ESTUDIO LINGÜÍSTICO

(por YOLANDA GUTIÉRREZ ÁLVAREZ)
Introducción
Todos hemos oído decir alguna vez aquello de que "cada casa es un mundo", cosa más o menos cierta. Pero, desde luego, lo que sí que es cierto es que cada pueblo, por pequeño que sea, es más que un mundo, casi un universo, con unos rasgos propios que lo identifican como único y lo hacen distinto a los demás. Y para muestra un botón: Santa Olaja de la Varga. Gracias a esta página, que nos ofrece una fantástica descripción geográfica y humana del pueblo, cualquiera lo puede comprobar. Pero si hay algo que contribuye a dar personalidad propia a un pueblo y a los habitantes que lo constituyen es, sin duda alguna, su universo lingüístico y cultural. Pues bien, lo que pretendemos con esta sección es precisamente dar a conocer parte de ese vasto universo.
Lo que aquí os presento es un extracto de un trabajo de investigación realizado durante mi licenciatura, cuyo título es el siguiente: "Santa Olaja de la Varga: memoria de un mundo lingüístico y cultural". El principal instrumento del que me serví para la realización de dicho trabajo fue la memoria: la memoria de mis padres, tíos, abuela y otras buenas gentes que me ayudaron en la recopilación de datos. Seguidamente veremos los principales rasgos del habla de Santa Olaja, a través de la exposición de sus diferencias respecto al castellano y sus afinidades con el asturleonés. Nos fijaremos primero en las vocales, luego en las consonantes, y también en la morfología y la sintaxis.
NOTA:
algunas de las características aquí presentadas sólo se conservan en el habla de las personas mayores.1. Las vocales
En lo referente a vocalismo, las soluciones presentadas, a partir del latín, coinciden en su mayoría con el castellano.
Si nos fijamos primero en las vocales tónicas, el único rasgo que acerca el habla de Santa Olaja al asturleonés es la conservación del diptongo latino -ie- en palabras como "aviespa" y "riestra", mientras que en castellano, este diptongo -ie- evolucionó a -i-: "avispa" y "ristra".
En cuanto a las vocales átonas, se observan algunos fenómenos esporádicos que difieren del castellano:
Vacilación entre "a/e" en "ranacuajo/renacuajo", "rabanada/rebanada"...
Abertura de la vocal "e" ante nasal, siendo normal la forma "ancina" por "encina", "andrino" por "endrino"...
Cierre de la vocal "e" por asimilación de la vocal tónica final en la palabra "piquiñín" (pequeñín).
Cierre de la vocal "u" en la palabra "puquitín" (poquitín).
La prótesis (desarrollo de un elemento vocálico al principio de una palabra) con "a-" es bastante común; de ahí que tengamos formas como "arrascar" (rascar) y "arrebañar" (rebañar).
El desarrollo de una "g" secundaria en contacto con la semiconsonante velar se da en algunos casos como "güeso" (hueso) y "güevera" (huevera).
Hay un desplazamiento de la acentuación en algunos casos muy concretos. Por ejemplo, el adverbio "ahí" se pronuncia con el golpe de voz en la primera vocal cuando le antecede una preposición: [porái] (por ahí). Ocurre lo mismo en los sintagmas "el [tió] Mariano" (el tío Mariano) o "la [tiá] Mercedes" (la tía Mercedes), es decir, cuando "tío" o "tía" se utilizan como tratamiento acompañados del artículo.
2. Las consonantes
El consonantismo no presenta ninguna particularidad especial. Sólo podemos señalar la desaparición de la -d- intervocálica en la terminación "-ado", ya sea la palabra un participio o un sustantivo: "acabao", "mercao", "prao"... No ocurre lo mismo en el caso de la terminación "-ada", donde se conserva la -d-.
3. Morfología
3.1. El género
Los nombres de árboles frutales, como es general en el asturleonés, suelen tener género femenino, aunque no todos. Por ejemplo, se dice "la cerezal", "la nogal", pero también "el peral", "el manzanal".
Hay sustantivos con dos formas. Normalmente, se trata de nombres que designan objetos o herramientas. En todos ellos el masculino indica mayor tamaño que el femenino: el "cesto" es más grande que la "cesta", el "hacho" que el "hacha", el "azadón" que la "azada", el "cazo" que la "caza"...
