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Ventilación de Bajantes de Desagüe
He observado que es muy frecuente en las viviendas españolas, incluso en las
más lujosas, que haya en los cuartos de baño malos olores provenientes de los
desagües y pretendo aquí estudiar las posibles causas y sugerir remedios.
Los gases del desagüe o cloaca pueden salir de las tuberías a la vivienda por
dos causas principales: (1) porque haya secciones de tubería mal selladas aguas
abajo de un sifón, o bien, (2) porque los sifones no cumplan con su función de
bloquear los gases.
Tuberías mal selladas
El caso primero es relativamente sencillo de estudiar y de solucionar. El
caso más frecuente es el de una taza de retrete cuya salida está mal sellada ya
que la taza contiene su propio sifón. Esto es más frecuente de lo que se pueda
pensar a primera vista.
En el caso de un retrete de salida trasera que va a la pared, puede tener mal
sellado en la parte superior del tubo que permite salir gas de la cloaca sin que
se observe pérdida de agua. Incluso si el mal sellado es a media altura o más
abajo, es posible que sólo se produzca la pérdida de unas gotas de agua al
vaciar la cisterna y que esta pérdida pase inadvertida y, sin embargo, ese mal
sellado es suficiente para permitir la salida constante de gases que producen
mal olor. La solución obvia es sellar correctamente la tubería de salida y, con
suerte, se puede hacer sin desmontar la taza.
En el caso de tazas de retrete que tiene la salida vertical, al suelo, se
puede producir el mismo problema pero en este caso hay que levantar la taza para
sellar correctamente la salida. Para evitar el tener que levantar la taza se
puede recurrir a la solución, bastante chapucera, por cierto, de sellar todo el
perímetro de la taza con el suelo. Esto puede solucionar el problema a corto
plazo pero puede producir problemas a medio y largo plazo si los gases y
humedades de la cloaca encuentran camino para pasar al forjado. Al cabo del
tiempo podemos encontrarnos con que el forjado produce malos olores e, incluso,
humedades, en el piso inferior. La solución correcta es, por tanto, el sellar
correctamente la salida de la taza aunque para esto haya que levantarla y
reposicionarla.
También puede darse el caso de que la tapa de un bote sifónico no selle
perfectamente y permita el escape de olores.
En resumen: el problema causado por tuberías mal selladas se soluciona
asegurando un perfecto sellado que asegure la estanqueidad del desagüe.
Evidentemente, esto es más fácil de conseguir haciendo un trabajo de calidad en
nuevas instalaciones que reparándolas a posteriori.
Sifones inefectivos
Estudiemos ahora la segunda causa mencionada que es cuando los gases de la
cloaca consiguen pasar por los sifones puestos para impedir su paso. Esto es muy
corriente y se debe, sencillamente a un deficiente diseño de la instalación, que
puede corregirse con relativa facilidad una vez determinada y comprendida la
causa específica del problema.
Los gases de la cloaca pueden pasar a través de un sifón hasta la vivienda
por dos causas principales: (a) porque la diferencia de presión del aire entre
ambos lados del sifón sea suficiente para vencer la presión del líquido en el
sifón o (b) porque el sifón no esté lleno de agua debido a que la ha perdido por
la causa que sea. En realidad estos dos factores casi nunca se presentan
aislados sino que suele tratarse de una combinación de ambos. Un sifón
completamente lleno presenta más resistencia al paso de los gases que un sifón
parcialmente vacío.
Las diferencias de presión atmosférica a ambos lados de un sifón pueden
deberse a varias causas. Si el cuarto de baño no tiene ventilación, al abrir la
puerta rápidamente se produce una diferencia de presión suficiente para vencer
algunos sifones, sobre todo si no están llenos. La solución evidente es proveer
a cada cuarto de baño de un conducto de ventilación efectivo.
