PATRICIO ARMANDO SÁNCHEZ

 

 

Hojas de tilo

 

                                                                A Efraín Barquero


Perdí esos caminos por donde otrora pasé tantas veces, apresurado,
huyendo de una montaña a otra a causa del viento.


Perdí los instantes más bellos de mi vida al paso de un puñado
implacable de gaviotas.


Perdí la voz en la multitud, pues el bullicio me condujo
inevitablemente al silencio.


Perdí los ojos en el vientre de una ballena que nunca me invitó a ver
la luz del mar.


Perdí el olfato tras oler largamente unas hojas de tilo, a orillas de
un afluente que jamás existió.


Perdí incluso el rostro en una riña encarnizada con los años y las horas.


Perdí las llaves de mi ciudad, que amé y que amo aún, pero que ahora
fue borrada del atlas por una mano despiadada.


Perdí también el tacto al caminar a oscuras contra muros de barro y piedra fría.


Perdí, en fin, todo, como el aliento y la saliva.


Mas en aquel despeñadero atroz, cogí - cual una piedra partida-, este
pedazo de alma rota, que es lo único que me acompaña en esta vida.




                                                                               *

 

 

 

 

 

HAY DíAS

 

Hay días, y son los más, eternamente breves.

Días para grabar en un mármol.

Días que parecen días, y no lo son.

Días de dos noches y cuatro atardeceres.

 

Hay días, mi Dios, de fuego consumido.

Días para arrancar del calendario.

Días en que te dicen iBuenas Noches!

Días cual una piedra inmensa en tu zapato.

 

Hay días de recuerdos, con sabor a café.

Días...en tu hastío mental de estar cansado.

Días sin ton ni son, y nadie al otro lado del espejo.

 

Días, ¡caray!, de tanto anonimato.

Días en que pasas agotado de esperarte en un zaguán.

Días, a medianoche, de alguna tarde de un jueves.

 

 

 

 

 

                                               *

 

NUBE DE TABACO

 

Nada sabes del sol cuando los amigos

te abrazan con la sonrisa en los labios.

 

En todas las ciudades habrá un mesón

donde tú apoyarás tus codos en invierno.

 

Las calles son como gacelas

de circo a la hora del crepúsculo.

 

Por esto tú debes  perdurar

en una nube de tabaco.

 

Serás feliz en la quietud de un instante,

aunque en realidad sólo halles sombras

en un espejo deformado.

 

No mereces desvivirte si la alegría

que te ofrecen tus amigos es sincera.

 

Tienes un camino frente a ti: convencerte

de que la risa es el preámbulo en la fábula,

 

después podrás hallar en otro espacio

otra ciudad en la que el sol busque tu rostro primigenio,

 

Pero aún no es el momento, ten paciencia.

 

                                 *

                                                   

                                                                           (Lisboa, 1999)

 

 

 

 

 

   EXTRANJERO

 

 

Tu semblante son los trenes que se duermen con el alba.

Llevas equipaje transitorio,

        viajas.

Desciendes en un andén, te preguntan tu nombre,

no respondes.

 

Sin embargo, debes ser feliz porque estás vivo.

Vivir es algo sumamente serio para ti.

 

Extranjero,

Las aves se beben tus pestañas.

Recibes una carta.

Alguien te ama.

Una mujer te ama.

Una mujer espera que vuelvas a sus brazos.

No hay regreso.

 

Avanzas en un tren mas retrocedes en espacio.

Tu territorio lo has perdido.

Tu patria no te pertenece.

 

Los años son las moles de tu casa.

Tu nombre es el exilio.

 

¿Qué buscas extranjero?

Las horas te amenazan.

 

                               *

                                                   (Florencia, 1980)

 

 

 

 

 

GRACIAS

 

Doy las gracias al búho del molino

y también a la oveja trasquilada

cuando el sol en la hierba me ilumina

con sus claros cabellos de muchacha

 

Doy las gracias al sabio caracol

que detiene su marcha cuando fulgen

en el cielo febril y lo coloran

unas alas hermosas de gorrión

 

Doy las gracias a los lobos del bosque

a la hechicera que sueña con sapos

al sendero de piedra del camino

 

Doy las gracias al viento y a los árboles

a las palomas que vendrán mañana

a despertarme con sus alas blancas

 

                       *

 

De BREVE ANTOLOGIA PERSONAL Y OTROS POEMAS, LOS ANDES, FRANCIA, 2000.