3.2. El superlativo
El superlativo se forma como en castellano. Aun así, existe alguna forma particular como las que ahora veremos:
En algunas ocasiones se utiliza la construcción "bien de" por "muchísimo" como en la frase "Había bien de gente hoy en el mercao" (Había muchísima gente hoy en el mercado).
Otras veces se utiliza "una de", que tiene un valor enfático: "¡Había una de gente!"
Hay otra construcción enfática que goza de mucha vitalidad: so + adjetivo. Por ejemplo, la frase "¡Será so burro!" equivale a "Es burrísimo".
3.3. Formación nominal. Sufijos
El sufijo diminutivo por excelencia es "-ín", rasgo que une el habla de Santa Olaja al asturleonés. Este sufijo tiene tal vitalidad que se aplica a todo tipo de sustantivos, adjetivos, participios, adverbios e incluso a los nombres propios. Así, tenemos "niñín/-a", "faldina", "guapín/-a", "dormidín/-a", "cerquina", "Urbanín"...
Otro sufijo que comparte con "-ín" el empleo en los diminutivos es "-uco, -uca". Dependiendo de la situación comunicativa puede tener un sentido cariñoso, como "-ín", o despectivo: "casuca", "chavaluco", "mujeruca"...
El sufijo "-al" forma nombres de árboles y de lugar, al igual que "-ar": "manzanal", "andrinal", "pedregal", "ciruelar"...
Otros sufijos utilizados frecuentemente son "-usco/-a" con el significado de "tirando a": "negrusco" (de color negro o tirando a negro), "pardusco" (de color pardo, amarronado); y "ón/-ona" para el aumentativo: "zapatón", "casona", "grandón"...
Como curiosidad destacaremos la presencia del sufijo "-ico" en el topónimo "el Montico", sufijo nada usual en esta zona.
3.4. El artículo
El artículo presenta como particularidad algunas contracciones con determinadas preposiciones:
"para" + "el" = "pal": "El flan es pal niño" (El flan es para el niño)
"para" + "la" = "pala": "El helado es pala niña" (El helado es para la niña)
"por" + "el" = "pol": "Fue pol camino (de) Ocejo" (Fue por el camino de Ocejo)
3.5. Pronombres personales
En las personas más ancianas todavía se puede notar la utilización del arcaico "vos" antepuesto al verbo, si bien casi ya no se utiliza. En la frase "Vos diré una cosa" tenemos un ejemplo de ello. M. Pidal lo señala como característico del leonés.
3.6. El verbo
Se utiliza casi siempre el perfecto simple, al igual que en asturleonés. Así pues, no es extraño oír: "¿Qué dijiste?" en vez de "¿Qué has dicho?"
Otra particularidad es el uso de "heis" por "habéis": "¿Ya heis comido?" por "¿Ya habéis comido?"
El gerundio del verbo "ir" es "diendo" o "iendo".
3.7. El adverbio
Adverbios de lugar: la supresión de alguna sílaba en mitad de palabra o en la articulación de dos palabras como si constituyeran una unidad, ha dado formas curiosas como "alredor" (alrededor), "allalante" (allá adelante), "palante" (para adelante), "porcima" (por encima) y "porbajo" (por debajo), "pacá" (para acá), "pallá" (para allá), "patrás" (para detrás).
Adverbios de cantidad: existe la forma "bien de", vista anteriormente, que equivale a "mucho" o "muchísimo".
4. Sintaxis
4.1. El nombre
Es frecuente el uso del genitivo sin preposición, como se puede ver en los siguientes ejemplos: "la casa el cura" (la casa del cura), "el cesto las patatas" (el cesto de las patatas), "el cuarto baño" (el cuarto de baño). Este fenómeno, que M. Pidal señala como general en el habla vulgar de toda España, se da también en denominaciones de lugar que poseen la estructura "artículo + nombre + preposición + (artículo) + nombre": el Valle de Nuestra Señora es conocido como el "Valle Nuestra Señora" y "El Valle de las casas" como "El Valle las casas".