La ventilación ideal es un tubo de amplia sección que va directamente al
exterior y provisto de un extractor eléctrico que se pone en funcionamiento
cuando se quiere ventilar. En lugar del extractor eléctrico, o para
suplementarlo, se puede instalar en el extremo superior del conducto una turbina
que gira con el viento y tiende a extraer aire del conducto en el que va
instalada. Un conducto vertical hasta el tejado tiene la ventaja de que tiende
a ventilar por convección natural ya que el aire de la vivienda suele estar
más caliente que el del exterior y sube por el conducto de ventilación por sí solo.
A falta de un conducto vertical, puede valer una ventane abierta o un conducto
horizontal que salga a una fachada o patio.
Un motivo por el que el problema de los olores de cloaca suele ser más pronunciado
en los cuartos de baño que en las cocinas es que muchos cuartos de baño carecen
de ventilación mientras que es obligatorio tener ventilación en la cocina si
se dispone de gas como combustible.
Se debe evitar hacer lo que se ve en muchos bloques de apartamentos que
llevan varios conductos de ventilación a un conducto común ya que esto, tanto
cuando se hace en cuartos de baño como en cocinas, es causa de que pasen los
olores de una vivienda a otra y debe evitarse. Los conductos de ventilación
deben ir siempre al exterior individualmente. Idealmente deben acabar bien por
encima del tejado porque si salen por una fachada es posible que el viento cree
presiones indeseables.
Vamos finalmente a estudiar la causa más importante de que los gases de la
cloaca pasen a la vivienda y es un diseño deficiente de las tuberías de desagüe
y su ventilación. Es frecuente oír en el cuarto de baño el "glu-glú" del gas
pasando por el sifón y suele ser cuando alguna persona en la misma vivienda o en
otra superior o inferior que usa la misma bajante utiliza el desagüe. Las causas
son varias y requieren distintos remedios. Estudiemos las distintas causas con
más detalle.
La figura 1 representa una instalación de desagüe habitual. La taza de
retrete A tiene su propio sifón, algún lavabo como C también puede tener su
propio sifón mientras que otras cosas como el lavabo L y el bidé B comparten un
bote sifónico S. Este diseño puede funcionar bien en teoría, siempre y cuando se
cumplan una serie de condiciones muy estrictas que no suelen cumplirse en la
práctica.
Este sistema de desagüe se llama de "ventilación húmeda" porque los propios
tubos de desagüe sirven para ventilarse a sí mismos. En teoría, la bajante
principal está abierta a la atmósfera por arriba y por abajo pero esto no es
totalmente cierto. Aguas abajo puede haber sifones u otras obstrucciones pero,
aunque este no sea el caso, la masa del aire presente en los tubos presenta un
cierta inercia y resistencia. Veamos un ejemplo.
Al funcionar el inodoro A del piso superior, envía de forma súbita por la
bajante una masa sólida y líquida que, según baja a gran velocidad, hace de
émbolo, empujando el aire que tiene por debajo y arrastrando el que tiene por
arriba. En teoría el tubo de ventilación superior permite entrar aire sin
resistencia y, también en teoría, el aire inferior encuentra salida sin
resistencia. Pero en la práctica esto no es así. El aire en la parte inferior de
la bajante se ve comprimido contra la inercia de la masa que tiene por delante
y, el aire en la parte superior se ve enrarecido por la inercia de la masa que
tiene por encima. El hecho de que el tubo de ventilación superior a menudo es de
pequeño diámetro tiende a empeorar la situación ya que el aire que contiene
tendría que acelerar más deprisa.
Este efecto se nota cuando alguien descarga un retrete conectado a la misma
bajante y oímos en nuestro cuarto de baño el citado "glu-glú" indicador de gases
pasando por un sifón.
En la figura 2 hemos instalado un tubo de ventilación suplementario, paralelo
a la bajante y unida a ella cada pocos metros mediante tubos transversales.
