigal, y a unos dos kilómetros, girando a la izquierda por una estrecha pista señalizada y asfaltada, que nos deposita en unos cinco kilómetros en el aparcamiento del centro. Se trata de un pequeño zoológico muy bien cuidado, a orillas del embalse de Rosarito, donde podremos admirar algunas de las especies emblemáticas de Gredos: el gato montes, la cabra hispánica, el lobo, el zorro, la comadreja o el jabalí son algunos de ellos. Desde aquí podremos admirar además una buena porción de la dehesa del Tietar y su prolija vegetación de jarales y matorral de monte bajo, así como una buena vista de las cumbres más altas de la sierra y el intenso desnivel que nos separa de ellas. En primavera esta es una de las zonas con mayor número de flores de la zona, desde las peonías o las dedaleras, hasta las malvas o las amapolas. Se advierte además que la cercanía del pantano ha proporcionado además una abundante mata de carrizal en la que guardan cobijo algunas de las especies más sorprendentes de la zona, como la garza real o el águila pescadora. Volviendo de nuevo a Candeleda, es imprescindible tom De nuevo en la carretera de Madrigal, es altamente recomendable subir hasta la pedanía de El Raso, y desde este pueblo seguir las indicaciones que rezan "castro celta", hasta alcanzar el poblado prerromano de El Raso. El acceso hasta el enclave se realiza a través de una pista de tierra de unos dos kilómetros en un lamentable estado de conservación, que puede echar para atrás a los menos avezados. No sería ninguna tontería recomendar en ciertos casos, hacer a pie la última parte del camino para no dañar en exceso a los amortiguadores. El poblado celta perteneció a la cultura de los vettones, y es el más importante de los que se han conservado en la zona centro de la Península. En los últimos años ha sido rehabilitado y se han acondicionado un par de casas tal y como se supone existían antes de la llegada de los romanos. Todo ello ha venido acompañado de una serie de paneles explicativos sobre la forma de vida de sus gentes, bastante pedagógicos. Más arriba, la pista que nos traído hasta aquí se interna en la garganta Tejea, y pasa cerca de unas pinturas rupestres de la edad del bronce, que revelan la existencia de seres humanos en la zona desde tiempos ancestrales. Desde el poblado la panorámica sobre los embalses de Rosarito y Navalcán es formidable, incluso se puede ver en la lejanía los montes de Toledo, y la Sierra de Guadalupe. Continuamos nuestro viaje rumbo a la frontera con Cáceres, para admirar el magnífico puente romano de Alardos, ya en la localidad de Madrigal de la Vera, y visible desde la misma carretera. Debajo del puente se encuentra una de las mejores zonas de baño de la comarca, regada por un rio de aguas cristalinas y casi siempre tumultuosas que nos da la bienvenida a una nueva comarca. Desde la esbeltez del puente, uno n
Alfredo Orte Sánchez
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