4.2. El artículo
El artículo neutro "lo" indica posesión en las construcciones "lo de Manolo", "lo de la niña"...
El artículo indeterminado "una" se emplea como colectivo en frases exclamativas: "¡Había una de manzanas!"
4.3. El pronombre
El genitivo pronominal del castellano antiguo se sigue utilizando como partitivo. Tenemos las formas: "dello, della, dellos, dellas" en frases como "Hay muchas avellanas; coge bien dellas" o "Échate bien dello". También es propio de Asturias este empleo.
El pronombre posesivo puede ir acompañado del artículo, como en castellano antiguo. Esto es muy propio del habla familiar. Ejemplos son "el mi niñín", "la mi madre", "el mi libro"...
Otro rasgo definitorio de esta habla es el laísmo, que es general en muchas hablas castellanas. Así, se pueden oír frases como "La compré un pañuelo" por "Le compré un pañuelo" o "La escribí una carta" por "Le escribí una carta".
4.4. El verbo
Además de utilizar tiempos simples, hay otros rasgos que acercan el habla de Santa Olaja a las hablas de Asturias, como el empleo del presente de subjuntivo por el perfecto. Por ejemplo: "Irás a jugar después que comas" o "Irás a jugar cuando comas" en vez de "Irás a jugar cuando hayas comido".
A veces se emplea el imperfecto en vez del condicional: "Si fuera Pedro, iba con él", en lugar de "Si fuera Pedro, iría con él", o "Aunque me tocara la lotería, no compraba esa casa", en lugar de "Aunque me tocara la lotería, no compraría esa casa".
Es general el empleo de la perífrasis "IR A + INFINITIVO" sustituyendo al futuro. Por ejemplo: "Hoy voy a comer más tarde" o "Mañana voy a comprar el libro".
El infinitivo se suele utilizar por el imperativo: "Estaros quietos" por "Estaos quietos", "Comer un poco más" por "Comed un poco más". Éste y algunos de los otros rasgos son comunes en todas las hablas occidentales.
Hay algunas construcciones particulares como la que forma la preposición "en" seguida de gerundio: "En llegando Carlos, cenaremos" por "Cuando llegue Carlos cenaremos". Tiene valor temporal.
El verbo "dar", cuando aparece seguido de la preposición "en" + infinitivo, tiene el significado de "empezar". Por ejemplo, en la frase: "Dio en llover y no paró en toda la tarde". En gallego existe la misma construcción con el mismo significado.
También hay otros verbos que tienen un uso especial. Por ejemplo, se utiliza el verbo "caminar" por "irse" y "andar": "¡Camina!" (¡Vete!). Se utiliza "pescar" por "coger" o "alcanzar": "Después de tanto correr, al fin los pescó". También se dice: "He pescado un resfriado/una gripe..." Se suele emplear "saber" por "gustar": "Esto no me sabe bien". Se emplea "pintar" por "ir bien o mal una cosa": "¿Cómo te pintó en la ciudad?". El verbo "andar" se utiliza en frases como: "¿Qué andas haciendo?" o "Anda regando los tomates" sustituyendo al verbo "estar" ("¿Qué estás haciendo?", "Está regando los tomates").
Hay una elipsis del verbo "coger" o "buscar" en los siguientes casos: "Ir a hojas/ a setas/ a té/ a manzanas..." Esto se dice cuando se va al monte a buscar algo propio de allí o que sólo se puede encontrar allí.
4.5. La preposición
La preposición "sin" suele ir precedida de "en" cuando se quiere recalcar más la primera, como en "Si no la guardas te vas a quedar en sin ella" ("Si no la guardas te quedarás sin ella").
La construcción "de aquella" se emplea con el significado de "en aquel tiempo", como el gallego "daquela": "De aquella no se había casado todavía".
Bibliografía:
FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, Ángel, El habla y la cultura popular de Oseja de Sajambre. Diputación de Asturias, Oviedo, 1959.
MENÉNDEZ PIDAL, Ramón, El dialecto leonés (1906). Diputación Provincial de León, 1990.
NEIRA MARTÍNEZ, Jesús, El habla de Lena. Diputación de Asturias, Oviedo, 1955.