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Conforme te acercas a la poblaciones, la vía se llena de lugareños, que disfrutan de esta dando un agradable paseo. En las poblaciones o en sus inmediaciones, las estaciones abandonadas hacen su presencia, casi todas con zona de descanso y fuentes donde poder rellenar tu cantimplora.
La primera Estación: Torredelcampo. La vía que recorre el mar de olivos, que huele y sabe a aceite, esta plagada de puentes y algún que otro túnel, hay que recordar como cuando vas en coche, que al entrar en un túnel, la visibilidad se reduce, y sobre todo sino te quitas las gafas. :)
El túnel de El Caballico, esta junto a TorredelCampo, de 333m. de longitud, el otro, de Torredonjimeno, 165m. su transcurrir provee al viajero un agradable fresco y sombra, que te repone del camino.
Los puentes o viaductos son otra historia, con las antiguas traviesas de tren, conservan un encanto especial, el que tenga cierto temor por pasar sobre ellas, en el lateral encontrara el seguro cobijo para atravesarlo. Las vistas son de impresión y merece la pena detenerse en ellos a disfrutar de las vistas y la majestuosidad de una obra tan antigua.
Viaducto sobre el arroyo de la Piedra del Águila de 104 m. de longitud, construido por los ingenieros franceses Daydé u Pillé, discipulos de Eiffel.
Viaducto sobre arroyada, de 82 m. de longitud.
Viaducto sobre Arroyo Salado de 203 m. de longitud.
Viaducto sobre Arroyo Higueral de 133 m. de longitud.
Viaducto sobre Río Vivoras, de 224 m. de longitud.
Viaducto sobre Arroyo Chaparral de 70 m. de longitud.
Viaducto sobre Arroyo Esponela de 70 m. de longitud.
Viaducto sobre Arroyo del Desjarradero de 83 m. de longitud.
Viaducto sobre Río Guadajoz de 199 m. de longitud.
A nosotros ya se nos estaba haciendo de noche, cuando llegamos a la estación abandonada de Vado-Jaén y allí, a su resguardo, decidimos pasar la noche, con una zona de descanso, sin fuente, y a siete km. de cualquier población vecina.
La noche se hizo, y pudimos disfrutar de la tranquilidad del campo y de un cielo majestuosamente lleno de estrellas. Siendo respetuosos con el medio en el que nos movíamos recogimos nuestras basuras y las depositamos en las papeleras que se encuentran en el lugar, no hay nada mejor, que poder volver dentro de un tiempo y encontrártelo todo tan cuidado y limpio como lo encontramos nosotros.
A la mañana siguiente, algunos madrugadores ciclistas comenzaban la ruta bien sentido Jaén o sentido Córdoba, pues nos hallábamos cerca del final de la Vía verde del Aceite I. Magnificas vistas desde el viaducto, con el río Guadajoz a nuestros pies.
Continuamos nuestra marcha, y pronto llegamos al final y comienzo de la ruta Subbética (Córdoba), allí el firme variaba, y se llenaba de gravilla más suelta que compacta, dejando nuestras ruedas clavadas en el suelo. Las vistas también cambian al pasar de la provincia de Jaén a la de Córdoba, la numeración del kilometraje, esta señalizada perfectamente.
Viaductos: viaducto de la Sima de 132 m. de longitud, viaducto de Zuher con 104 m. de longitud, y el viaducto de los Dientes de la Vieja de 70 m. de longitud, sobre el Barranco del Alamedal.
Pronto nos plantamos en la laguna del Salobral, reserva natural que hay que respetar y conservar, y que algunos se olvidan de que son pocos los espacios que tenemos y que solo siendo muy respetuosos conseguiremos que nuestros nietos puedan ver lo que hoy nuestros ojos pueden contemplar. He de decir que algún que otro truhán decidió pasar con quads y ahuyentó a los flamencos que se hallaban en la laguna y otros gañanes decidieron pasar por la playa con la bici, marcando sus huellas por ella deteriorando el suelo de la laguna, por cierto con muy poco agua. Desde aquí, ruego a todo aquel que quiera hacer una foto magnifica a un ave, la mire en Internet, o se compre una revista del National Geografic, pero que no intente, acercarse al habitat del ave, pues lo que esta haciendo es como ir a la puerta de la vecina y mirar dentro del cajón de sus braguitas. Respetar es lo más importante, sino quieres quedarte sin ello.
Seguimos nuestro camino y al pasar por la Estación de Luque maravillados por una vagón de tren y por las bombas de agua, nos detuvimos a tomar un refrigerio, allí estupendamente atendidos en la terraza, comimos un reconfortante bocata, que nos repuso las fuerzas y nos animo a continuar.
Proseguimos camino de Zuheros. El pueblo se haya en un alto, y es de gran belleza. Con su estación, área de descanso y su puente.
Unos metros antes de llegar a la Estación de Doña Mencía, a mano derecha tienes lo que bien podrían ser unas trincheras. En dicha estación puedes pararte a tomar un refrigerio pues esta acondicionada como restaurante.
Unos kilómetros más adelante puedes recorrer las instalaciones del centro de interpretación. Como se hallaba cerrado, nosotros continuamos camino. Pronto llegaríamos al final de la ruta, no sin antes pasar junto al polígono industrial de Lucena y al cementerio de dicha localidad.
Tanto al que decida ir a pie como en bici una pequeña advertencia, los incívicos de las poblaciones adyacentes, suelen utilizar la vía verde para poner a punto sus motores y derrochar su energía sobre el firme de la vía, por lo que ten cuidado no te arrollen con sus magníficos quads y sus estupendas vestimentas de vaqueros moteros. Yo creo que no tienen derecho a romper la tranquilidad y el firme de las vías, pero ellos creo que no tienen la misma opinión.