Ahora, cuando los desechos producen el efecto de émbolo en la bajante, el aire
encuentra un camino de retorno fácil (indicado por el trazo rojo) y se evita que
el efecto de émbolo pueda producir sobre-presiones o depresiones que afecten a
los sifones del sistema de desagüe. Este sistema de ventilación se denomina
"ventilación seca" porque hay tubos de ventilación que nunca llevan líquido y
cuyo único fin es la ventilación de las tuberías que los llevan.
Esta ventilación adicional evita que fuertes descargas en la bajante causen
diferencias de presión que afecten a los sifones conectados a esa bajante.
Analicemos ahora otro problema similar que sucede a la salida del sifón de C
(figura 1 o 2 indistintamente). Resulta que al desaguar el lavabo C, el agua
llena la tubería de desagüe y cuando el lavabo se vacía, el agua en la tubería
hace de émbolo y chupa el agua del sifón, vaciándolo. Ahora el sifón no está
lleno y no evita el paso de los malos olores. Esto suele suceder en sifones
individuales pero también puede suceder en botes sifónicos.
La solución, otra vez, es proveer un tubo de ventilación adicional como
podemos ver en la figura 3. Como podemos apreciar, hemos puesto un conducto de
ventilación en la salida de cada sifón de forma que nunca pueda haber
sobre-presiones o depresiones a la salida del sifón. Ahora, cuando el agua en
movimiento hace el efecto de émbolo, el aire tiene camino para volver al lugar
donde estaba a través del conducto de ventilación "seca".
Estos conductos deben diseñarse con cuidado de forma que no corran peligro de
obstruirse. Para ello se les dotará de las pendientes adecuadas y siempre se
unirán a los tubos de desagüe mediante uniones acodadas que impidan la entrada
de materia sólida o líquida en los tubos de ventilación.
Es conveniente que los tubos de desagüe sean de la sección más amplia posible
ya que esto hace que las velocidades de los líquidos y los gases sean más bajas.
Además es menos probable que el líquido desaguado llegue a ocupar la totalidad
de la seeción en cuyo caso el gas puede pasar al otro lado por el propio tubo.
También conviene que el tubo superior de ventilación sea de amplia sección y
que salga por la parte superior del edificio de forma que no se vea sometido
a sobrepresiones por la acción del viento. Se le puede también proveer de una
turbina que, accionada por el viento, produzca una ligera depresión que tienda
a expulsar los gases.
Siempre ayuda el poner los sifones más profundos que sea posible e, incluso
usar un sifón en el lavabo aunque luego el desagüe vaya a un bote sifónico. De
esta forma se suman las presiones necesarias para vencer su resistencia.
Estos problemas se presentan, no solamente en edificios de varios pisos, sino
también en casas unifamiliares de uno o dos pisos.
Quiero decir que este sistema no es idea mía sino que es de lo más común en
Estados Unidos y que no entiendo por qué no se usa en España cuando es fácil de
entender y de implantar.
Conclusión
En resumen, para evitar los malos olores provenientes de los desagües,
deberemos seguir las siguientes reglas:
1- Proveer al cuarto de baño de un sistema de ventilación eficiente.
2- Asegurarse de que todas las tuberías y juntas de desagüe están bien selladas.
3- Dimensionar todas las tuberías de desagüe de forma sobrada.
4- Incorporar al sistema de desagüe un sistema de "ventilación seca" que
llegue a la salida de todos los sifones
Si seguimos estas reglas de diseño e instalación minimizamos la posibilidad
de que salgan a la vivienda malos olores provenientes de los desagües.
Está claro que es mucho más fácil incorporar esto en la fase de diseño y
construcción de obra nueva que el retro-instalar en viviendas acabadas.
También está claro que es más fácil proveer tubos de "ventilación seca" en
construcciones con paredes huecas (Pladur) que en paredes de obra.
Autor: Alfonso González Fecha: 19 de Marzo de 2005, Festividad de San José
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