|

©
www.almeriware.net
CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
Tienen el caparazón
muy abombado y con los bordes lisos. El color es amarillo pálido, tirando a
verde, con placas bordeadas de negro y, a veces, con una mancha central
negra que suele disminuir con la edad. En estas placas, se distinguen unos
anillos concéntricos que aumentan su número con los años, en una
proporción de 1 anillo por año, aproximadamente, lo que permite calcular
la edad de una tortuga, contando el número de anillos que posee en cada
placa. En la práctica, esto puede resultar algo difícil, debido a la
proximidad entre los anillos y lo poco claro que aparecen dibujados. Posee una masa cartilaginosa que
une la parte espaldar con la ventral.
Su cola es corta y
sencilla (sin escama córnea en la punta). Posee espolones en la parte
posterior de los muslos.

Tiene la placa
supracaudal sencilla (sin dividir), como se puede apreciar en el
diagrama adjunto.
Existen
diferencias claras entre los dos sexos. Las hembras son más grandes y
pesan más que los machos. Los machos poseen el plastrón más convexo, lo que le facilita el acoplamiento con la
parte trasera del escudo de las hembras.
Carece de voz y es
incapaz de producir sonidos con la boca.
En España figura
como especie protegida por la ley, desde la aprobación del decreto del
21 de Septiembre de 1973. Actualmente se considera que está en peligro
de extinción.
DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
En España vive
principalmente en zonas costeras, de escasa precipitación, de las
provincias de Almería y Murcia. En la isla de Mallorca habita en zonas
de pinares. En la provincia de Huelva, en zonas arenosas como el Coto de
Doñana. También existe un pequeño reducto en los cerros fronterizos de
Melilla con Marruecos.
Donde se da mayor
densidad de población es en la Sierra de Cabrera, Sierra de Bédar, Río
de Aguas, zona noreste de Sierra Alhamilla y zona norte de la Sierra del
Cabo de Gata, en el Levante de la provincia de Almería.

En rojo, las poblaciones de Testudo graeca más
importantes en el estado español.
HÁBITOS Y COMPORTAMIENTO
La cuarta parte de
su vida transcurre hibernando. Los meses de Noviembre, Diciembre y Enero
los pasa aletargada, aunque no es extraño que interrumpa su sueño
durante las horas centrales de algunos días en los que el sol caliente.
Existen dos
periodos en que las tortugas se muestran totalmente activas: el primero en
primavera (después de hibernar) y el segundo a principios de otoño
(antes de hibernar), coincidiendo con las dos épocas de celo.
A mediados de
primavera
su actividad va decreciendo paulatinamente (excepto en las hembras, que
preparan las puestas) hasta finales de Julio. Durante las siguientes 4 ó
5 semanas permanecen cobijadas en la sombra la mayor parte del día y su
alimentación es muy escasa, casi nula. Comienzan a ser activas
nuevamente, a finales de Agosto, coincidiendo con el nacimiento de una
nueva generación de tortugas.
La vida sexual de
la tortuga mora es una de las más largas de todo el reino animal. Los
machos alcanzan la madurez sexual a los 7 u 8 años y las hembras a los 9
ó 10, pudiendo ser activas hasta pocos años antes de morir, lo cual
puede ser mucho tiempo, debido a la proverbial longevidad de estos
animales.
A los pocos días
de finalizar la primera época de celo, tiene lugar la puesta de huevos.
El nido donde se
realiza la puesta no es más que un hoyo en la arena, con forma de
embudo.
La incubación de los huevos dura entre 70 y 90 días,
por el simple procedimiento de dejar que los mantenga calientes el sol, unido al
propio calor de la tierra, produciéndose la eclosión entre los últimos días de
Agosto y primeros de Septiembre.
Suelen nacer entre
1 y 6 crías que, ya desde su nacimiento, están bien formadas por lo que son copia exacta, a pequeña
escala, de sus padres.
Al andar, llevan
el cuello erguido y el caparazón levantado del suelo unos 2 cm.
Las verduras y
hortalizas forman la base de su alimentación que, ocasionalmente pueden
completar con pequeños insectos e incluso con caracoles. También comen
plantas herbáceas y algunas frutas.
Se adapta
fácilmente a vivir en cautividad (si las condiciones son aptas) junto al
hombre, por lo que se le conoce también como tortuga de jardín o de
terraza, pudiendo incluso acostumbrarse a tomar la comida de la mano de quien le
cuida. Conoce, asimismo, a la persona amiga, con la que se confía, y a
la enemiga, de la que recela, refugiándose dentro del caparazón apenas
la detecta.
Normalmente la
hembra es más fácil de domesticar y el macho es más esquivo.
SUBESPECIES
Testudo graeca graeca - Testudo graeca ibera - Testudo graeca terrestris -
Testudo graeca zarudnyi - Testudo graeca anamurensis - Testudo graeca armeniaca
- Testudo graeca nikolskii
|